Sin quizás, este es el momento de más desarrollo y crecimiento y tecnificación en la banca del Istmo centroamericano. Gracias a los avances de la época, gracias a que el capital humano ha ido de la mano con las expectativas que los clientes tanto corporativos como en la banca personal han tenido en este importante y vital componente de la economía de un país, una región y del mundo hiperconectado de hoy.

Los capitales crecen, las empresas se diversifican, las personas tienen más accesos a los servicios diversificados del sistema bancario nacional e internacional y eso hace que cada cual cumpla su rol de cara a una economía que se mueve por redes y que ese engranaje hace posible que los países, las corporaciones y los sistemas económicos puedan dar respuestas más allá de los sueños, sino con realidades tangibles y verificables. Y eso ha sido posible con la tecnificación de la banca; ya la era del ábaco pasó a mejor vida.

Y este momento hace, que esa transformación tecnológica e inclusión financiera impulsa e impulsarán aún más el futuro de la banca en Centroamérica y ayudará a transformar las vidas de las personas, aunque falta mucho para que se hable de una inclusión financiera total, como veremos más adelante en las frías estadísticas que nos brindan los organismos regionales y mundiales. Pero la digitalización, la innovación y la inclusión financiera marcarán la evolución del sistema bancario en Centroamérica, según directivos del Grupo Corporativo Regional Ficohsa, “que destacaron la necesidad de adaptarse a consumidores cada vez más digitales”.

Según el vicepresidente de Comunicación Corporativa de Ficohsa, Germán Castañeda hablando en la conmemoración de sus 32 años de operaciones en la región, “la transformación tecnológica y la inclusión financiera definirán el futuro de la banca en Centroamérica”. Y todas esas aspiraciones y realidades se lograrán cuando el sector financiero acelere su adaptación a los cambios tecnológicos. Además, deberá apalancarse a las nuevas necesidades de los usuarios para mantener su competitividad. Tanto es así que, “la evolución tecnológica obliga a las instituciones financieras a innovar de forma permanente”, sentenció el funcionario del Grupo Ficohsa de capital hondureño, y uno de los más grandes de la región, por no decir el más grande.

“Este mundo está evolucionando día tras día y nosotros como organización tenemos la responsabilidad de evolucionar al mismo ritmo o inclusive más rápido para poder anticiparnos a todo esto”, sentenció dicho funcionario financiero.

Pero, ¿qué tan importante es la banca como motor de desarrollo regional en el Istmo centroamericano? Según expertos económicos y financieros, “el sistema financiero continúa siendo un motor para el desarrollo económico regional, pero enfrenta consumidores que demandan servicios más rápidos, seguros y accesibles”. Y para eso, es que se está trabajando: para que se experimente la nueva transformación que la llevará, a la banca, al siguiente nivel. Y para lograr esas aspiraciones corporativas y de gestión del día a día, deberán realizar las trasformaciones necesarias. Y ya llegó el momento de la mano de la IA (la inteligencia artificial marcará el camino a seguir en la próxima etapa del desarrollo del sector financiero centroamericano).

Según los organismos de consultas regionales como la CEPAL y el BID, “uno de los principales desafíos consiste en ampliar el acceso a los servicios financieros en comunidades con menor cobertura bancaria”. “No podemos crecer transaccionalmente, no podemos crecer responsablemente si no incluimos a las comunidades, si no somos un elemento transformador en la inclusión financiera”, dicen los estudios de la región en cuestiones financieras y de inclusión social.

Esa banca que empezó pequeña, en un solo país cada una, con digamos, una entidad sumamente pequeña, hoy ya son corporaciones financieras, grupos, holding muy diversificados con presencia en todos los países de la región centroamericana (Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Colombia, España, República Dominicana y Estados Unidos), porque con la diseminación de la diáspora estos sectores han tenido que expandir sus servicios hasta la Union Americana y Europa, donde hay millones de los compatriotas que necesitan tener un norte claro para sus recursos y sus inversiones de corto y largo plazo.

Pasaron de un país a más de 8, de poder atender desde un negocio bancario hasta hoy seguros, pensiones, y eso es una enorme oportunidad de poder servir a nuestros clientes en las diferentes etapas de su vida, dicen los expertos y funcionarios del Grupo LAFISE de capital nicaragüense, el más grande de ese país, pero con presencia en mas de 10 países de la región.

En ese proceso de adelanto y expansión de la banca región centroamericana hay un elemento muy particular a destacar, y es la participación de la mujer ejecutiva bancaria a los más altos niveles de gerencia y toma de decisiones, lo que ha hecho que las escuelas de negocios de la región tomen en serio su preparación para afrontar los retos gerenciales del ahora y los tiempos por venir. Según un sondeo regional, el 58 % de los ejecutivos medios y altos de estas instituciones financieras son mujeres. Además, destacó que la participación femenina en puestos de liderazgo aumentó un 24 % durante el último año. Asimismo, informó que el 95 % del personal recibió capacitación en ética y prevención de la corrupción. Y eso dice mucho de la capacidad de la mujer para no caer en las tentaciones de incurrir en malas prácticas en un sector tan sensitivo como lo es el de la banca.

Vamos a ver ahora cómo ha crecido este sector y su tecnificación en la región centroamericana según organismos regionales. Cuando habla la CEPAL este organismo argumenta que “la banca centroamericana ha entrado en una nueva era marcada por un crecimiento robusto en sus balances de activos y depósitos, impulsada directamente por una acelerada transformación digital e inclusión financiera”. Argumentando, que al cierre del último ciclo evaluado (2025-2026), “los principales grupos financieros de la región demostraron una alta rentabilidad sustentada por la expansión del crédito de consumo y la modernización tecnológica”. Sustentada por dar impulso a programas de educación, emprendimiento y desarrollo productivo como parte de la estrategia de inclusión financiera en la región.

Según la revista Estrategias y Negocios, “el dinamismo del sistema financiero se refleja en la consolidación de macro entidades que unifican el mercado del Istmo”. Y no son más que las grandes corporaciones financieras que como holding ofrecen los más diversificados servicios a todos los targets, desde el microempresario hasta las grandes empresas que necesitan grandes líneas de créditos para operar en el día a día de sus gestiones.

Indicadores de Crecimiento y Liderazgo Regional, siguiendo con la publicación Estrategia y Negocios, estos destacan incrementos consistentes en utilidades y carteras de crédito en toda la región. El Caso de BAC Credomatic: Como el grupo financiero más grande de Centroamérica, reportó una cartera de crédito de US$28,300 millones y depósitos por US$30,200 millones, alcanzando utilidades antes de impuestos de US$1,000 millones y atendiendo a más de 6.3 millones de clientes. Su volumen transaccional equivale al 55% del PIB combinado de la región.

Estrategias Multipaís: Entidades regionales como el Grupo Ficohsa han expandido su modelo operativo hacia seis países de forma integrada, diversificando su negocio bancario tradicional hacia los sectores de seguros y pensiones.

Otro de los avances fue, según la citada publicación financiera: los avances en Tecnificación y Canales Digitales. La digitalización ya no es un servicio complementario, sino el núcleo de la sostenibilidad operativa para competir con el ecosistema Fintech.

  • Migración a Canales Digitales: En las instituciones líderes, el 61% de los usuarios activos operan 100% en plataformas digitales.
  • Creación de Productos Nativos Digitales: Actualmente, el 50% de los productos financieros y el 61% de las nuevas aperturas de cuentas en la región se originan de forma estrechamente digital, prescindiendo de las sucursales físicas.
  • Inversión Tecnológica Intensiva: Los principales bancos de la región destinan presupuestos superiores a los US$250 millones anuales para la renovación de su infraestructura de software, ciberseguridad y procesamiento de datos.

Boom del Ecosistema Fintech: Las tecnologías financieras en Centroamérica y el Caribe muestran tasas de crecimiento sostenido. El 58% del desarrollo Fintech de la región se concentra en el procesamiento de pagos y liquidación de deudas, optimizando la agilidad que demandan los usuarios.

Inclusión y Sostenibilidad como Eje de Crecimiento

La tecnificación ha servido como la herramienta principal para incorporar a poblaciones previamente desatendidas:

  • Bancarización y Reducción de Brechas: La digitalización permite a la banca corporativa transformarse en un elemento de impacto social, llevando microcréditos y pasarelas de pago eficientes a comunidades rurales de menor infraestructura.
  • Financiamiento Sostenible: Los portafolios se han alineado con criterios ambientales y sociales (ESG). Bancos regionales ejecutaron colocaciones de hasta US$1,500 millones en financiamientos con impacto positivo, además de implementar innovaciones como tarjetas de crédito compostables o sucursales alimentadas por energía solar.

Desafíos para el Próximo Horizonte

A pesar de la sólida rentabilidad actual, los bancos centrales integrados en el Consejo Monetario Centroamericano (CMCA) y los oficiales de cumplimiento enfocan sus esfuerzos regulatorios en blindar el sistema. Los principales retos identificados de cara al futuro cercano incluyen la mitigación de fraudes cibernéticos complejos, la volatilidad en los precios internacionales de materias primas e hidrocarburos, y las presiones inflacionarias globales que ponen a prueba la resiliencia del crédito comercial en el Istmo.

Pero ese desarrollo de la banca se ve empeñada por la tasa de inclusión bancaria en la región. Según los estudios de la CEPAL, “la tasa de inclusión bancaria en las zonas rurales de Centroamérica varía considerablemente por país, situándose históricamente en un rango que promedia entre el 15% y el 35% en acceso a servicios formales”. Lo que evidencia una profunda brecha urbana-rural, dado que en las capitales y grandes ciudades de la región el acceso puede superar el 50% o 60%.

También las remesas no ayudan mucho, pues solo matizan el consumo desmedido de recursos sin ver más allá del ahora cuando lo reciben los familiares esos recursos. Aunque esta cambiando por la nueva y compleja realidad que se vive en EEUU, con la administración Trump. ¿Las remesas se invierten o son un "lo recibí y lo gasté"?

La respuesta de la CEPAL junto al Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) es matizada, pero se inclina hacia una realidad estructural compleja.

  • El consumo inmediato predomina: La gran mayoría de las remesas recibidas en el ámbito rural se destina a la subsistencia: alimentación, salud, educación y vivienda. Por lo tanto, para una alta proporción de los hogares, funciona bajo una dinámica de gasto inmediato debido a las condiciones de pobreza y la falta de ingresos alternativos.
  • Uso productivo limitado: Las investigaciones de la CEPAL en Centroamérica confirman, “que el uso de estos recursos para la inversión productiva (como la compra de insumos agrícolas o el financiamiento de microempresas) sigue siendo muy reducido”.

Factores que limitan el impacto financiero de las remesas

La CEPAL señala que las remesas no se transforman automáticamente en ahorro o inversión rural debido a barreras específicas:

  • Exclusión financiera de los hogares receptores: Al no estar bancarizados de forma integral, los receptores retiran el dinero en efectivo en su totalidad (taquilla o agente), impidiendo que el capital circule o genere un historial crediticio dentro del sistema formal.
  • Fragmentación de los recursos: Los envíos suelen ser montos pequeños distribuidos a lo largo del mes, lo que dificulta la acumulación de capital para emprendimientos.
  • Baja rentabilidad de proyectos locales: En las zonas rurales faltan cadenas de valor estructuradas y capacitación empresarial, lo que desincentiva a las familias a arriesgar el dinero de sus migrantes en negocios propios.
  • Creación de Productos Nativos Digitales: Actualmente, el 50% de los productos financieros y el 61% de las nuevas aperturas de cuentas en la región se originan de forma estrictamente digital, prescindiendo de las sucursales físicas.
  • Inversión Tecnológica Intensiva: Los principales bancos de la región destinan presupuestos superiores a los US$250 millones anuales para la renovación de su infraestructura de software, ciberseguridad y procesamiento de datos.
  • Boom del Ecosistema Fintech: Las tecnologías financieras en Centroamérica y el Caribe muestran tasas de crecimiento sostenido. El 58% del desarrollo Fintech de la región se concentra en el procesamiento de pagos y liquidación de deudas, optimizando la agilidad que demandan los usuarios.

Inclusión y Sostenibilidad como Eje de Crecimiento

La tecnificación ha servido como la herramienta principal para incorporar a poblaciones previamente desatendidas:

  • Bancarización y Reducción de Brechas: La digitalización permite a la banca corporativa transformarse en un elemento de impacto social, llevando microcréditos y pasarelas de pago eficientes a comunidades rurales de menor infraestructura.
  • Financiamiento Sostenible: Los portafolios se han alineado con criterios ambientales y sociales (ESG). Bancos regionales ejecutaron colocaciones de hasta US$1,500 millones en financiamientos con impacto positivo, además de implementar innovaciones como tarjetas de crédito compostables o sucursales alimentadas por energía solar.

El giro hacia la "Inclusión Financiera Productiva"

Para romper el ciclo del "recibí y gasté", la CEPAL impulsa estrategias nacionales enfocadas en vincular las remesas con la banca de desarrollo. Esto incluye la creación de cuentas de ahorro vinculadas, seguros agrícolas y microcréditos diseñados para pequeños productores, utilizando el flujo de las remesas como garantía de pago para fortalecer sectores clave como la agricultura o el turismo rural.

Pero sea lo que sea, según estos organismos de veeduría regional, la gestión financiera y bancaria experimenta una dinámica financiera en específico del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) “está experimentando una transformación profunda inducida por el volumen masivo de sus remesas”. El ecosistema de servicios ha evolucionado drásticamente mediante programas y productos digitales que buscan transformar el flujo de efectivo tradicional en un motor de inclusión financiera real.

Diagnóstico de Inclusión Financiera en el Triángulo Norte

El impacto de las remesas familiares define las economías de estos tres países. Tan solo un indicador lo ilustra de forma contundente: las remesas llegaron a representar más del 30.4% del PIB en Honduras y porcentajes similares de alta dependencia en el resto de la zona. Sin embargo, la inclusión financiera rural histórica sigue rezagada debido a factores de infraestructura, baja educación financiera y el retiro masivo de efectivo.

Guatemala: Es el mayor receptor de remesas de la región (capturando más de US$25,500 millones anuales). A pesar de esto, la inclusión bancaria integral en el área rural ronda apenas el 25%, enfrentando retos de dispersión geográfica.

Honduras: Es el país con la brecha más marcada. El acceso formal bancario tradicional en áreas rurales se sitúa por debajo del 20%. Esto provocó un fenómeno particular: ante la ausencia de bancos físicos, los servicios de dinero móvil de las empresas de telecomunicaciones crecieron exponencialmente.

El Salvador: Cuenta con niveles de inclusión rural ligeramente superiores (cercanos al 35%). Esto se ha visto acelerado por la adopción de billeteras digitales nacionales y legislaciones que promueven los activos digitales y la reducción de costos en transacciones transfronterizas.

Programas y Productos Digitales para Captar Remesas

Para combatir el fenómeno del "lo recibí y lo gasté", la banca tradicional y las corporaciones tecnológicas (Fintech) han desarrollado un robusto ecosistema de billeteras móviles y plataformas de abono directo en cuenta. El objetivo es incentivar que el dinero permanezca dentro del entorno financiero para generar historial crediticio.

Abono Directo a Cuentas Digitales y Billeteras

La banca regional comprendió que la principal barrera era la fila en ventanilla. Instituciones líderes han implementado sistemas de automatización:

  • Remesas BI (Banco Industrial): Esta aplicación permite a los migrantes en EE. UU. transferir dinero que se deposita de manera inmediata en cuentas digitales o billeteras electrónicas en Guatemala, eliminando la necesidad de ir a una sucursal física.
  • Banco CUSCATLAN y Ficohsa: Han habilitado módulos digitales en el Triángulo Norte donde el beneficiario puede ingresar el código de remesa desde su celular y guardarlo directamente como saldo de su cuenta de ahorros, promoviendo la custodia del dinero.

Programas Integrales de Capacitación

El sector privado y organismos internacionales han respondido con programas como Conectadas (de Millicom/Tigo), capacitando a más de 160,000 mujeres emprendedoras en el Triángulo Norte en habilidades de gestión financiera y uso de herramientas móviles para garantizar que las remesas se utilicen como capital semilla en microempresas rurales.

Como quiera que se vea, ha habido una revolución en el manejo de la banca de la región y cada estructura bancaria apuesta a ganar la carrera por tener más clientes en su cartera. Cada una tiene y propone los productos que ayuden a facilitar la vida de la gente de esta región tan vulnerable, no cabe dudas, la tecnología de punta, la IA, será la que haga la diferencia en los próximos años y ahora, ya esta marcando el paso, pero como sea, siempre la banca gana y se ríe, el público pierde y se va…

Dionisio De Jesús

Diplomático, poeta

Dionisio de Jesús. Poeta, diplomático, mercadólogo y especialista en comunicación política. Estudió educación, mención filosofía y letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Realizó estudios de Postgrado en Mercadeo en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), donde impartió docencia; obtuvo Maestría en Mercadeo, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, (PUCMM), donde también fue docente y terminó una especialización en Comunicación Corporativa (publicidad de imagen y relaciones públicas) en España, Young & Rubicam, Madrid, España, homologada por la Universidad Complutense. Diplomado en Diplomacia Cultural, auspiciado por la Cancillería de Costa Rica, la Cancillería de El Salvador y la Embajada de la República Dominicana en Costa Rica. Cursó una Especialización en Negociación y Diplomacia Climática, Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular, INESDYC, Cancillería de la República Dominicana. Taller-Diplomado: “Conociendo la Institucionalidad del SICA”, impartido por el Instituto Centroamericano de Administración Pública-ICAP, la Embajada Dominicana en Costa Rica. Diplomado y Especialización sobre el Sistema de la Integración Centroamericana, Niveles I y II, auspiciado por la Cancillería de El Salvador, Sistema de la Integración Centroamericana, SICA, Vicepresidencia de El Salvador y la Fundación Alemana, Hanns Seidel Stiftung., pendiente presentación trabajo final para optar por el grado de Maestría. Ha publicado 12 libros de poemas; sus textos han sido antologados en más de 15 antologías en República Dominicana y el extranjero. Laboró como Director Creativo en las más grandes y prestigiosas agencias de publicidad de su país, entre los años de 1987-2004. Ha sido profesor de marketing, publicidad y comunicación en universidades de República Dominicana y El Salvador. Ha sido consultor de campañas políticas en su país, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras, entre los años 2000-2025. Produce desde El Salvador, el Podcast:” Bitácora Centroamericana y Caribeña”, cada lunes a las 7:00 PM, hora de El Salvador, trasmitido por YouTube y Facebook a través de la plataforma Cronio TV.

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