En medio de un clima donde el debate migratorio se endurece y las palabras suelen levantar muros más que tender puentes, se destacan iniciativas que, sin estridencias, trabajan en sentido contrario y tienden puentes. La Fundación Zile es una de ellas.

Su nombre —"Zile", isla en criollo haitiano— remite a una evidencia geográfica que a veces olvidamos: compartimos un mismo territorio insular, una misma vulnerabilidad y, en gran medida, un destino entrelazado. Creada en 2005, la fundación se ha propuesto, con constancia, promover la paz, la cooperación y el entendimiento entre República Dominicana y Haití.

En un contexto donde los temas fronterizos y migratorios suelen abordarse desde la tensión o la urgencia, la Fundación Zile ha logrado posicionarse como una voz de equilibrio. No se trata de negar los desafíos sino de introducir una mirada desde donde se reconoce que la seguridad dominicana y la estabilidad haitiana no son agendas opuestas, sino causas inseparables.

Su trabajo paciente, muchas veces silencioso, encuentra una expresión particularmente visible en la Semana de la Diáspora, organizada cada año por la fundación con varias actividades. Este año se realizó bajo el lema "Por el fortalecimiento de los lazos socioeconómicos dominico-haitianos".

Una de las actividades, la Gala de los Premios de la Diáspora, lejos de ser una simple ceremonia, demuestra con hechos que hay vías de entendimiento. Su XII edición, celebrada el 20 de abril de 2026 en Santo Domingo, reunió a figuras relevantes de la sociedad civil dominicana y de la diáspora haitiana en Santo Domingo y dominicana en Haití, reconociendo trayectorias de ciudadanos y ciudadanas de ambas naciones que contribuyen positivamente a las relaciones binacionales.

En tiempos en que predominan los relatos de conflicto, estos reconocimientos visibilizan otra realidad. La de quienes, desde distintos espacios artísticos, empresariales, educativos, trabajan por construir puentes. La de una diáspora que es sujeto activo de desarrollo y conexión entre ambos países. Los Premios Diáspora reconocen aportes en áreas como derechos humanos, educación, cultura, comunicación y trabajo comunitario, con énfasis en jóvenes emprendedores, en iniciativas vinculadas a la comunidad haitiana en República Dominicana y en la relación entre ambos países.

Al frente de la Fundación Zile se encuentra Edwin Paraison, exfuncionario y diplomático, sacerdote anglicano, cuya trayectoria encarna una convergencia entre servicio público, compromiso cívico y vocación pastoral. Llegado originalmente a la República Dominicana para estudiar, ha dedicado gran parte de su vida a la militancia a favor de los migrantes y al fortalecimiento de los vínculos entre ambos pueblos.

En su figura, la diplomacia no se limita a los canales oficiales: se ejerce también desde la cercanía, la escucha y la mediación. Ha ejercido una diplomacia que, en cierto modo, se vuelve pastoral en su forma de acompañar procesos y sostener diálogos en contextos adversos.

No es casual que su nombre evoque, para muchos, momentos en los que las relaciones dominico-haitianas parecían encontrar caminos más fértiles. En esa memoria también aparece de manera destacada la figura de Guy Alexandre, otro de los grandes arquitectos de un entendimiento posible, recordándonos que los momentos en que actuó no fueron una ilusión, sino una construcción concreta, aunque frágil.

Hoy, cuando las tensiones vuelven a imponerse en el discurso público, iniciativas como las de la Fundación Zile adquieren un valor particular. No resuelven por sí solas los problemas estructurales, pero trabajan en un terreno indispensable: el de las percepciones, el de la confianza, el de la posibilidad misma de diálogo.

Elisabeth de Puig

Abogada

Soy dominicana por matrimonio, radicada en Santo Domingo desde el año 1972. Realicé estudios de derecho en Pantheon Assas- Paris1 y he trabajado en organismos internacionales y Relaciones Públicas. Desde hace 16 años me dedicó a la Fundación Abriendo Camino, que trabaja a favor de la niñez desfavorecida de Villas Agrícolas.

Ver más