República Dominicana recibirá entre 2028 y 2030 el último financiamiento internacional del Fondo Mundial para la respuesta al VIH, por un monto estimado de US$ 9.8 millones, por lo que el país deberá asumir progresivamente el sostenimiento de estos programas mediante recursos nacionales.

Así lo informó el director técnico del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Melvin Brioso, quien destacó que el país ha sido considerado un referente internacional en la gestión de los recursos destinados a la lucha contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

República Dominicana ha sido un ente modelo y ejemplo a nivel internacional, lo que ha permitido que cada vez que se haya preparado una propuesta al Fondo Mundial, haya sido aprobada”, afirmó, al detallar a ACENTO que en 2023 el país fue aprobado para recibir US$ 16 millones para ejecutar acciones durante el período 2025-2027.

Sin embargo, este financiamiento se redujo a US$ 13 millones debido a la disminución de los aportes internacionales tras la salida de la Agencia de los  Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) como uno de los principales financiadores del Fondo Mundial.

“Con la medida de Donald Trump y al salir ese financiamiento de los Estados Unidos, hubo que aplicar una reducción porque los fondos no daban para cubrir todas las necesidades a nivel mundial”, señaló.

El funcionario indicó que el país ya se prepara para acceder a un nuevo financiamiento internacional correspondiente al período 2028-2030, cuyos recursos estarán dirigidos a fortalecer las áreas priorizadas en el Plan Estratégico Nacional 2025-2028.

“Estamos a la puerta de un nuevo financiamiento para el 2028-2030”, expresó. Precisó que los recursos estarán enfocados en fortalecer las acciones de prevención, el diagnóstico temprano, la profilaxis preexposición (PrEP), así como la vinculación y retención de las personas en tratamiento.

Ante la reducción gradual de la cooperación internacional, aseguró que las autoridades han trabajado durante años en planes de sostenibilidad para garantizar la continuidad de los servicios mediante el presupuesto nacional.

Precisó que ya se han producido incrementos presupuestarios que han permitido compensar la reducción de fondos internacionales y mantener los programas dirigidos a las personas que viven con VIH.

Asimismo, destacó la aprobación del mecanismo financiero denominado Fonsab, destinado exclusivamente a la adquisición de medicamentos e insumos para VIH y tuberculosis. Añadió que se prevé que el presupuesto destinado a la respuesta nacional continúe aumentando de manera gradual y progresiva en los próximos años, aunque señaló que la reducción en el costo de algunos medicamentos ha contribuido a disminuir el impacto económico del incremento en la demanda de servicios.

“Los medicamentos, conforme van evolucionando en su tiempo, en algunos casos también han reducido sus costos, lo que ha permitido paliar y que el incremento no sea tan drástico a través de los años”, sostuvo.

Brioso explicó que el Plan Estratégico Nacional 2025-2028 está sustentado en cuatro ejes: la reducción de nuevas infecciones, la vinculación y retención de las personas diagnosticadas, la integración de servicios y la garantía de los derechos humanos.

Indicó que el primer objetivo busca fortalecer las estrategias de prevención y promover el diagnóstico oportuno para que toda persona con VIH conozca su condición y pueda acceder tempranamente al tratamiento.

Asimismo, destacó la integración de los servicios de VIH al primer nivel de atención y a otras áreas, como la salud sexual y reproductiva, permitiendo que las embarazadas con VIH reciban en un mismo centro todas las atenciones relacionadas con su condición, reduciendo así el número de consultas y los gastos de bolsillo.

El director técnico de Conavihsida explicó que el sistema de salud trabaja bajo un modelo integral que aborda simultáneamente el VIH, la tuberculosis, la hipertensión y la diabetes, con el objetivo de ofrecer una atención centrada en la persona y no únicamente en las enfermedades.

Sobre los tratamientos antirretrovirales, sostuvo que el país dispone de dos moléculas principales recomendadas por organismos internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y que la selección del medicamento adecuado dependerá de la condición clínica y evolución de cada paciente.

FONSAB aportará hasta US$ 5 millones anuales

El Gobierno dominicano avanza hacia la sostenibilidad total de la respuesta al VIH con la creación de nuevos mecanismos de financiamiento nacional, entre ellos el Fondo Nacional para la Sostenibilidad de la Atención y Tratamiento (FONSAB), que podría aportar entre US$ 4 millones y US$ 5 millones anuales para la compra de medicamentos e insumos de VIH y tuberculosis a partir de 2027.

El director técnico del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida) aseguró que el país se prepara para asumir progresivamente con recursos propios la respuesta nacional ante la reducción de la cooperación internacional. “El país tiene que prepararse adecuadamente para no generar una crisis, seguir siendo la vanguardia y el modelo de la región”, afirmó.

El funcionario recordó que el país ha impulsado diversas acciones para fortalecer la respuesta nacional, entre ellas la elaboración de planes estratégicos de sostenibilidad, la contratación de asociaciones sin fines de lucro (ASFL), la integración de los servicios de VIH al primer nivel de atención y la modernización de los sistemas de control y trazabilidad de medicamentos.

Explicó que en 2023 se implementó un sistema de gestión de medicamentos e insumos que permite conocer en tiempo real el consumo, las necesidades y las proyecciones futuras, facilitando una mejor planificación de las compras.

Sobre el FONSAB, Brioso señaló que la iniciativa fue discutida durante varios años hasta que finalmente en 2025 fue aprobada por el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS), que establece la acumulación de un porcentaje per cápita proveniente del sistema de seguridad social, recursos que estarán destinados a la compra de medicamentos e insumos para VIH.

“La estimación es que para enero de 2027 debería haber en ese fondo entre 4 y cinco millones de dólares”, indicó.

Precisó que el país invierte alrededor de US$ 16 millones anuales en medicamentos e insumos, por lo que este nuevo fondo permitirá reducir la carga presupuestaria del Estado y garantizar una disponibilidad continua y equitativa de los tratamientos.

“El gobierno cubre el 100 % de los medicamentos y el FONSAB va a aportar alrededor del 50 % de la cobertura de estos medicamentos e insumos, ayudando a asegurar su financiamiento”, agregó, al destacar que la disponibilidad de estos recursos permitirá destinar parte del presupuesto gubernamental a fortalecer otras áreas prioritarias de la respuesta nacional, como el testeo, la prevención, la identificación temprana de casos y la innovación en las intervenciones comunitarias.

El director técnico de Conavihsida adelantó que el próximo 29 de junio revisarán el plan de transición y sostenibilidad que definirá cómo será financiada cada una de las acciones necesarias para mantener los avances alcanzados en la lucha contra el VIH en el país.

“Esta es la ruta que se ha definido para que oportunamente logremos transicionar de los recursos internacionales a los recursos nacionales que van a permitir mantener todo lo que hemos logrado”, concluyó.

EN ESTA NOTA

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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