A propósito de nuestro trabajo anterior sobre las luchas sociales y su transformación, resulta interesante conocer el ejemplo de la lucha que se desarrolló en la provincia de San Juan.
Tanto la lucha por el 4 % para la educación (2010), encabezada por la Coalición por una Educación Digna, como la Marcha Verde (2017), tuvieron su epicentro en la capital del país, sin obviar el hecho de que se proyectaron más allá de ella, lo cual fue una de las claves de su éxito.
Precisamente, la particularidad del proceso de movilizaciones y acciones encabezado por el Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, de San Juan, es que tuvo su centro en esa provincia, irradiándose hacia todo el Suroeste, estableciendo puentes con procesos de movilización similares en otros territorios, con una tendencia clara a conectarse con todo el país.
En el hecho de haber logrado trascender el espacio provincial para proyectarse hacia el ámbito regional radica la importancia de esta experiencia, que superó el localismo de procesos similares y se convirtió en una referencia nacional. Fue necesario que el gobierno la desactivara para impedir que incidiera aún más allá de donde ya lo había hecho.
Además de la eficacia de los métodos usados, la propagación de este movimiento, desde lo local a lo nacional, expresa la sensibilidad que el tema medioambiental ha logrado en la sociedad y la consciencia acerca de los efectos negativos de la depredación minera en los lugares donde existe.
Este episodio de lucha social ha dejado una serie de enseñanzas que deben quedar fijadas en la conciencia de las organizaciones y activistas sociales para que puedan ser aplicadas en otros procesos.
Tomando en cuenta una intervención de Manuel Matos¹, coordinador del movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida, presentamos aquí algunas de las enseñanzas más relevantes de dicho proceso:
En primer lugar, los sanjuaneros establecieron procesos de diálogo permanente con los sectores perjudicados, a quienes se les dio a conocer la situación y las consecuencias para sus vidas, como primer paso para lograr su integración a la lucha, respetando sus liderazgos y organizaciones. Manuel Matos señala que el inicio: “Subimos a la montaña, amanecimos allá, hablamos con las comunidades y comenzamos a crear conciencia sobre lo difícil que sería para San Juan una explotación minera en esa zona”.
En segundo lugar, se logró unir a los más variados sectores incorporando a la lucha común partidos políticos, iglesias y diversos sectores sociales, todos unificados alrededor de la consigna principal de defensa del agua y la vida. Como afirma Manuel Matos: “Hicimos un esfuerzo colectivo, comunidad por comunidad, explicando la situación y tratando de involucrar a todos los sectores. En cada localidad procurábamos destacar el liderazgo local e incorporarlo a la lucha”.
En tercer lugar, fue fundamental conocer a profundidad el problema y sus implicaciones para todas las comunidades de la zona. Según explica Manuel Matos: “El departamento medioambiental de la Academia de Ciencias de la República Dominicana fue un puntal fundamental. También el departamento medioambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo nos orientó mucho respecto a las consignas y al impacto de la explotación minera en las fuentes de agua”.
En cuarto lugar, como resultado de ese esfuerzo por comprender el problema y sus consecuencias, el movimiento elaboró un discurso cuyo eje central fue la consigna: “Agua sí, oro no”. Esta bandera concreta permitió que una gran diversidad de organizaciones y sectores hicieran suya la demanda con mayor facilidad.
En quinto lugar, el movimiento sanjuanero enseñó que deben aprovecharse las vías institucionales para ganar respaldo, por eso, el movimiento logró varias decisiones judiciales favorables, entre ellas una sentencia del Tribunal Constitucional que ordenó paralizar los trabajos de la minera GoldQuest hasta que contara con todos los permisos necesarios para operar.
En sexto lugar, se demostró la importancia de utilizar todos los medios de comunicación disponibles, tradicionales y digitales, para dar a conocer el problema y las propuestas de solución desde la perspectiva de los sectores involucrados.
Como señala Manuel Matos: “Eso es algo que debemos destacar: el aprovechamiento político y organizativo de los medios de comunicación”.
Asimismo, agrega: “A pesar de las adversidades y de sectores hostiles, logramos neutralizar muchas posiciones y ganar apoyo dentro de sectores de la comunicación”.
Y concluye: “Creo que el éxito dependió de nuestra capacidad de unificar a la sociedad alrededor de consignas comunes y de la publicidad y difusión que logramos alcanzar”.
Una vez alcanzado su cenit, el proceso de movilización llegó a su momento culminante con el paro del 27 de abril y la marcha del 3 de mayo, con altas posibilidades de convertirse en un movimiento de alcance nacional que sobrepasara los límites de una lucha social e impactara directamente el escenario político.
De ahí la decisión de suspender el proyecto Romero porque como todos sabemos una chispa puede encender la pradera.
Esta suspensión no elimina totalmente la posibilidad de que ese proyecto u otros de igual tipo sean impulsados de nuevo, tomando en cuenta que la empresa minera persiste en su propósito de retomar el proyecto Romero.
Por lo cual esta victoria no cierra la necesidad de nuevos procesos de movilización similares a los de San Juan.
Esta experiencia nos demuestra que una lucha social nacida de un problema territorial concreto puede superar sus límites locales cuando consigue organizar a las comunidades afectadas, articular sectores diversos, fundamentar sus demandas, construir una consigna común y proyectar el conflicto hacia el conjunto de la sociedad. Pero su alcance más significativo aparece cuando esa capacidad de movilización comienza a incidir en el ámbito nacional, de forma tal que se convierte en una preocupación para quienes ocupan el poder político.
¹ Intervención de Manuel Matos en la sesión de zoom de Los Miércoles de Formación Política de Alianza País, realizada el 20 de mayo 2026: https://www.youtube.com/watch?v=a7RnJBmSfq4&t=1462s
Compartir esta nota