Abel Martínez, el aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), afirmó que la delincuencia constituye una de las principales preocupaciones de la población y planteó la necesidad de combinar medidas de control con políticas de prevención social.
Durante una actividad denominada “Un café con Abel”, celebrada en Santiago, el dirigente opositor sostuvo que la percepción de inseguridad afecta la vida cotidiana de los ciudadanos y afirmó que el Estado debe enfrentar el fenómeno desde una perspectiva integral, que incluya educación, oportunidades para los jóvenes y acciones contra el delito.
La seguridad, un tema central del debate político
Martínez aseguró que la criminalidad ha provocado un clima de temor en distintos sectores de la sociedad y señaló que muchas personas consideran que no cuentan con suficientes garantías de seguridad, incluso dentro de sus hogares.
El dirigente peledeísta atribuyó parte del problema a factores estructurales, entre ellos las limitaciones del sistema educativo y la falta de oportunidades económicas para una parte de la población joven.
Según explicó, las políticas de seguridad no deberían limitarse únicamente a la persecución de los delitos, sino incorporar programas de prevención y medidas orientadas a reducir las condiciones sociales que favorecen la violencia y la criminalidad.
Educación y prevención
El exalcalde de Santiago planteó que la mejora de la calidad educativa debe formar parte de cualquier estrategia de seguridad a largo plazo, al considerar que la formación y el acceso a oportunidades pueden disminuir factores de riesgo vinculados a la delincuencia.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que la seguridad ciudadana figura entre los asuntos de mayor presencia en el debate público y político, junto con temas como el costo de la vida, el empleo y los servicios públicos.
Un espacio de contacto político
“Un café con Abel” es una iniciativa que el dirigente del PLD utiliza para reunirse con ciudadanos, dirigentes comunitarios y representantes de distintos sectores, como parte de sus actividades políticas y de escucha de demandas sociales.
La seguridad se ha convertido en uno de los ejes recurrentes de los discursos de dirigentes oficialistas y opositores de cara al próximo ciclo electoral, en medio de discusiones sobre reformas policiales, prevención del delito y fortalecimiento institucional.
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