La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra presentó hoy el primer microchip diseñado y verificado por una universidad dominicana. El dispositivo, un circuito digital de 2.935 × 2.935 milímetros fabricado con tecnología de 180 nanómetros,  no salió de una fábrica local: el diseño se hizo en el país y la producción se realizó en el exterior a través de un programa internacional de tapeout universitario. Aun así, el hito es real: República Dominicana tiene, por primera vez, un chip que lleva firma académica propia.

¿Qué es exactamente el chip que presentó la PUCMM?

El dispositivo integra una unidad aritmético-lógica, registros y lógica de control —los componentes básicos de cualquier procesador. No es un chip comercial ni un producto listo para el mercado; es un prototipo que demuestra que un equipo universitario dominicano puede completar el ciclo completo de diseño: arquitectura, simulación, verificación, diseño físico y validación.

El proceso se realizó bajo la tecnología GF180MCU de GlobalFoundries, una de las principales fundiciones de semiconductores del mundo, con apoyo de herramientas de Synopsys y Keysight —empresas líderes en software de diseño electrónico y equipos de prueba. Del proceso se obtuvieron 50 unidades individuales, que luego pasaron por encapsulado y validación.

El equipo técnico lo integraron los profesores Javier Marte, Justin Bueno, el doctor Julien Philippe y Rafael Batista, el egresado Denys Merkushev y el estudiante Jeison Hernández, bajo la coordinación del profesor Carlos José Pantaleón.

¿Por qué importa que sea de 180 nanómetros si los chips modernos usan 3 o 2?

El nodo de 180 nanómetros es antiguo en términos de densidad de transistores, pero sigue siendo relevante para aplicaciones industriales, médicas y de control embebido donde la robustez importa más que la miniaturización extrema. Para un primer ejercicio universitario, la elección es técnicamente razonable: los programas de tapeout académico suelen operar en nodos maduros porque los costos de fabricación son accesibles y las herramientas de diseño están bien documentadas.

Lo que el proyecto demuestra no es que República Dominicana compite con TSMC o Samsung. Demuestra que hay talento local capaz de manejar el flujo completo de diseño de un circuito integrado, una habilidad escasa en toda América Latina.

El profesor Carlos José Pantaleón, director de la Escuela de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la PUCMM. El responsable/líder del proyecto/ foto por: Ronny Francisco Cruz

¿Qué anunció Abinader y cuándo se concretaría?

El presidente Luis Abinader, presente en el evento "STEM Transforma RD: Innovación para construir el futuro", anunció la creación de un laboratorio especializado en semiconductores dentro de la PUCMM. El mandatario enmarcó el anuncio en la política nacional de posicionar a República Dominicana en la industria de semiconductores como sector de alto valor agregado.

La promesa de un laboratorio de este tipo, que requiere equipos de prueba, estaciones de trabajo con licencias de EDA y personal especializado, tiene un costo significativo. Queda por ver si el compromiso presidencial se traduce en una partida presupuestaria concreta o queda en el registro de los anuncios de ocasión.

¿Qué otras novedades presentó la PUCMM en el mismo evento?

La universidad también anunció nuevas acreditaciones ABET para sus programas de Ingeniería Civil, Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica. Estas se suman a las acreditaciones ya existentes de Ingeniería Industrial y de Sistemas. ABET es el organismo de acreditación de referencia para programas de ingeniería en Estados Unidos y tiene reconocimiento en más de 40 países, lo que facilita la validación internacional de los títulos dominicanos.

¿Qué viene después?

La PUCMM informó que trabaja en una segunda generación de microchips con capacidad de procesamiento neuronal, orientada a operaciones de inteligencia artificial directamente desde el hardware. El salto entre un chip de lógica básica y un acelerador de IA es considerable, pero la dirección es coherente con las tendencias globales: la demanda de chips especializados para IA creció de forma sostenida en los últimos años y los países que forman diseñadores tienen ventaja en esa carrera.

El reto dominicano no es solo técnico. Es de escala: un equipo de seis personas y 50 chips son un punto de partida, no una industria. Convertir este prototipo en una capacidad nacional sostenida requiere inversión en formación, infraestructura y, sobre todo, un mercado que absorba ese talento dentro del país.

Ronny Francisco Cruz

Fotoperiodista

Fotógrafo profesional y fotoperiodista especializado en fotografía documental y narrativa visual. Actor y maestro de teatro. Interesado en contar historias humanas a través de la imagen.

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