Milei hizo una visita relámpago a Madrid, en la que los líderes de VOX y del PP, le evitaron para la foto y su máxima acogida fue la de la trumpista presidenta de la CAM. Tan deslenguada como él. En una conferencia,si así puede denominarse a sus diatribas de orate o de desquiciado, ante un grupo de empresarios,lo más destacable es que llamo ladrón y dictador al Presidente Pedro Sànchez. Argentina tiene como presidente a un maleducado,además de a un extremista de actos y palabras.
Lo cual lleva a preguntarse: ¿Qué grado de desesperación pueden tener los ciudadanos, que decepción y desesperanza, en su "clase política" para ser capaces de votar por un energúmeno como éste?
Las encuestas en España, antes de pasar por la llamada "cocina" (dónde se sopesan otras variables que las respuestas a los sondeos de la muestra de población),dan una intención de voto muy pareja entre PP y PSOE ,con variaciones entre dos o tres puntos porcentuales,pero VOX sigue subiendo en intención de voto. No tanto los autodenominados "a la izquierda del PSOE".
De manera, que sigue dando la suma de la intención de voto de la Derecha radical españolista, PPVOX, la probabilidad alta de formar Gobierno ,si el voto emitido no desmiente las encuestas, el próximo 29 de noviembre.
Como era de esperar,las izquierdas, fieles a su tradición de odiarse entre sí más que odian a sus teóricos enemigos,va separada y, Podemos, ha encontrado en el diputado Rufián,el vocero y
estrella parlamentaria de ERC (los independentistas catalanes de izquierdas), una tabla de salvación.Ellos apoyan a Podemos y Podemos a ellos,o sea,ERC se presenta como la izquierda nacional en Cataluña y, el Frente Amplio, pero no tanto, tiene como número uno a Ada Colau la ex alcalde de Barcelona y líder de Comuns,con lo cual Rufiàn no pudo ir en esa posición y se alía con Podemos,un grupo con un futuro extra parlamentario,que no aporta a ERC nada,y quizás contribuya con esa alianza a quitarle votos a Podemos, en el resto de España donde se presente, ya que la fobia anticatalana en ciertos sectores de población castellana o de habla castellano, sigue siendo importante.
Lo de la Unidad electoral de izquierda es un casi imposible,primero,por las rencillas sectarias entre sus diferentes grupos,especialmente el que suscita Más País o Más Madrid,que es la
manera de presentarse sea en Madrid o fuera de ella. Esta es una escisión de Podemos,que debilitó en grado sumo a esa organización. Y luego,los desaciertos de Podemos y la propaganda negativa llevada a cabo por los súper grupos del dinero y el Poder fáctico,hicieron su labor de erosión.
Para este "espectador comprometido",Podemos perdió ya su cuarto de hora y ahora es un grupo empeñado en combatir al resto de la izquierda por pactar con el PSOE y por ende,tener que asentir en medidas menos radicales a cambio de mantener la coalición. En todo pacto de gobierno,quien tiene más poder no acepta todo lo que los minoritarios le proponen,salvo que lo que se pretenda es hacer inviable ese pacto.
Eso es algo fácil de entender, aunque hacen como que no lo entienden los de Podemos, ya que ellos lo que creen, como gente ducha en ideas y carente de experiencias, es que gobernar es posible haciendo, a la vez , de Gobierno y oposición. Negando lo elemental en un gobierno de coalición, que es un juego de "quid pro quo" y, que una minoría no puede pretender que la mayoría haga SU política.
A lo más se puede obtener acuerdos más ambiciosos,políticas más progresivas,más keynesianismo y menos friedmanismo, o dicho de otra manera, más regulación estatal y menos dejar todo al albur del "libre mercado absoluto",que es de hecho,un camino de servidumbre y deterioro de la vida de los más débiles,pobres y con menos recursos.
En definitiva,que querer aplicar el ultraizquierdismo en un gobierno de coalición es inviable,a menos que el "entrismo" sea para cargarse el gobierno desde dentro. Que es lo que la mayoría de los votantes de izquierda no desean. Ningún izquierdista con una pizca de sentido común,de un mínimo de pragmatismo,puede pretender que en un contexto de auge de las ideas neofascistas,de derecha radical y antidemocràtica,y en un Estado miembro de una UE desnortada, como la existente hoy en día, pueda irse más allá de ciertos límites. A veces lo mejor es enemigo de lo bueno. Y lo bueno es lo mejor,cuando la alternativa, es lo peor.
Y reconocer eso es esencial en política,si de eso se trata, de hacer política. Pues si se trata de dar testimonio de quien es más puro en ideas, más utópico, o quizás llegado a un punto, quien es el más lerdo en no entender una coyuntura y una correlación de fuerzas,está claro que el charlatán, el amante de la logomaquia,el aventurero, el egolatra, que no le importa nada sino su yo hipostasiado y,el agente infiltrado, son los "tipos ideales", para evitar que se alcancen objetivos alcanzables y posibles. Y así abrir la puerta y las ventanas a la involución.
Hoy ,aquí y ahora,está harto demostrado que la única política de izquierda viable es una política gradual basada en un principio fundamental: la lucha prolongada,una larga marcha que se construye mediante reformas permanentes, que cristalicen en un momento dado en reformas revolucionarias que modifiquen sustancialmente un sistema,una estructura dada.
Un hombre,una mujer de izquierdas,sabe muy bien que nuestro camino no es una marcha triunfal. Que si en una coyuntura los elementos han sido favorables y confluyen para que un reciente profesor universitario llegue a vicepresidente y sus compañeros de grupo de edad, a ministros,eso es un azar histórico.
Las izquierdas y,muy especialmente,la española y muchas de Iberoamérica, conocen que el camino hacia el poder es escarpado,que durante décadas, militantes han pagado con sus vidas,con el sufrimiento y las vidas miserables de sus familias,el precio de ser leales a sus ideas de bien común, y que las individualidades son a fin de cuentas anécdotas ante las metas a alcanzar: organizarse, formarse, luchar, sufrir derrotas,levantarse y volver a empezar, obtener victorias colectivas y mejorar paso a paso, a veces con mayor velocidad, pero siempre teniendo en cuenta el interés colectivo,el bienestar de las más amplias bases de la población.
Eso implica luchar siempre pero no se trata de ver la recompensa de inmediato. Esa óptica es la que diferencia al oportunista,al aventurero, al buscador de status o de puestos,al trepador, de las personas real y cabalmente de izquierdas.Unas luchan por medrar y las otras luchan por el interés de lo común,por su clase,por su país, por la humanidad. Estas personas tratan de unir, a pesar de las diversidades,las otras buscan dividir,para obtener recompensas individuales. Y esto es una clave para entender el momento actual.
Compartir esta nota