A días de la apertura del evento cinematográfico que proyecta lo mejor de la nueva cosecha fílmica dominicana, casi toda ella a cargo de directores y directoras jóvenes, recorriendo los géneros ficción y documental y sus modos en drama, comedia, thrillers y otros modos de exponer, es propicio analizar qué tiene el peso suficiente como para acreditarse la atención del asistente.
El VI Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD 2026, que inicia este jueves 28 y que tendrá sus proyecciones en las salas 3, 4 y 5 de Downtown Center, ofrece, como es su tradición, una selecta calidad de cine de autor que está por llegar, lo cual será un desafío considerable para los jurados a cargo de premiar lo mejor.
Quienes aman la calidad del cine dominicano, hecho realidad, cuentan con una amplia oferta: Entre los 16 filmes que hemos marcado como imperdibles del evento:
¿Qué más puedes hacerme? (Félix Germán);
La corta vida de las flores (Pablo Lozano);
Bajo el mismo sol (Ulises Porra);
La batalla de los ángeles (F. Germán)
Mi Les Paul (Francisco Valdez),
Lo que puede ser mañana: La invasión (Óscar Evelio Gutiérrez);
La ventana (Siete directores jóvenes, película Ómnibus).

Los documentales
Milvio, fotógrafo de la revolución (Milbert Pérez);
Aquella primavera (Mayra Poueriet);
Más allá del humo (Mariel Aponte)
Bōru (Rony A. Sosa) sobre los vínculos históricos entre Japón y República Dominicana
Life is dream (Alex Rodriguez)

El VI Festival está recibiendo el reconocimiento de la crítica por lo promisorio del panorama de calidad que revela del cine reciente de autor de la actualidad, tal cual lo establece el periodista de cine Marc Mejía desde su portal cinedominicano.com. Hecho en RD 2026: el festival que mira de frente la nueva madurez del cine dominicano
Pero hay películas, películas trascendentes, películas fundamentales y… Melodrama (Andrés Farías), dicho desde la perspectiva de quien sabe lo que está diciendo. Es tiempo de reparar en una de esas películas dominicanas llamadas a destacarse: Melodrama (Andrés Farías). Es cuando el arte logra que sea real lo que la realidad impide.
No hemos visto Melodrama y, por tanto, cuanto sustentamos sobre su calidad es inferencia de experiencias recogidas de la filmografía del director, de lo que apunta en términos de producción, el tráiler, del concepto al seleccionar los talentos actorales y otros factores, que, si no garantizan totalmente la calidad, apuntan en una muy buena dirección.

El drama romántico-social plantea la relación de una viuda de clase media alta con un obrero haitiano de la construcción, con todo lo que implica en función de discriminación racial, rechazo de la familia y el círculo cercano y el choque social.
El concepto no es original. No es la primera vez que se lleva al cine una relación romántica desigual racial o socialmente. Citemos tres ejemplos:
Lo que el cielo nos da (Douglas Sirk, 1955). Una viuda de clase alta se enamora de un joven enfermero (pobre) y es criticada por sus hijos y el círculo social adyacente.
Todos los demás se llaman Alí (Rainer Werner Fassbinder, 1974). Una viuda solitaria conoce a un trabajador árabe mucho más joven en un bar, durante una tormenta; se encuentran y se enamoran para sorpresa de sus familias, colegas y compañeros de fiestas.

Guess Who’s Coming to Dinner, ¿Sabes quién viene a cenar? (Stanley Kramer, 1967). Una joven blanca (interpretada por Katharine Houghton) lleva a su prometido negro, interpretado por Sidney Poitier, a conocer a sus padres liberales, encarnados por Katharine Hepburn y Spencer Tracy. La cinta abordó de forma pionera el tema de las relaciones interraciales en Hollywood.
Far from Heaven (Todd Haynes, 2002). Ambientada en la década de 1950, es quizás el homenaje más estilizado y directo al melodrama clásico (al estilo de Douglas Sirk) que aborda este conflicto. Cathy Whitaker (Julianne Moore) es una modélica ama de casa de clase alta en Connecticut cuya vida perfecta se desmorona. Encuentra un refugio emocional y una profunda conexión con Raymond Deagan (Dennis Haysbert), el jardinero de su casa, un hombre negro, viudo y padre soltero. La película expone con dureza la violencia pasiva y el rechazo absoluto de la comunidad burguesa blanca ante este acercamiento.
Ante estos precedentes, Andrés Farías, que ya nos había evidenciado su mirada penetrante en el drama social con tintes mágicos Candela, se espera que nos entregue una versión caribeña, renovada, que roza la idea de las relaciones interraciales con diferenciación de escala socioeconómica, luego de realizar Tiznao (corto 2023) —Premio del Festival Fine Arts, en su género— y Candela, sobre novela de Ray Andújar y cuya calidad hizo mirar hacia el valor del cine nacional cuando se apoya en la literatura criolla.
Farías está moldeado por dos energías que le han creado las condiciones para generar una filmografía: su inclinación por las imágenes en movimiento desde sus días en los cuales encontró el cine y la formación académica: egresado de la Universidad APEC de Santo Domingo en la Licenciatura de Publicidad. Cuenta con máster en Cine, Televisión y Medios Interactivos en la Universidad Rey Juan Carlos y especialidad en Guion y Dirección de Cine Digital en la Escuela de Nuevas Tecnologías (CICE) en Madrid, España.
El debate y la reflexión

Melodrama es de esas películas que no han de dejar indiferente a nadie. Su tema es polémico y mucho más si se toma en cuenta la relación de confrontaciones y conflictos generados por los sectores dominantes de ambos países vecinos para generar distancia y aversión entre sus pueblos.
Esa diferencia social y racial, pasada por el prisma imaginativo del cine, por el empeño interpretativo que se nota en el avance, por el debut de una artista de la escena que hasta ahora solo se había destacado en la danza, hace cierta la esperanza: estamos ante una producción de profundo mensaje humano y social. Parece ser, como ya hemos dicho, el plato fuerte de la cartelera del VI Festival, sin desmerecer para nada otros proyectos contentivos del nuevo poder creativo de nuestros jóvenes directores.
Datos prácticos
El costo de la boleta por persona es 450 pesos. Las salas en las que se proyectarán los 16 largometrajes y los 22 cortometrajes son los números 3, 4 y 5, de las cuales algunas personas dicen que son pequeñas, pero en realidad, con excepción de la sala 5, tienen más asientos que el promedio individual de las salas del complejo Fine Arts Novo Centro, que ahora es VIP Novo Centro.
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