El presidente de la República, Luis Abinader, asumirá este domingo 6 de septiembre la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), con el reto de conducir a la organización oficialista hacia el proceso electoral de 2028 y mantener la unidad interna ante la creciente competencia por la candidatura presidencial.
La juramentación está prevista para las 10:00 de la mañana en el Club San Carlos y pondrá fin al proceso de renovación de la dirección nacional del partido.
Junto a Abinader serán juramentados Deligne Ascención, como vicepresidente ejecutivo, y Juan Garrigó Mejía, como secretario general.
La nueva dirección asumirá el control del PRM en un momento en que distintos sectores de la organización comienzan a definir sus preferencias de cara a la primaria cerrada prevista para 2027, en la que los militantes perremeístas escogerán al candidato presidencial que competirá en las elecciones de mayo de 2028.
El reto de la sucesión
La llegada de Abinader a la presidencia del partido ocurre mientras varios dirigentes oficialistas se perfilan como potenciales aspirantes a sucederlo en la presidencia de la República.
Entre los nombres que se mantienen en el escenario interno figuran:
- David Collado, ministro de Turismo.
- Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional.
- Wellington Arnaud, director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa).
- Raquel Peña, vicepresidenta de la República.
- Guido Gómez Mazara, presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel).
- Francisco (Tony) Peña Guaba, dirigente del PRM.
El posicionamiento temprano de estos dirigentes plantea uno de los principales desafíos para la nueva dirección partidaria: preservar la cohesión entre las distintas corrientes mientras avanza la carrera interna por la candidatura presidencial.
Una nueva etapa para el PRM
Con Abinader al frente, el PRM inicia una etapa en la que deberá administrar no solo su estructura partidaria, sino también las expectativas de sus dirigentes y bases ante el escenario electoral que se abrirá después de 2027.
El mandatario no podrá optar por un tercer período presidencial consecutivo, por lo que la definición de su sucesor se convierte en uno de los principales asuntos políticos que deberá manejar la organización oficialista durante los próximos dos años.
La elección de Abinader como presidente del PRM coloca al mandatario en una posición clave para conducir la transición interna del partido hacia las elecciones de 2028, cuando la organización deberá presentar un candidato para sucederlo.
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