Este viernes 21 de agosto estuve en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal, acompañando a la viceministra de Cultura de Igualdad, Lily Luciano y su equipo, durante una jornada de la Consulta Nacional para la Reducción de Riesgos de Violencia hacia las Mujeres, “Voces que aportan soluciones desde la población masculina”, impulsada por el Ministerio de la Mujer con el apoyo del Banco Mundial y el Sistema de las Naciones Unidas.

Entre las personas que pude acompañar durante la jornada estuvo don Miguel. Le ayudé a completar la consulta y algo me llamó especialmente la atención: su disposición para responder y su apertura para comprender algunos de los términos utilizados. Preguntaba cuando no entendía una expresión y se tomaba el tiempo para pensar sus respuestas.

Puede parecer un detalle menor, pero no lo es.

Si queremos que los hombres formen parte de la prevención de la violencia contra las mujeres, primero tenemos que abrir espacios donde puedan hablar, preguntar y cuestionar aquello que durante generaciones hemos aprendido como normal.

La consulta parte precisamente de esa premisa. El Ministerio de la Mujer busca escuchar a unos 5,000 hombres de diferentes sectores y territorios del país para identificar percepciones, actitudes y factores de riesgo relacionados con la violencia y, a partir de esa información, fortalecer las políticas públicas de prevención.

Y ahí está, a mi juicio, el verdadero valor de la iniciativa: no preguntar solamente qué piensan los hombres sobre la violencia, sino intentar entender cómo se construyen las ideas y comportamientos que pueden favorecer o prevenirla.

La violencia no comienza necesariamente con una agresión física. Puede estar precedida por los celos, el control, la desvalorización, la incapacidad para gestionar el rechazo o la idea de que dentro de una relación uno tiene más autoridad que el otro.

Por eso la prevención tiene que comenzar mucho antes.

Como técnica en asuntos de igualdad y perspectiva de género, considero indispensable que los hombres formen parte de esta conversación. No para desplazar a las mujeres del centro de las políticas contra la violencia, sino porque ninguna transformación cultural será posible si dejamos fuera a una parte fundamental de la sociedad.

Pero también hay que hacerse una pregunta: ¿qué hacemos después de escuchar?

La consulta contempla jornadas territoriales, encuentros sectoriales y espacios de reflexión como “Conversando entre hombres”, además de conferencias sobre prevención de violencia, salud mental, regulación emocional y paternidad responsable. La meta es que las informaciones recogidas sirvan como insumo para diseñar estrategias de prevención basadas en evidencia.

Ahí estará el verdadero desafío.

Porque consultar a 5,000 hombres puede producir datos. Pero transformar esos datos en políticas públicas, programas comunitarios y herramientas para construir masculinidades más igualitarias es lo que puede producir cambios.

La experiencia con don Miguel me recordó algo sencillo: muchas veces el primer paso para cambiar una idea es tener un espacio donde alguien pueda preguntar sin sentirse juzgado y escuchar una explicación que quizá nunca había recibido.

La prevención de la violencia también comienza ahí: escuchando, preguntando y entendiendo.

Si eres hombre y estás leyendo esto, te invito a participar en la consulta. No hace falta tener conocimientos sobre género ni saber de antemano qué responder. Se trata precisamente de escuchar sus experiencias, percepciones y propuestas.

Don Miguel estuvo dispuesto a preguntar, entender y responder. Como él, miles de hombres pueden aportar a una conversación que también les corresponde.

Porque prevenir la violencia contra las mujeres no es una tarea exclusiva de las mujeres.

Hombres: Esta conversación también es con ustedes.

Participen en la consulta nacional. El enlace para responder estará disponible al final de este artículo.

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSd1ub8F9q8gEDbAcXmLrpqoo6I6WkbODdab4ooxLjoFw2iWGw/viewform 

*Si tú o una persona cercana está viviendo una situación de violencia de género en República Dominicana, puedes comunicarte con la Línea Vida (809-200-1202) o llamar al 911 en caso de emergencia.⁠

Ramieri Delgadillo S.

Periodista, consultora y analista especializada en comunicación política, perspectiva de género e incidencia pública. Cuenta con experiencia en periodismo, producción audiovisual y comunicación institucional en República Dominicana y España. Es máster en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid.

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