¿Quién felicita a la Policía Nacional por su excelente trabajo contra la delincuencia? Nadie. Siempre hay críticas, como si los hechos de sangre, robos asaltos y secuestros fueran su culpa.
Todos los dominicanos quieren seguridad. Pero eso no se logra con paños tibios, con manos temblorosa, oyendo críticas de supuestos defensores de los derechos humanos a los que nunca la han matado un familiar. Tampoco agarrando a delincuentes ya presos muchas veces y dejándolos libres meses después. Comienzan robando, asaltando en las calles y terminan metidos en delitos graves como asesinatos de gente inocente. Es una escalada que solo se detiene con acciones rápidas y contundentes.
Nada de tiros al aire mientras los policías reciben amenazas y ataques directo. Responder de la misma forma es lo correcto. Matar las raíces podridas es la única forma de mantener limpio el jardín.
La tasa acumulada de homicidios en la República Dominicana se sitúa en 7.36 por cada 100 mil habitantes al 25 de septiembre de 2026, una de las más bajas del continente. Y eso es gracias a la Policía Nacional.
¿Hay policía corruptos y sobornables? Si, como hay funcionarios públicos, sacerdotes, pastores, deportistas, artistas y empresarios, que comenten abusos sexuales, robo, evasión de impuesto y hasta trafican con drogas y armas.
La reforma policial no es fácil de verla. Pero se puede medir con el profesionalismo que existe hoy en sus filas comparado a 15, 20 o 30 años atrás. En beneficios que reciben también.
Cuidar y proteger a un gran Santo Domingo, con más de 4 millones de personas, no es una tarea fácil. Como no lo es en Madrid con 3.5 millones de habitantes o Berlín con 3.8 millones de habitantes.
Seguridad es lo que desean todos los dominicanos y la única que puede garantizarlo es la Policía Nacional. Su actual director parece entenderlo y ha comenzado limpiando el patio de basura. El rápido descubrimiento de los culpables de varios asesinatos recientes o su eliminación física por poner resistencia armada, es una muestra de que la Policía Nacional está cumpliendo su deber eficientemente.
Una mochila robada a un par de turistas australianas en Bavaro, apareció a los dos días. ¿Dónde sucede eso? La prensa nacional e internacional difundió la noticia.
El Salvador llegó a convertirse en el pais más peligroso del mundo, controlado por la Mara Salvatrucha, que no eran delincuentes comunes, sino asesinos despiadados. Bukele decidió acabar con ellos y lo logró a pesar de las críticas de muchas organizaciones de derechos civiles. Hoy, El Salvador es de los países más seguro de la región, y su presidente, el más popular entre su pueblo.
Un pais, que depende en gran medida del turismo, no puede darse el lujo de permitir que la delincuencia controle las calles. Hay que buscarlos, atraparlos o eliminarlos si ponen resistencia. Operación “limpieza” es la consigna.
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