La Academia Dominicana de la Historia se honra en incorporar a su colección editorial esta obra de Frank Moya Pons, Lecturas históricas dominicanas, volumen que reúne una parte significativa de sus prólogos, presentaciones, introducciones y reseñas dedicados a obras fundamentales —y también a otras menos conocidas, pero no por ello menos valiosas— de la historiografía dominicana.
Publicar este libro es, para nuestra institución, un acto de reconocimiento y, al mismo tiempo, de servicio intelectual. Reconocimiento, porque la trayectoria de Frank Moya Pons ocupa un lugar eminente en el desarrollo de los estudios históricos dominicanos contemporáneos. Servicio, porque estas páginas ofrecen al lector una vía privilegiada para acercarse no solo a una amplia diversidad de libros, autores, temas y problemas de nuestra historia, sino también a una manera ejemplar de leer, valorar y situar críticamente la producción historiográfica nacional.

Frank Moya Pons forma parte de la mejor tradición de historiadores cuya obra ha contribuido decisivamente a renovar la comprensión del pasado dominicano. Su labor intelectual ha sabido combinar el rigor documental, la claridad expositiva, la amplitud temática y una sostenida vocación pedagógica. En sus investigaciones, como en sus ensayos de interpretación, se advierte siempre una preocupación esencial: comprender los procesos históricos en su complejidad, evitar las simplificaciones cómodas y restituir a la sociedad dominicana la densidad de sus experiencias políticas, económicas, sociales y culturales.
Este libro tiene, además, una particularidad que lo hace especialmente valioso. No se trata de una monografía convencional ni de una historia general organizada de manera lineal. Es, más bien, una obra construida a partir del diálogo de un historiador con otros autores y con otros libros. En ese diálogo, Frank Moya Pons actúa como lector atento, crítico generoso, orientador de públicos y mediador entre la obra reseñada y la comunidad intelectual. Cada texto conserva la circunstancia que le dio origen, pero al reunirse en conjunto adquiere una nueva significación: la de mostrar, a través de múltiples entradas, la riqueza, variedad y continuidad de los estudios históricos dominicanos.
Las páginas aquí reunidas recorren un amplio arco temático. Desde los primeros tiempos coloniales hasta los debates sobre la formación de la sociedad dominicana; desde los conflictos políticos del siglo XIX hasta las transformaciones económicas de la modernidad; desde la Era de Trujillo y la resistencia antitrujillista hasta las crisis de la democracia; desde los procesos de crecimiento y desarrollo hasta la geografía, la naturaleza, las memorias, los pueblos, las ciudades, la cultura y la sociedad. Esa amplitud revela no solamente la diversidad de intereses del autor, sino también su convicción de que la historia dominicana no puede ser comprendida desde un solo ángulo ni reducida a una única narrativa.

En Lecturas históricas dominicanas encontramos también una lección de método. Frank Moya Pons examina los libros con respeto por el esfuerzo ajeno, pero sin renunciar al juicio crítico. Sabe ponderar los méritos de una investigación, destacar sus aportes, advertir sus alcances y, cuando corresponde, señalar reservas o limitaciones. Esa actitud resulta particularmente necesaria en el ámbito académico, donde la crítica no debe confundirse con la descalificación, ni el elogio con la complacencia. La verdadera crítica intelectual exige equilibrio, conocimiento, sentido de justicia y responsabilidad ante la verdad histórica.
Por ello, esta obra puede leerse también como una invitación a las nuevas generaciones de historiadores, investigadores y lectores interesados en el pasado dominicano. En tiempos en que la circulación rápida de opiniones amenaza con sustituir la lectura reposada, estos textos recuerdan la importancia de estudiar los libros con detenimiento, de contextualizar sus argumentos, de reconocer sus fuentes y de valorar el lugar que ocupan dentro de una tradición historiográfica. Leer historia, nos sugiere este volumen, es también aprender a pensar históricamente.
La Academia Dominicana de la Historia, al publicar esta obra, reafirma su compromiso con la preservación, difusión y renovación del conocimiento histórico nacional. Nuestra corporación ha procurado, a lo largo de su trayectoria, poner a disposición del público obras que contribuyan al estudio serio del pasado dominicano y al fortalecimiento de nuestra conciencia histórica.
Debemos destacar, asimismo, el valor testimonial de esta compilación. En ella se advierte una parte de la vida intelectual dominicana de las últimas décadas: libros que fueron apareciendo, autores que hicieron aportes decisivos, debates que marcaron etapas, instituciones que alentaron publicaciones, temas que se abrieron paso en la agenda historiográfica nacional. Así, la obra no solo comenta libros; también registra un itinerario de preocupaciones intelectuales y deja constancia de una comunidad académica en permanente construcción.
Con esta publicación, la Academia pone a disposición del público una selección representativa del trabajo de Frank Moya Pons, historiador de obra vasta, sólida y perdurable, cuya contribución ha enriquecido de manera sustancial el conocimiento de nuestro pasado. Pero, sobre todo, pone en manos de los lectores un libro útil, sugerente y necesario para quienes investigan; sugerente para quienes desean adentrarse en nuevas lecturas; y necesario para quienes comprenden que la historia, cuando se estudia con rigor y apertura intelectual, sigue siendo una herramienta indispensable para pensar la nación.
Que estas Lecturas históricas dominicanas sirvan, pues, como guía, estímulo y testimonio. Guía para orientarse en una parte significativa de la producción historiográfica dominicana; estímulo para continuar leyendo, investigando y debatiendo; y testimonio de la generosidad intelectual de un historiador que ha dedicado su vida a comprender y explicar la experiencia histórica del pueblo dominicano.
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