Recientemente, la opinión pública dominicana ha sido interpelada con un argumento que merece reflexión: que gobernar no es seguir el coro, que el liderazgo serio debe resistir la presión emocional del momento y decidir con visión estratégica de largo plazo.
En abstracto, el principio es válido. Pero llevado al debate sobre minería en zonas de recarga hídrica, ese mismo principio obliga a formular la pregunta inversa: ¿cuál es la verdadera decisión estratégica de largo plazo cuando lo que está en juego es el agua que sostiene a una región entera?
Resistir el ruido puede ser liderazgo. Ignorar evidencia científica independiente, no. Y hasta hoy, precisamente esa evidencia, técnica, hidrológica y verificable, es la que los promotores de la minería metálica en zonas de alta recarga hídrica aún no han presentado. Por eso propongo este reto.
Si la industria minera afirma que es posible desarrollar minería metálica a gran escala en zonas de recarga hídrica sin comprometer el recurso agua a largo plazo, entonces esa afirmación debería poder demostrarse con evidencia empírica, pública, robusta e independiente.
Por eso lanzo este reto abierto:
Presenten un solo caso verificable de una mina metálica que cumpla simultáneamente estas condiciones:
- Que se encuentre en operación, o que haya operado durante los últimos 20 años
- Que desarrolle extracción industrial a gran escala, ya sea a cielo abierto o subterránea
- Que esté ubicada en una zona estratégica de recarga hídrica, es decir, en cabeceras de cuenca, áreas de infiltración o sistemas montañosos que alimentan ríos, acuíferos y embalses aguas abajo
- Que cuente con monitoreo hidrológico independiente antes, durante y después de la operación
- Que exista evidencia pública, trazable y auditada por terceros, demostrando ausencia de deterioro hidrológico significativo en variables críticas como caudal base, calidad del agua, niveles freáticos y capacidad de recarga acuífera
No se trata de mejorar la cuenca ni de compensaciones netas. Se trata de demostrar que la coexistencia sostenible es posible sin deterioro medible del sistema hídrico que alimenta a comunidades y ecosistemas aguas abajo.
No es ideología. Es geología e hidrología.
Hasta ahora no se ha presentado evidencia pública, robusta e independiente que cumpla estos criterios. En cambio, sí existe abundante literatura técnica que documenta impactos potenciales y acumulativos de la minería metálica en sistemas hídricos de alta montaña y cabeceras de cuenca [1][2].
En el caso de la propuesta de GoldQuest Mining para el Proyecto Romero, la propia empresa afirma que operaría bajo un sistema cerrado de agua (self-contained water cycle), donde toda el agua requerida por la operación provendría de la captación de lluvia, la recirculación continua del agua de proceso y la recuperación hídrica del sistema de relaves filtrados, sin extracción directa del río San Juan ni de fuentes superficiales externas [3].
Sobre papel, la propuesta es técnicamente ambiciosa y merece ser examinada con rigor. Pero precisamente por la magnitud de esa afirmación, el estándar de prueba debe ser aún más alto.
La verdadera pregunta no es si el modelo luce viable en simulaciones, estudios de diseño o presentaciones corporativas. La pregunta es si ese balance hídrico puede sostenerse durante años de operación real, bajo sequías prolongadas, variabilidad climática, eventos extremos y cambios físicos del terreno, sin terminar comprometiendo directa o indirectamente el sistema hídrico que hoy se promete proteger.
Hasta hoy, en una zona tropical de recarga hídrica de alta sensibilidad como la Cordillera Central dominicana, eso sigue siendo una promesa de ingeniería. No hay evidencia empírica demostrada en campo.
Ingenieros y especialistas en hidrología consultados coinciden en que afirmaciones como operar una mina metálica en una zona de recarga hídrica tropical, sin extraer agua de fuentes externas y sosteniendo toda la operación con captación de lluvia, recirculación y recuperación interna, no pueden sustentarse únicamente con simulaciones, animaciones o diseños conceptuales.
Requieren información científica de base, modelación independiente y datos georeferenciados que permitan validar, con rigor técnico, el verdadero comportamiento del sistema hídrico antes, durante y después de cualquier operación.
Hasta hoy, esa información, con el nivel de transparencia y acceso público que permita una evaluación independiente, no ha sido presentada por GoldQuest de forma abierta a la sociedad dominicana.
Uno de los casos más citados en el debate es la mina Los Bronces Mine, operada por Anglo American, en Chile. En 2025, fiscalizaciones e investigaciones ambientales reportaron hallazgos preocupantes en la cuenca del río Mapocho, lo que reavivó cuestionamientos sobre los efectos acumulativos de la operación en glaciares, calidad del agua y recarga hídrica. Aunque la empresa defiende sus estándares y tecnologías, los cuestionamientos persisten por parte de autoridades, comunidades y organismos técnicos [4][5].
Casos similares han sido documentados en distintos países. La evidencia acumulada muestra que la alteración de roca a gran escala en zonas de origen hídrico conlleva riesgos inherentes sobre el funcionamiento del sistema hidrológico, los cuales resultan difíciles de eliminar completamente bajo condiciones de explotación intensiva [1][2].
Esto no cierra el debate. Lo abre con seriedad técnica.
Invito a empresas mineras, gremios, académicos, autoridades y consultores independientes a responder este reto con datos verificables. Sino con líneas base hidrogeológicas completas, modelación independiente, monitoreo de largo plazo y datos georreferenciados de acceso público que permitan validar, con rigor científico, el verdadero comportamiento del sistema hídrico antes, durante y después de cualquier operación extractiva.
La ciudadanía, especialmente en países como República Dominicana, donde el agua es un recurso estratégico y cada vez más vulnerable, tiene derecho a exigir que cualquier proyecto que afecte las fuentes hídricas principales esté respaldado por ciencia rigurosa y evidencia transparente.
La ausencia de evidencia verificable también forma parte del debate técnico.
Referencias con enlaces
[1] United Nations Environment Programme (UNEP). Mine Tailings Storage: Safety is No Accident (2017) https://www.unep.org/resources/report/mine-tailings-storage-safety-no-accident
[2] World Bank Group. Environmental and Social Framework (incluye minería y gestión de riesgos ambientales) https://www.worldbank.org/en/projects-operations/environmental-and-social-framework
Complementario más específico en agua y minería:
https://documents.worldbank.org/en/publication/documents-reports/documentdetail/266871468340386731
[3] Presentación pública de GoldQuest sobre el sistema de agua del Proyecto Romero: GoldQuest – Self-Contained Water Cycle https://www.youtube.com/watch?v=fUtzEd9kP2k
[4] Dirección General de Aguas de Chile (DGA). Información institucional y reportes de monitoreo hídrico
(Buscar en “Fiscalización” y “Calidad de Aguas” para reportes recientes)
[5] Contexto técnico y debate sobre Los Bronces y su entorno hídrico
Ficha del proyecto:
https://www.angloamerican.com/operations/mining/los-bronces
Evaluación ambiental y expansión (Los Bronces Integrado):
Cobertura y análisis independiente:
Compartir esta nota
