Las tres centrales sindicales coinciden en que el principal desafío que enfrentan es hacer que se cumpla la Ley 87-01 de seguridad social, porque esas posposiciones y distorsiones constituyen denegaciones de los derechos de los trabajadores y de todos los dominicanos
Durante la celebración del Dia Internacional del Trabajo se puso de relieve la situación de los trabajadores dominicanos, tanto asalariados como por cuenta propia. Las tres principales centrales sindicales aprovecharon la ocasión para reconocer los avances, reiterar sus críticas sobre los salarios precarios y demandar la ampliación de la protección social.
Según Jacobo Ramos, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), uno de los principales desafíos que enfrentan las centrales sindicales, es hacer cumplir la Ley 87-01, que creó el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Esa posposición constituye una denegación de los derechos de los trabajadores.
Señaló como una situación irregular e inaceptable que 25 años después, todavía la mitad del contenido de esa legislación no se haya aplicado. Consideró que la no entrada de la atención primaria, del régimen contributivo subsidiado y del plan básico de salud ha generado altos copagos y gastos de bolsillo para las familias dominicanas.
Pepe Abreu, formuló críticas sobre las altas ganancias de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS). También se quejaron de los médicos que “hacen los que les da la gana”, ya que la ley no consigna que los pacientes tengan que pagar 2,000.00 y hasta 3,000.00 pesos por una consulta.
Gabriel del Río, calificó como un abuso que, por ejemplo familias que tienen cuatro hijos y cuando alguno se enferma, se ven obligados a ir un centro médico y pagar diferencias, que no están contempladas en la ley de seguridad social. Mencionó que hay una gran cantidad de medicamentos sin cobertura, teniendo las familias que “hacer líos” para comprarlos.
“Los especialistas no han querido nunca que entre la atención primaria en el sector privado para obtener beneficios. La aceptan en el sector público porque ahí no pueden cobrar copagos. No hay seguridad social verdadera sin atención primaria, porque es el punto de partida para toda la familia”.
Los líderes de las centrales sindicales demandaron la afiliación de los trabajadores intermitentes de la construcción, de labores agrícolas, de actividades portuarias y de otros en la misma situación. Igual planteamiento hicieron en beneficio de las trabajadoras del servicio doméstico.
Afortunadamente, esas posiciones fueron ratificadas y ampliadas el viernes 8 de mayo de 2026 durante el Foro Político Internacional “Transición de la informalidad a la formalidad: la seguridad social, derecho para todas y todos”, organizado con el objetivo de generar propuestas concretas para avanzar en la protección social de los trabajadores autónomos.
En este evento participaron representantes sindicales, autoridades gubernamentales, organismos internacionales y especialistas en materia laboral y de seguridad social y organizaciones de la sociedad civil. Fue auspiciado por We Social Movements (WSM) una organización de los trabajadores cristianos belgas.
En el mismo participaron Eddy Olivares, ministro de Trabajo, Damarys Oliva, viceministra de Trabajo de Guatemala, Rafael “Pepe” Abreu, Presidente del CNUS, Gabriel del Río, presidente de la CASC, Daisy Montero, por la CNTD, William Charpantier, de la Red INSP!R, Anneline Escoto Salcedo, Subgerente General del CNSS y Luis Armando López, del Movimiento Sindical Autónomo de Guatemala, entre otros.
Hubo consenso general sobre la marginalidad en que viven y laboran los trabajadores autónomos y por cuenta propia. No encajan en el régimen contributivo porque no son asalariados, ni tampoco en el subsidiado porque el 57% tiene capacidad contributiva, según la encuesta trimestral del Banco Central.
Todos los participantes proclamaron que “el acceso a la seguridad social es un derecho humano y una herramienta esencial para prevenir y reducir la pobreza, la desigualdad y la exclusión social.” Eddy Olivares, ministro de Trabajo, enfatizó que la meta del gobierno del presidente Abinader es reducir la informalidad para llegar al 50% de formalidad”.
La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) aplaude estas declaraciones e iniciativas porque fomentan el diálogo y la concertación social sobre la construcción de modalidades viables para afiliar a los trabajadores independientes al Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), bajo el liderazgo del Estado y de las principales centrales sindicales del país.
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