El presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó este martes de «vergonzosa» la fuga del senador Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos para escapar de diversos juicios, después de que este perdiera la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el domingo 25 de octubre.
«El ciudadano que sale escondido de su país es que debe alguna cosa (…). Ese acto de salir de Brasil es vergonzoso», afirmó Lula durante un acto con simpatizantes en Brasilia, con motivo de su cumpleaños número 81.
El mandatario sostuvo que su adversario debió permanecer en el país para demostrar su inocencia en los varios casos judiciales que debería afrontar.
La salida del senador fue confirmada por una fuente del Gobierno estadounidense y personas cercanas al político. Su ubicación exacta no estaba clara, aunque una fuente próxima a la familia dijo que había llegado a Florida.
Incumplimiento de una orden judicial
La salida de Flávio Bolsonaro se produjo después de que venciera el plazo de 24 horas que le había concedido el ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), para entregar sus pasaportes a la Policía Federal.
Los documentos fueron cancelados una vez vencido el plazo. La decisión judicial se relaciona con una investigación por presunto lavado de dinero, en la que el senador niega haber cometido irregularidades.
La resolución también tomó en cuenta el riesgo de que Bolsonaro abandonara Brasil y sus recursos económicos, según el documento judicial.
El lunes, después de recibir la orden, el senador había asegurado que no tenía intención de marcharse del país y que entregaría sus pasaportes para defenderse de las acusaciones. Su salida al día siguiente contradijo esas declaraciones.
Las autoridades no habían esclarecido cómo pudo abandonar Brasil pese a la medida judicial. Un alto funcionario de la Policía Federal dijo que el senador no salió por un puesto regular de control migratorio.
Estados Unidos permitirá su entrada
El Departamento de Estado estadounidense anunció que concederá visados a Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas, y permitirá su entrada en el país, de acuerdo con una declaración de un alto funcionario.
El traslado ocurre en un contexto de tensiones entre los gobiernos de Brasil y Estados Unidos. Lula ha acusado a Washington de interferir en la política brasileña para favorecer el regreso al poder de la familia Bolsonaro.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había cuestionado el resultado de las elecciones brasileñas, que Lula ganó en segunda vuelta, aunque no presentó pruebas que sustentaran sus sospechas sobre la legitimidad del proceso.
Lula obtiene un cuarto mandato
Lula fue reelegido el domingo 25 de octubre para un cuarto mandato presidencial, tras derrotar a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta, según los resultados anunciados por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Con el 98,27 % de las secciones electorales escrutadas, Lula obtuvo el 51,75 % de los votos válidos, frente al 48,25 % de su rival.
El TSE informó posteriormente de que Lula recibió 64.256.232 votos, equivalentes al 51,79 % de los votos válidos, mientras que Bolsonaro obtuvo 59.826.041, el 48,21 %.
El senador todavía no había reconocido oficialmente su derrota y había anunciado que buscaría la anulación del resultado alegando supuestas irregularidades durante la votación. Su Partido Liberal, sin embargo, reconoció el lunes la victoria de Lula.
Las investigaciones que cercan al fugado Flávio Bolsonaro
El senador ultraderechista fugado a Estados Unidos dos días después de perder las elecciones brasileñas, afronta dos investigaciones en la Corte Suprema por blanqueo de capitales, entre otros delitos, y arrastra sospechas relacionadas con sus nexos con grupos paramilitares.
El hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro ya está en territorio estadounidense junto con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y sus dos hijas.
El lunes, un día después de perder la segunda vuelta electoral frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva, un juez del Supremo ordenó al ya excandidato del Partido Liberal entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas.
Flávio, de 45 años, incumplió la orden y sus pasaportes -incluido el diplomático- fueron cancelados, pero para entonces ya estaba a camino de EE.UU. Tiene pasaporte italiano.
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro perderá, además, su escaño en la Cámara Alta en febrero próximo, cuando arrancará la nueva legislatura. Será la primera vez desde 2003 que no ocupará un cargo público.
Dos investigaciones en curso
Abogado de profesión, Flávio figura como investigado en el Supremo en un caso sobre la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La Policía halló indicios contra él por corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
Las sospechas giran en torno a los pagos millonarios de Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master y actualmente en prisión preventiva por un enorme fraude financiero, supuestamente destinados a producir 'Dark Horse', una película inspirada en la vida de Jair.
En diversos audios, Flávio pidió 134 millones de reales (26 millones de dólares) al banquero, a quien se refirió como un "hermano", para financiar el largometraje.
Según las autoridades, Vorcaro pagó casi la mitad de ese dinero, que la Policía cree que fue a parar a cuentas de Estados Unidos ligadas a la familia Bolsonaro para beneficio personal.
El senador afirma que la negociación con Vorcaro transcurrió dentro de la legalidad.
Secreto de sumario
Por otro lado, en vísperas de la segunda vuelta electoral, los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo revelaron que Flávio es investigado en el Supremo en una segunda causa por supuesto lavado de dinero, que está bajo secreto de sumario.
En el centro de ese caso está Willer Tomaz, abogado y amigo cercano de Flávio, señalado como el operador de un entramado societario con movimientos financieros sospechosos relacionados con el mundo de las apuestas deportivas.
Según la Policía, citada por la prensa, Flávio llegó a constar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz, quien también está en la mira de las autoridades por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las pensiones de millones de jubilados.
En ese contexto, el juez del Supremo Alexandre de Moraes, que instruyó el juicio que llevó a prisión a Jair Bolsonaro por golpismo, ordenó a Flávio entregar sus pasaportes, lo que motivó su fuga a Estados Unidos.
La victoria electoral de Flávio hubiera supuesto un freno a las dos investigaciones, ya que los jefes de Estado brasileños no pueden ser responsabilizados durante su mandato por actos anteriores a su investidura.
Además, la mayoría de los juristas considera que, estando en la Presidencia, ni siquiera podrían avanzar esas investigaciones con vistas a presentar eventualmente una denuncia cuando dejara el cargo, como remarca a EFE Luisa Ferreira, doctora en Derecho y profesora de la Fundación Getulio Vargas (FGV).
Pese a la huida de Flávio, las dos investigaciones seguirán su curso con normalidad.
Las milicias y una tienda de chocolates
Por otro lado, la Fiscalía denunció formalmente al primogénito de Jair por "organización criminal, malversación, blanqueo de capitales y apropiación indebida" en 2020, cuando su padre ocupaba el poder.
La querella versaba sobre la supuesta contratación de amigos, familiares y vecinos como funcionarios "fantasma" durante su etapa como diputado en Río, con el objetivo de quedarse con parte del salario de estos.
La Fiscalía apuntó que blanqueó ese dinero con gastos personales, una tienda de chocolates y operaciones inmobiliarias en efectivo, si bien la denuncia se archivó tras la anulación de una serie de pruebas.
Sobre Flávio también pesa la sombra de sus nexos con grupos paramilitares de Río, formados por policías corruptos que controlan barrios enteros mediante la extorsión y la violencia.
Algunos de esos funcionarios "fantasma" de su etapa como legislador en Río eran precisamente parientes de milicianos, como Adriano da Nóbrega, un peligroso sicario que murió abatido por la Policía en 2020.
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