El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, afirmó este sábado durante una reunión de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) en Bagdad que el tráfico en el estrecho de Ormuz podría reabrirse en un plazo de siete días si Estados Unidos acepta la propuesta de Teherán.
"A través de Catar, transmitimos un plan concreto de siete días y señalamos que, si se dan las condiciones necesarias, el estrecho podría reabrirse y el tráfico marítimo normal podría restablecerse en un plazo de siete días", dijo en declaraciones durante la 52.ª sesión del Consejo de Ministros de Exteriores de la OCI recogidas por la agencia iraní Tasnim.
El ministro iraní sostuvo que "la decisión está en manos de Estados Unidos".
"Irán defenderá a su pueblo, su soberanía y sus intereses legítimos. Sin embargo, no existe contradicción alguna entre defender nuestros derechos y buscar la paz. Conocemos los daños que provoca la guerra y precisamente por eso valoramos la paz", valoró Araqchí.
Indicó que la seguridad "no puede restablecerse repitiendo los errores y crímenes del pasado", y "no se puede bombardear a un país, amenazarlo con su destrucción y someterlo a un bloqueo para después esperar que la seguridad de la navegación vuelva a la normalidad".
Por otro lado, subrayó que la OCI -formada por 57 países musulmanes- fue fundada con el objetivo de proporcionar "una voz común a la comunidad musulmana y fortalecer la solidaridad, la cooperación y la defensa de los intereses compartidos".
"Mantener abiertos los canales de diálogo entre nosotros no es una señal de debilidad, sino una responsabilidad", añadió el ministro iraní.
Bagdad acoge este sábado y domingo la sesión ministerial de los Estados miembros de la OCI.
El encuentro de alto nivel tiene lugar en un momento de alta tensión regional que afecta a muchos de los países miembros de la OCI, donde la guerra de Israel en Gaza sigue siendo central, junto al conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha tenido graves repercusiones en la región de Oriente Medio.
A ello se suma el conflicto armado en el Yemen, donde los rebeldes hutíes -respaldados por Irán- se enfrentan a las fuerzas gubernamentales, apoyadas por la coalición que capitanea Arabia Saudí, país que está siendo atacado todos los días por los insurgentes yemeníes.
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