Varios países y regiones de Asia reaccionaron este sábado al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que invalidó la mayor parte de los aranceles impuestos por la administración del presidente Donald Trump desde abril, así como al anuncio de un nuevo arancel global del 10 % firmado por el mandatario como respuesta a la resolución judicial.
Las reacciones se produjeron luego de que el alto tribunal determinara, con una mayoría de seis votos contra tres, que el Ejecutivo estadounidense se extralimitó en los poderes invocados para imponer los llamados “aranceles recíprocos”, al ampararse en una ley de emergencia que no le otorgaba esa facultad. Pese a la anulación, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que establece una tasa global del 10 %, sustentada en otra normativa que solo permite incrementos temporales de hasta un 15 % por un período máximo de 150 días.
En Japón, el Gobierno descartó que el fallo afecte las inversiones pactadas en el acuerdo comercial alcanzado con Washington en julio, que incluye compromisos por unos 80 billones de yenes y la reducción de aranceles a productos japoneses, incluidos los automóviles. De acuerdo con el diario económico Nikkei, los primeros proyectos anunciados esta semana se mantendrán al considerarse estratégicos para el crecimiento y la seguridad económica del país.
Por su parte, Corea del Sur aseguró que su acuerdo comercial con Estados Unidos permanece intacto, pese a la invalidación de los gravámenes. Las autoridades surcoreanas convocaron una reunión de emergencia para evaluar el impacto del fallo, aunque reiteraron que los compromisos de inversión y las tasas pactadas siguen vigentes.
En Taiwán y Hong Kong, los gobiernos coincidieron en que el nuevo arancel global del 10 % tendrá un impacto “limitado” en sus economías. Taipéi señaló que seguirá de cerca la evolución de la política comercial estadounidense, mientras que Hong Kong destacó que su fuerte orientación hacia el sector servicios reduce la exposición directa a las tensiones comerciales.
En el Sudeste Asiático, Indonesia anunció que mantendrá nuevas conversaciones con Washington para evaluar la continuidad del acuerdo comercial firmado esta semana, mientras Malasia reafirmó su intención de diversificar relaciones comerciales y fortalecer la cooperación regional y multilateral, pese a la incertidumbre generada por la decisión judicial en Estados Unidos.
Analistas internacionales señalan que, aunque el fallo del Tribunal Supremo representa un freno relevante a la estrategia comercial de Trump, las reacciones asiáticas reflejan una postura prudente y pragmática, enfocada en preservar los acuerdos existentes y adaptarse a un escenario global marcado por la volatilidad y la incertidumbre en el comercio internacional.
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