La llegada de Juan de Jesús Garrigó Mejía a la Secretaría General del Partido Revolucionario Moderno (PRM) representa algo más que la promoción de una figura joven dentro de la organización oficialista.
Garrigó sucede en la posición a su madre, Carolina Mejía, quien ocupó la Secretaría General desde 2018 y llegó a convertirse en una de las principales figuras del partido. A su vez, la alcaldesa del Distrito Nacional es hija del expresidente Hipólito Mejía, uno de los fundadores y líderes históricos del PRM.
En una misma familia coinciden ahora tres generaciones vinculadas con el poder: un expresidente de la República, una alcaldesa y exsecretaria general del partido oficialista, y un joven dirigente que comienza a ocupar una posición decisiva dentro de la organización gobernante.
El cargo no fue heredado jurídicamente. Garrigó fue escogido por aclamación durante la Asamblea Nacional de Delegados del PRM para el período 2026-2030. Sin embargo, la sucesión familiar vuelve a colocar bajo discusión una característica persistente de la política dominicana: el peso de los apellidos, las relaciones y las estructuras construidas por generaciones anteriores.
La herencia política no garantiza una elección ni sustituye los votos, pero puede ofrecer ventajas difíciles de conseguir para un dirigente sin conexiones familiares: reconocimiento público, acceso a financiamiento, relaciones con las bases partidarias, cercanía con los centros de decisión y una plataforma previamente construida.
Hipólito, Carolina y Garrigó: tres generaciones dentro del PRM
Hipólito Mejía ejerció la Presidencia de la República entre 2000 y 2004 y posteriormente se convirtió en una de las figuras fundamentales en la creación del PRM, después de la división del Partido Revolucionario Dominicano.
Su hija, Carolina Mejía, comenzó a ocupar posiciones de primer orden dentro de la nueva organización. En 2016 fue candidata vicepresidencial acompañando a Luis Abinader y, dos años después, fue elegida secretaria general del partido.
En 2020 ganó la Alcaldía del Distrito Nacional y se convirtió en la primera mujer elegida para dirigir la capital. Fue reelegida en 2024 con una amplia ventaja, resultado que fortaleció su liderazgo propio y la colocó entre las figuras presidenciables del oficialismo.
Su hijo, Juan Garrigó Mejía, entra ahora en el nivel más alto de la estructura partidaria. El economista y politólogo, de 31 años, ocupó desde 2020 el cargo de viceministro administrativo de la Presidencia antes de ser escogido secretario general.
Garrigó cuenta con formación en Ciencias Políticas y Economía en la American University, en Washington, y estudios de Administración Pública. No obstante, su ascenso será observado inevitablemente a través de la trayectoria de su madre y de su abuelo.
La Secretaría General le permitirá relacionarse directamente con las estructuras nacionales, provinciales y municipales del PRM, precisamente cuando el partido deberá gestionar la competencia por la candidatura presidencial de 2028.
Omar Fernández y la continuidad del liderazgo de Leonel
Otro de los casos más visibles es el de Omar Fernández, hijo del expresidente Leonel Fernández.
Leonel gobernó el país durante tres períodos y actualmente preside la Fuerza del Pueblo, organización creada después de su salida del Partido de la Liberación Dominicana en 2019.
Omar comenzó su carrera electoral como candidato a diputado y ganó una curul por el Distrito Nacional en 2020. Cuatro años después fue elegido senador de esa demarcación, convirtiéndose en una de las principales figuras de la oposición.
Su apellido le permitió iniciar su trayectoria con un alto nivel de reconocimiento, además de contar con la estructura política encabezada por su padre. Sin embargo, también ha obtenido legitimidad electoral propia al ganar dos posiciones mediante el voto popular.
Su elección como senador en 2024 lo proyectó nacionalmente y abrió el debate sobre una eventual candidatura presidencial futura. Aunque Omar ha procurado desarrollar un discurso y una imagen diferenciados, su carrera continúa vinculada con el liderazgo de Leonel y con las posibilidades electorales de la Fuerza del Pueblo.
Luis Abinader también procede de una familia política
El propio presidente Luis Abinader pertenece a una familia con antecedentes políticos.
Su padre, José Rafael Abinader, fue dirigente y vicepresidente del PRD, senador por Santiago entre 1998 y 2002, funcionario público y aspirante presidencial en distintas ocasiones. También fundó la Universidad Dominicana O&M.
Luis Abinader heredó de su padre una relación temprana con la política, conexiones dentro del PRD y un apellido conocido en determinados sectores políticos, empresariales y académicos.
No obstante, construyó posteriormente su propia estructura, ganó la candidatura presidencial del PRM frente a Hipólito Mejía y obtuvo la Presidencia de la República en 2020, siendo reelegido en 2024.
Su caso demuestra que el capital familiar puede facilitar el inicio de una trayectoria, pero no explica por sí solo el alcance político obtenido por la siguiente generación.
Tony Peña Guaba y el legado de Peña Gómez
Francisco Antonio Peña Guaba, conocido como Tony, es uno de los hijos del histórico líder perredeísta José Francisco Peña Gómez.
Desde joven desarrolló su carrera dentro de las estructuras del PRD, donde ocupó posiciones en la juventud, el Comité Ejecutivo Nacional y la Comisión Política. Posteriormente fue secretario general de esa organización.
También se desempeñó como ministro de la Juventud, cónsul dominicano en Nueva York y coordinador del Gabinete de Política Social durante el Gobierno de Luis Abinader.
El apellido Peña Gómez representa uno de los legados políticos y emocionales más fuertes dentro de la tradición perredeísta. Tony ha utilizado esa vinculación en su trayectoria, aunque también ha acumulado décadas de militancia y experiencia administrativa.
A diferencia de Omar Fernández o Carolina Mejía, no heredó una organización controlada directamente por su padre, debido a que, tras la muerte de Peña Gómez en 1998, el liderazgo del PRD quedó dividido entre distintas corrientes.
Charlie Mariotti Jr. llega al Congreso después de su padre
Charles Noel Mariotti Paz, conocido como Charlie Mariotti Jr., fue elegido diputado por la circunscripción número uno del Distrito Nacional en las elecciones de 2024.
Es hijo de Charlie Mariotti Tapia, quien fue senador de Monte Plata durante 14 años y secretario general del PLD entre 2021 y 2024.
El joven legislador forma parte actualmente de la representación peledeísta en la Cámara de Diputados. Su llegada al Congreso mantiene la presencia política de una familia que durante años estuvo asociada con la representación senatorial de Monte Plata y con la dirección nacional del PLD.
Aunque padre e hijo representan demarcaciones distintas, el apellido y las relaciones partidarias acumuladas por Mariotti Tapia constituyeron una plataforma inicial para la carrera del diputado.
Luis Miguel de Camps y la trayectoria de Hatuey
El actual ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, es hijo del fallecido dirigente político Hatuey de Camps, expresidente del PRD y fundador del Partido Revolucionario Social Demócrata.
Hatuey fue presidente de la Cámara de Diputados, secretario de la Presidencia y uno de los dirigentes más influyentes del perredeísmo. Su ruptura con Hipólito Mejía por el proyecto reeleccionista de 2004 marcó una etapa importante de la historia reciente del PRD.
Luis Miguel de Camps presidió el partido fundado por su padre y posteriormente se integró al Gobierno del PRM. Fue ministro de Trabajo desde 2020 hasta 2025, cuando pasó a dirigir el Ministerio de Educación.
Su trayectoria combina el legado político familiar con una carrera profesional vinculada con el derecho laboral, la docencia y la administración pública.
Faride Raful y la influencia política de Tony Raful
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, también procede de una familia vinculada con la política y la vida intelectual. Es hija de Tony Raful, escritor, exdiputado, exsecretario de Cultura y dirigente histórico del PRD y el PRM.
Faride fue elegida diputada del Distrito Nacional en 2016 y senadora en 2020. Durante su paso por el Congreso desarrolló una presencia pública propia, especialmente a partir de sus posiciones sobre transparencia, justicia, presupuesto y fiscalización.
En 2024 fue designada ministra de Interior y Policía. Aunque el apellido le proporcionó una vinculación inicial con la política, sus elecciones como diputada y senadora le permitieron construir una legitimidad independiente de la trayectoria de su padre.
De Jorge Blanco a Orlando Jorge Villegas
La familia Jorge representa otro caso de continuidad durante tres generaciones. Salvador Jorge Blanco fue presidente de la República entre 1982 y 1986. Su hijo, Orlando Jorge Mera, ocupó la Secretaría General del PRD, fue delegado político, director del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones y ministro de Medio Ambiente.
La tercera generación estuvo representada en el Congreso por Orlando Jorge Villegas, hijo de Jorge Mera y nieto del expresidente. Fue elegido diputado del Distrito Nacional en 2020.
La familia también ha tenido presencia en el Poder Ejecutivo mediante Dilia Leticia Jorge Mera, hija del expresidente Salvador Jorge Blanco y hermana del fallecido ministro Orlando Jorge Mera. En agosto de 2020, fue designada por el presidente Luis Abinader como viceministra de Innovación, Transparencia y Atención Ciudadana del Ministerio Administrativo de la Presidencia, desde donde promovió iniciativas vinculadas con la participación ciudadana, la transparencia, la equidad de género y la modernización de los servicios públicos. Permaneció en el cargo hasta el 1 de enero de 2025, cuando hizo efectiva su renuncia para retomar el ejercicio privado del derecho.
Dilia Leticia también ha impulsado cambios desde el movimiento feminista y la defensa de los derechos de las mujeres, la niñez y la adolescencia. Abogada especializada en Derecho de Familia, ejerce en esa área desde 1999 y ha desarrollado trabajos relacionados con adopciones, guarda, pensiones alimentarias, autoridad parental, sustracción internacional de menores y otras materias familiares. Además, ha sido profesora de Derecho de Familia en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores y fue jueza interina del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito Nacional.
Su experiencia la ha llevado a desempeñar una función relevante como consultora del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani). Actualmente coordina el proceso de actualización y reforma de la Ley 136-03, que instituye el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, y trabaja específicamente en los contenidos relacionados con el Derecho de Familia. A diferencia de otros integrantes de la familia, su trayectoria se ha concentrado principalmente en los ámbitos jurídico, administrativo y de defensa de derechos, sin haber ocupado hasta el momento un cargo electivo.
En este caso, la herencia no se limitó a un apellido conocido. Incluyó una extensa red de relaciones construida dentro de la tradición política del PRD y posteriormente del PRM.
Roberto Ángel Salcedo sigue los pasos políticos de su padre
El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, es hijo del comunicador y político Roberto Salcedo, quien dirigió el Ayuntamiento del Distrito Nacional entre 2002 y 2016.
Roberto Ángel desarrolló durante décadas una carrera independiente en la televisión, el cine y el entretenimiento. Su entrada formal a la política ocurrió después de consolidar ese reconocimiento público.
En 2022 ingresó al PRM y posteriormente fue designado director de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia. En febrero de 2025 pasó a encabezar el Ministerio de Cultura.
Aunque su posicionamiento no depende exclusivamente de la trayectoria paterna, su caso prolonga la presencia de la familia Salcedo en la política y la administración pública.
Los Castillo y los Wessin: partidos vinculados con una familia
Algunas sucesiones políticas dominicanas han ocurrido dentro de organizaciones estrechamente asociadas con una familia.
El abogado Marino Vinicio Castillo, conocido como Vincho, encabezó durante décadas la Fuerza Nacional Progresista. Sus hijos Pelegrín Castillo y Vinicio Castillo Semán ocuparon posteriormente posiciones partidarias, legislativas y gubernamentales.
Pelegrín fue diputado, ministro de Energía y Minas y candidato presidencial, mientras Vinicio Castillo Semán fue senador del Distrito Nacional. La organización política se ha mantenido ligada al liderazgo de la familia.
Una situación similar ocurre con el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, fundado originalmente por el general Elías Wessin y Wessin.
Su hijo, Elías Wessin Chávez, ocupa la presidencia del partido, ha sido candidato presidencial, funcionario público y diputado nacional. Se trata de uno de los ejemplos más directos de transferencia de una estructura partidaria entre padre e hijo.
Minou Tavárez Mirabal y la herencia de un símbolo histórico
No todas las herencias políticas están asociadas con el control de un partido o con el ejercicio previo del poder.
Minou Tavárez Mirabal, hija de Minerva Mirabal y Manolo Tavárez Justo, construyó su carrera alrededor de un legado relacionado con la resistencia contra la dictadura de Trujillo y la lucha democrática.
Fue vicecanciller, diputada durante varios períodos, candidata presidencial y fundadora de Opción Democrática.
En su caso, la herencia principal no fue una maquinaria electoral, sino el reconocimiento histórico y moral de sus padres. A partir de ese legado desarrolló posiciones propias sobre democracia, derechos humanos e institucionalidad.
¿Qué se hereda realmente en la política?
En República Dominicana los cargos electivos no se transfieren legalmente de padres a hijos. Cada candidato debe competir y obtener votos, mientras las posiciones partidarias deben ser otorgadas conforme a los estatutos de cada organización.
Lo que sí puede transmitirse es el capital político: un apellido reconocido, relaciones con empresarios y dirigentes, acceso a medios de comunicación, equipos de campaña, estructuras territoriales y conocimiento sobre el funcionamiento interno de los partidos.
Haber crecido cerca del poder también permite conocer desde temprano a funcionarios, legisladores, alcaldes, dirigentes comunitarios y responsables del financiamiento político.
Estas ventajas no anulan necesariamente los méritos individuales. Carolina Mejía, Omar Fernández, Faride Raful y Luis Abinader han ganado procesos electorales y construido perfiles propios. Sin embargo, comenzaron sus carreras desde una posición diferente a la de quienes deben ingresar a la política sin un apellido conocido o una estructura familiar.
El ascenso de Juan Garrigó Mejía resume ahora esa discusión. Su preparación académica y experiencia administrativa serán parte de la evaluación de su desempeño, pero su llegada a la Secretaría General será inseparable de un hecho político: ocupa el cargo que durante ocho años desempeñó su madre y pertenece a una familia que ya acumula tres generaciones en los espacios de poder.
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