¿Cuántas Gisèle Pelicot hay en el mundo? La pregunta puede causar escalofríos y algunos medios periodísticos llevan tiempo intentando darle respuesta. La historia de Gisèle Pelicot, violada por su marido y por decenas de hombres más, ha tenido una repercusión mundial que pone de manifiesto que los autores de estos delitos pueden ser "hombres corrientes", de cualquier edad y profesión. Ahora, una investigación llevada a cabo inicialmente por las periodistas alemanas Isabell Beer e Isabel Ströh, y profundizada posteriormente por la CNN, confirma que este fenómeno dista mucho de ser un caso aislado. La cadena estadounidense ha publicado la existencia de una red de hombres que intercambian, en foros, grupos privados o sitios web pornográficos, vídeos y fotos de mujeres inconscientes, violadas, fotografiadas y filmadas a su insu por sus parejas.
Motherless es el nombre de una de estas páginas que alberga este tipo de contenidos. La barbarie del caso se extiende ya no sólo afecta a quien graba y viola, también a quien consume. Esta página registró 62 millones de visitas solo en el mes de febrero, y alberga entre sus contenidos más de 20. 000 vídeos de mujeres dormidas o sedadas, según la CNN. Un contenido específico que suma cientos de miles de visualizaciones.
Esta nueva investigación no es la primera que hace un medio de comunicación sobre un asunto similar de forma reciente y recuerda también los hallazgos de la cadena pública alemana ARD, que a finales de 2024 reveló la existencia de un grupo de Telegram en el que 70.000 hombres intercambiaban información sobre técnicas de violación y agresión.
Para llevar a cabo la investigación, los periodistas se han infiltrado en grupos de chat en los que los hombres se animan mutuamente e intercambian consejos para eludir la justicia. Este sistema resulta difícil de erradicar, ya que las personas implicadas actúan bajo el amparo del anonimato, en espacios donde reina una especie de "fraternidad masculina". La CNN llega incluso a hablar de una "academia mundial de la violación".
Más allá de los vídeos, y según revela la investigación, se han creado canales de chat, como el titulado «Zzz». Los hombres intercambian consejos sobre cómo drogar a sus parejas. Algunos incluso promocionan allí productos que pueden utilizarse como "sometimiento químico", junto con las proporciones de las dosis y cómo y cuándo administrarlas.
En las conversaciones encontradas se llega a leer: "Tu mujer no notará nada y no recordará nada", explica, por ejemplo, un hombre que ofrece vender y enviar "líquidos soporíferos".
CNN ha localizado a varias mujeres víctimas de este tipo de abusos en varios puntos del planeta. Una de ellas es Zoe Watts, natural de Devon (Inglaterra), quien descubrió que el hombre con el que había estado casada durante dieciséis años solía triturar los somníferos de su hijo para echárselos en el té con el fin de violarla y grabarla mientras estaba inconsciente. En Italia, Valentina, que habla bajo un seudónimo, descubrió unos vídeos grabados por quien entonces era su marido desde hacía veinte años, en los que se le veía agrediéndola tras haberla drogado con somníferos y alcohol.
Dos asociaciones se activan en Francia
En un comunicado de prensa, Fondation des Femmes y la asociación M’endors pas, fundada por Caroline Darian, hija de Gisèle Pelicot, han anunciado su intención de acudir a la justicia francesa. Denunciando "delitos organizados, en el seno de auténticas comunidades que fomentan y estructuran la violencia", reclaman la apertura de una investigación preliminar, ya que es altamente probable que haya usuarios franceses involucrados y nuevas víctimas en Francia.
Además, ambas asociaciones solicitan la intervención de Arcom, el organismo regulador del sector audiovisual, y de Pharos, el portal de denuncia de contenidos ilícitos en Internet, para que se apliquen "medidas de bloqueo y retirada de los resultados de búsqueda" de Motherless, así como de otros sitios web que ofrecen vídeos de violaciones bajo los efectos de sustancias químicas.
Para luchar contra estas redes, la Fundación de las Mujeres y M’endors pas insisten en la necesidad de una ley integral contra la violencia sexista y sexual, siguiendo el modelo que una coalición feminista lleva dos años reivindicando.
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