La poesía es el arte principal de Pedro Mir. Él es, ante todo, poeta; sin desmedro de sus demás producciones, que también son de gran valía: narrativas, históricas y académicas.
Pero, su relevancia en las letras dominicanas e hispanoamericanas se debe a poemas singulares, irrepetibles, como Hay un país en el mundo y Contracanto a Walt Whitman.
En el sitial de poeta, su rasgo dominante es la integralidad en la diversidad. Hay poetas de poemas descosidos entre sí, aunque aparezcan en un mismo poemario.
En cambio, en Mir la poesía toda circula en extensos territorios temáticos, formales, referenciales y simbólicos, en la cual ningún aspecto ha de tomarse en forma aislada.
Mir es un poeta de gran aliento. En su poesía hay un vigor fluyente y vibrante emanado de la profundidad del ser del poeta, confundido con el entorno de su procedencia y su existencia.
En cada poema, como sujeto escritor Mir afirma y ensancha su yo en los límites de un universo poblado de un imaginario propio. En él lo vivido, lo evocado, lo deseado y lo soñado se confunden en una realidad a la vez verosímil e inverosímil .
En Hay un país en el mundo el poeta emplea su arte, talento y creatividad para regalarnos el texto poético hoy más leído en nuestro país. Un poema en el que plasma la imagen narrativa de un país producto de su imaginación, su utopía y sus vivencias, pero que a muchos lectores parece real y pie juntillas afirman que es la República Dominicana.
En apariencia lo es. Toda obra literaria es una verdad sospechosa; no solo la comedia teatral de Juan Ruiz de Alarcón de ese nombre.
República Dominicana es, en el referido poema, una creación de Mir; no obstante, evocadora de universos, espacios y conflictos visualizados e identificados como referentes similares a las experiencias de algunos lectores dominicanos.
En el poema Contracanto a Walt Whitman Mir escoge la vía del contrapunto con la poesía de Walt Whitman, delineando un parangón entre Norteamérica y el Caribe desde el ángulo de República Dominicana. Tal imaginario le permite a nuestro poeta explayar irónicamente su humilde yo caribeño frente al descomunal yo del ilustre poeta norteamericano; a la vez que a la manera del Ariel, del uruguayo José Enrique Rodó, presenta un fresco de la Norteamérica capitalista, brutal, arrogante, en contraste con los países de la Nuestra América del cubano José Martí o de la Federación Antillana ideada por el puertorriqueño Eugenio María de Hostos: cultura nueva, virgen aun, de floreciente humanismo, tierra de promisión de la utopía poblada por la raza cósmica del mexicano José de Vasconcelos.
Todo eso se lee y se recrea entrelíneas en Contracanto a Walt Whitman, en el imaginario transtextual de Mir poblado de las obras de los grandes forjadores del ideal y romántico pensamiento latinoamericano del siglo XIX; prolongado por el pensamiento marxista del siglo XX, del cual Mir era un gran conocer y, en una etapa de su vida, un esmerado partidario; en la tradición, entre otros, del peruano José Carlos Mariátegui y los dominicanos Juan Ducoudray y Feliservio Ducoudray.
El poema Amén de mariposas es la original y percutante(así mismo, como percute una bala o la indignación) expresión del sentimiento de dolor, gratitud y admiración hacia nuestras heroínas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal .
En el poema El huracán Neruda Mir eleva su poesía al estilo de la elegia y el panegírico para rendir honor y expresar sus más genuinos sentimientos ante la muerte del poeta padre, el gran bardo chileno de dimensión continental.
El poema-canción A Julia sin lágrimas es también un poema elegiaco tallado con motivos y palabras extraídos de la obra poética y de la vida de la poeta nacional puertorriqueña .
En ese texto Mir plasma, en tonos que oscilan entre la radiante alegría a la oscura sensación de desesperación, a las dos Julia de Burgos: a la gran poeta y patriota y a la mujer desdichada de cuna humilde, que, a pesar de su portentosa superioridad y sus ideales liberadores, vivió y murió al borde del suicidio.
Los poemas de Mir son textos elaborados como se construye un edificio: arquitectura, estructuras y cornisas de palabras y sonidos: temas sonoros, sintácticos y semánticos: versos, fraseos y apoyos rítmicos.
Mir tiende a recrear la unidad del poema a través de su organización rítmica. El poema es un conjunto de series sonoras que organizan el sentido mismo.
El ritmo resalta y se empina desde los diversos apoyos de los poemas, generalmente extensos y cercanos a la prosa ; labrados y articulados como si fueran ríos y caminos que nos convidan a transitarlos sin prisa ni enojo.
Los poemas se perciben, desde la primera ojeada, como si fueran artes visuales. Impactan al lector por el juego de la distribución gráfica del conjunto articulado por variables de espaciamientos entre los versos y las estrofas, acordes con los significantes y las significancias que el poeta busca enfatizar: vocablos, fraseos, simbolismos; sentidos, mensajes, tópicos.
La musicalidad se impone en la poesía de Mir. Por eso se presta para la recitación , el canto, la escenificación teatral, el grito y la proclama de protesta. En efecto, importantes poemas de ese autor han sido instrumentalizados, musicalizados, dramatizados. Y es que, de por sí, todos los poemas son altamente rítmicos y mímicos.
Particularmente, en cada poema se destacan consonantes y grupos de consonantes que conforman los temas sonoros, los cuales están intrínsecamente relacionados con las emociones, las imágenes, los conceptos y los mensajes. Se descubren a nuestros oídos a través de las cadenas de entonación acarreadas y estructuradas por la multiplicación de los acentos y los copiosos fraseos.
Son altamente perceptibles los sonidos, las aliteraciones y las repeticiones de palabras que catapultan los poemas en flujos de ecos y resonancias que trascienden a los lectores colmándolos de emociones y sentidos.
La obra poética de Mir es un todo. De un poema a otro se yergue fundada, constituida, como un solo sistema significante tendido a lo largo del tapiz de las páginas con modulaciones, matices y sesgos de diversos caracteres, según la intención y la propuesta poética del momento.
Compartir esta nota