La narrativa escolar a menudo simplifica la Independencia Nacional como una reacción espontánea contra 22 años de ocupación haitiana. Pero los hechos que culminaron la noche del 27 de febrero de 1844 muestran a un grupo de jóvenes dominicanos operando con una astucia geopolítica brillante en medio de una isla al borde del colapso.

Hacia 1843, el gobierno de Jean-Pierre Boyer estaba ahogado. La economía de la isla entera sufría los estragos de la inmensa deuda que Haití había acordado pagar a Francia a cambio del reconocimiento de su propia independencia (la infame "Ordenanza de Carlos X").

Esta carga fiscal asfixió a la parte este (hoy República Dominicana), generando un descontento generalizado que cruzaba todas las clases sociales: desde los hateros (grandes terratenientes del este) hasta los comerciantes urbanos y los campesinos obligados a pagar impuestos abusivos.

La jugada maestra de La Trinitaria

Fundada en 1838, La Trinitaria no fue solo una sociedad secreta romántica; fue el primer partido político con una estrategia de inteligencia moderna en la isla.

Juan Pablo Duarte y sus compañeros entendieron que no podían enfrentar al ejército de Boyer solos. Su brillantez radicó en aliarse tácticamente con los liberales haitianos del movimiento "La Reforma", quienes también buscaban derrocar al dictador. Los trinitarios ayudaron a tumbar a Boyer en 1843, creando el vacío de poder necesario para dar su propio golpe.

La noche del 27 de febrero

Con Duarte exiliado en Curazao tras ser descubierto por el nuevo gobierno haitiano de Charles Hérard, los conservadores dominicanos (liderados por Tomás Bobadilla) presionaban para anexar el territorio a Francia mediante el "Plan Levasseur".

Fue una carrera contra el tiempo. Los trinitarios, liderados por Francisco del Rosario Sánchez y Matías Mella, tuvieron que adelantar la proclamación para evitar que los conservadores regalaran la soberanía recién concebida.

El famoso trabucazo de Mella en la Puerta de la Misericordia no fue solo un acto de valentía; fue una maniobra de presión psicológica para forzar a los indecisos a marchar hacia la Puerta del Conde e izar, por primera vez, la bandera tricolor, declarando el nacimiento de una nación libre de "toda dominación extranjera".

Julio Solano

Periodista y poeta

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