La concepción de independencia absoluta defendida por Juan Pablo Duarte constituyó la antítesis moral de cualquier proteccionismo extranjero.

Esta postura intransigente del patricio detonó el antagonismo histórico con el pragmatismo militar representado por Pedro Santana.

El antagonismo original estalló en 1844, cuando el hatero impuso el artículo 210 en la primera Constitución para gobernar sin límites.

La defensa de la ley por parte de Duarte, tal y como la había concebido, provocó que el sector santanista lo declarara traidor a la patria.

Este choque de visiones culminó con el destierro perpetuo del fundador y de su familia, mientras se consolidaba la dictadura militar.

Choque de doctrinas

El choque de doctrinas trascendió el siglo XIX para convertirse en un debate permanente sobre la identidad nacional.

Según el embajador y articulista de Acento, Reynaldo R. Espinal, durante la era de Trujillo se orquestó una operación intelectual para equiparar la figura del hatero con la del patricio.

Esta corriente revisionista intentó justificar la anexión a España como un acto de pragmatismo político frente a la inestabilidad de la época.

Intelectuales como Manuel Arturo Peña Batle llegaron a proponer reducir la trilogía de los padres de la patria a un binomio compuesto solo por Duarte y Santana.

El argumento central de este grupo sostenía que, mientras Duarte fue el fundador de la conciencia, Santana fue el ejecutor material de la separación.

Sin embargo, voces como la de Pedro Troncoso Sánchez advirtieron que glorificar al anexionista constituía una contradicción con la voluntad de independencia.

El análisis destaca la paradoja de Joaquín Balaguer, quien en 1955 escribió "El Cristo de la Libertad" para defender la supremacía moral de Duarte.

A pesar de esa postura duartiana inicial, el mismo Balaguer trasladó en 1978 los restos de Santana al Panteón Nacional, junto a sus víctimas políticas.

Este hecho consagró físicamente el conflicto histórico, colocando en el mismo altar a la visión liberal y al autoritarismo que la combatió.

Según el embajador, la historia dominicana mantiene abierta esta herida, debatiendo aún si el "pragmatismo" militar debe tener el mismo peso que el ideal fundacional.

Julio Solano

Periodista y poeta

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