Los embarazos en adolescentes y las uniones tempranas continúan siendo un desafío para República Dominicana. Los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar 2025), elaborada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), muestran que el 15.9 % de las mujeres de entre 20 y 24 años tuvo al menos un hijo nacido vivo antes de cumplir los 18 años.
A nivel nacional, la tasa de fecundidad adolescente se sitúa en 46 nacimientos por cada 1,000 adolescentes de entre 15 y 19 años. La región Enriquillo presenta la tasa más alta del país, con 81 nacimientos por cada 1,000 adolescentes, mientras que Cibao Sur registra la menor, con 29.
En materia de planificación familiar, la encuesta revela que el 58.9 % de las mujeres de 15 a 49 años casadas o unidas utiliza algún método anticonceptivo moderno.
- Ozama: 20 % de las mujeres de 20 a 24 años tuvo un hijo antes de cumplir los 18 años, la proporción más alta del país.
- Cibao Norte: 13.6 %, el porcentaje más bajo de maternidad antes de la mayoría de edad.
El informe elaborado por la ONE y Unicef también señala que la edad de inicio de las relaciones sexuales constituye uno de los principales factores asociados al embarazo adolescente y a las uniones tempranas.
En ese sentido, el 12.2 % de las mujeres de entre 15 y 24 años tuvo relaciones sexuales antes de cumplir los 15 años, mientras que el 87.8 % inició su vida sexual después de esa edad.
La región Yuma registra la mayor proporción de mujeres que iniciaron su vida sexual antes de los 15 años, con un 16 %, seguida de Cibao Noroeste (13.3 %), Ozama (13.2 %), El Valle (13 %) y Enriquillo y Cibao Nordeste (12.7 % cada una).
Las uniones tempranas persisten en República Dominicana pese a la Ley 1-21
En cuanto a las uniones tempranas, la Enhogar 2025 muestra que el 11.3 % de las mujeres de entre 15 y 49 años se casó o unió antes de cumplir los 15 años.
Entre las mujeres de 20 a 24 años, el 9.5 % contrajo matrimonio o inició una unión antes de los 15 años, mientras que el 27.6 % lo hizo antes de cumplir los 18 años.
El informe destaca que las mujeres de entre 35 y 39 años presentan las mayores proporciones de uniones tempranas:
- El 13.5 % se casó o unió antes de los 15 años
- El 36.7 % antes de los 18 años
A nivel global, el Banco Mundial estima que las uniones a temprana edad son responsables de que tres de cada cuatro niños nazcan de madres menores de 18 años. Según el Observatorio de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las niñas y adolescentes que viven en pobreza tienen cinco veces más probabilidades de estar en uniones tempranas en comparación con aquellas en mejores condiciones económicas.
La encuesta también evidencia que las uniones tempranas son más frecuentes entre las adolescentes con menores niveles educativos y de ingresos.
El 25.6 % de las jóvenes de 15 a 19 años que alcanzó el nivel primario está casada o unida, mientras que entre las pertenecientes al quintil de menores ingresos el porcentaje alcanza el 22.8 %.
La ONE recuerda que el matrimonio infantil limita las oportunidades educativas y laborales de las niñas, incrementa el riesgo de embarazos tempranos y profundiza las condiciones de pobreza y desigualdad de género.
Las uniones a temprana edad exponen a niñas y adolescentes a un ciclo de pobreza, violencia y exclusión social que impacta tanto su desarrollo personal como el de sus comunidades, pese a que esta práctica está prohibida por la Ley 1-21, promulgada por Luis Abinader en 2021.
La Vicepresidencia de República Dominicana realizó un estudio que indicó que el 50 % de las menores de edad unidas en matrimonio no terminará sus estudios; el 23 % contará con menos oportunidades de trabajo y 22 % sufrirá de violencia física y emocional.
En muchos casos, estas adolescentes también son víctimas de violencia basada en género. En uniones en matrimonio, las adolescentes entre 15 y 19 años son más propensas a sufrir de violencia intrafamiliar, con 42.8 %, comparado con las de 25 a 29 años con 39.6 %, y las de 20 a 24 años, 32.8 %.
De hecho, la eliminación de prácticas como uniones a temprana edad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) lo establecen como una prioridad en la meta 5.3 de la Agenda 2030.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que los gobiernos ganarían US$ 4,800 millones para la década del 2030 si se pone fin a las uniones a temprana edad.
- 58.9 % de las mujeres de 15 a 49 años casadas o unidas utiliza métodos anticonceptivos modernos.
- 0.7 % emplea métodos anticonceptivos tradicionales, como la abstinencia periódica o el retiro.
- 39.1 % no utiliza ningún método anticonceptivo.
¿Qué dice la OMS sobre el embarazo adolescente?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el embarazo adolescente como aquel que se produce en mujeres entre los 10 y 19 años.
El costo del embarazo en adolescente y la maternidad temprana en países de América Latina y el Caribe se estima en US$ 15,357 millones cada año, de acuerdo con estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
De este monto, US$ 13,538 millones corresponden al impacto directo en las mujeres, distribuidos principalmente entre las pérdidas por ingresos laborales (US$ 7,455 millones), costos sobre la disponibilidad laboral y el empleo (US$ 1,558 millones), y los asociados a la educación (US$ 4,524 millones).
En cuanto a los Estados, los gastos del sistema de salud ascienden a US$ 803 millones, y las pérdidas fiscales asociadas alcanzan US$ 1,015 millones.
El impacto económico también es notable. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), erradicar las uniones a temprana edad podría generar un beneficio de US$ 4,800 millones para los gobiernos de América Latina y el Caribe para la década del 2030.
Quisqueya no es eximida de esta realidad, pues el valor de los salarios adicionales que hubieran ganado estas mujeres, si no se hubieran casado temprano, se estima en US$ 1,133 millones en paridad de poder adquisitivo.
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