La tensión en torno a la posible explotación minera en la Cordillera Septentrional ha escalado este domingo tras las declaraciones del presidente Luis Abinader, quien aseguró desconocer la existencia de un contrato de exploración en la zona y afirmó que “no hay firmado nada en términos de explotación”.
En respuesta, el sacerdote Nino Ramos y líderes comunitarios y religiosos del distrito municipal de Pedro García, han insistido en que la marcha prevista para este miércoles 28 de enero, no puede detenerse, aunque el Gobierno haya anunciado que no habrá explotación.
Para ellos, la movilización representa un “no definitivo” a la llamada licencia social, el permiso que las empresas mineras buscan obtener de las comunidades para legitimar sus operaciones.
Ramos expresó con firmeza: “Si no hacemos la marcha, perdemos la lucha. La marcha tiene que ir con más fuerza, porque será el no definitivo a esa licencia social. No tienen ningún permiso de nuestra comunidad para explotar nuestra tierra y no lo van a poder hacer”.
El padre Nino y la dimensión espiritual del reclamo
El sacerdote Nino Ramos, quien ha encabezado las denuncias, subrayó que la protesta es pacífica y que se trata de defender lo que consideran vital: agua, salud y vida.
“Aquí no va a haber agua para nosotros beber si permitimos que exploten la cordillera. El cáncer nos va a matar, porque ese tóxico que usan es puro veneno”, advirtió, recordando experiencias internacionales con químicos utilizados en refinerías.
El padre Nino también destacó que varios sacerdotes acompañarán a la comunidad en la marcha, reforzando el carácter espiritual y social de la movilización.
Las flores del presidente Abinader para el padre Nino
Abinader, desde Santiago y acompañado del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, reconoció el papel del padre Nino como “luchador social” y aseguró que el Ministerio de Energía y Minas ofrecerá detalles técnicos para despejar dudas.
El mandatario insistió en que solo existe un acuerdo de exploración, no de explotación, y que no se ha autorizado ningún paso hacia la minería en la zona.
Un pulso entre confianza y credibilidad
Los comunitarios, sin embargo, temen que los anuncios busquen desmovilizar la marcha y debilitar la credibilidad de su lucha.
Por eso insisten en mantener la protesta como un acto de unidad y resistencia. “Si ahora decimos que no vamos a hacer la marcha porque el presidente dijo que no habrá explotación, perdemos la autoridad y la credibilidad”, señaló el padre Nino Ramos.
El trasfondo ambiental y social
La Cordillera Septentrional es considerada un pulmón vital para Santiago y Puerto Plata.
Los comunitarios advierten que cualquier explotación minera pondría en riesgo el agua, la biodiversidad y la salud de miles de personas.
La marcha, aseguran, no es solo un rechazo a un contrato, sino una defensa del territorio y de las generaciones futuras.
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