Nunca desde la Revolución de los Claveles de 1974 unas elecciones presidenciales en Portugal habían parecido tan abiertas e inciertas. Según las encuestas, cuatro candidatos están en condiciones de clasificarse para la segunda vuelta: un escenario aún más inusual en Portugal, ya que uno de estos candidatos es el fundador del partido Chega, una formación de extrema derecha que solo existe desde hace siete años y que ya ocupa el segundo lugar en el Parlamento.
André Ventura, de 42 años, cuenta con más del 20 % de los votos en las encuestas, por lo que podría llegar a la segunda vuelta. Sin embargo, el ex comentarista deportivo no tiene, a priori, ninguna posibilidad de ganar en la segunda vuelta, ya que se prevé un voto masivo contra la extrema derecha.
Otros tres candidatos pueden aspirar a pasar a la segunda vuelta: el designado por el partido de centro derecha actualmente en el poder, Luis Marques Mendes; el de la oposición socialista, António José Seguro; y, por último, el antiguo jefe del Estado Mayor de la Armada, Henrique Gouveia e Melo, que en 2021 estuvo a cargo del programa de vacunación contra la COVID-19.
Los colegios electorales abrieron a las 08H00 hora local y están llamados a las urnas unos 11 millones de electores. Las proyecciones de boca de urna se conocerán a partir de las 20H00.
"La gente está indignada"
Las tesis con tintes racistas y xenófobos de André Ventura perturban al electorado, constata nuestra corresponsal en Lisboa, Marie-Line Darcy. Maria do Carmo regenta el quiosco de la plaza de Graça de la capital portuguesa. Un puesto de observación privilegiado. Ella constata la desilusión de sus clientes.
"Quieren un cambio total. Puede que el candidato de Chega no gane ahora, pero lo hará la próxima vez, para ser primer ministro. Estoy segura de ello porque la gente está indignada", afirma Maria do Carmo.
La desilusión y el cansancio con la política tradicional explican, en parte, por qué André Ventura, el líder de extrema derecha, se encuentra entre los favoritos.
"Pensábamos que eso solo ocurría en otros países"
"Hay un voto que no voy a dar: el de Chega", afirma Nelson, un votante con el que nos encontramos en las calles de la capital. "No es el camino a seguir. Pensábamos que eso solo ocurría en otros países, pero ahora también está aquí. El racismo siempre ha existido, pero hoy en día se muestra abiertamente", agrega.
Gloveiro es de origen brasileño, pero tiene doble nacionalidad. Rechaza categóricamente las tesis de Chega. "La situación es grave. Si algunos eligen a un racista como presidente, es por falta de información", opina. "No entienden lo que es realmente el racismo y viven en una ilusión. Que Chega haya llegado hasta aquí es absurdo, no lo entiendo", dice indignado.
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