Venezuela sigue siendo punto de atención para América Latina y el Caribe, particularmente luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se proclamara como el “presidente actuante” en Venezuela.

Donald Trump habla mucho, y responde a las preguntas de los periodistas de forma que luce espontánea. También habla a través de su propia red social (truthsocial.com), en horas de la madrugada, y para este jueves tenía programada una reunión con la Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, de Venezuela, y a quien muchos venezolanos señalan como lideresa y potencial presidenta de su país.

Se pautó un almuerzo en la Casa Blanca con María Corina Machado. Trump previamente había descartado el liderazgo de esta mujer en su país, y se había decantado por mantener su apoyo a la presidenta en sustitución de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, quien mantiene un discurso chavista y maduristas, pero actúa en función de los deseos del presidente norteamericano.

Sobre su conversación telefónica con Delcy Rodríguez, Trump hizo público un mensaje a través de Truth Social, antes del almuerzo con Machado, diciendo lo siguiente:

“Esta mañana tuve una llamada muy buena con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Estamos logrando un progreso tremendo, mientras ayudamos a Venezuela a estabilizarse y recuperarse. Se discutieron muchos temas, incluyendo petróleo, minerales, comercio y, por supuesto, seguridad nacional. Esta asociación entre los Estados Unidos de América y Venezuela será espectacular PARA TODOS. Venezuela pronto será grande y próspera de nuevo, quizás más que nunca". 

Ese solo mensaje iba directamente dirigido a María Corina Machado y a los opositores venezolanos que confiaban que Estados Unidos apoyaría una transición con los opositores al chavismo en el poder.

Sin embargo, antes del almuerzo con Machado, en una entrevista, Trump dijo sobre su encuentro con María Corina Machado lo siguiente:

“Creo que simplemente vamos a conversar. No la he conocido antes. Es una mujer muy agradable. Creo que solo vamos a hablar de lo básico”.

Y parece que fue así. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respondiendo preguntas de los periodistas, sobre el almuerzo entre Trump y Machado, dijo lo siguiente:

“El presidente esperaba con interés esta reunión y que sería una conversación buena y positiva con la señora Machado, quien es realmente una voz notable y valiente para muchos venezolanos”. 

“La opinión del presidente no ha cambiado: mantiene su evaluación realista de que ella no tiene los apoyos suficientes en el país para liderar la transición”.
“El presidente está comprometido a ver a Venezuela celebrar elecciones algún día.”

El proceso político en Venezuela seguirá su curso con Delcy Rodríguez como presidenta interina, y con Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, Diosdado Cabello, como responsable de la seguridad interna y poder detrás del poder, y Jorge Rodríguez como presidente y jefe de la Asamblea Nacional. Trump se entenderá con ellos y no necesita de los opositores. Estaría facilitando las cosas al imponer que los presos políticos se pongan en libertad paulatinamente, y que los exiliados comiencen a regresar, para que algún día haya elecciones. Nadie sabe cuándo podría ser ese proceso electoral.

Está claro que Donald Trump es ya y seguirá siendo un factor importante en los cambios políticos en Venezuela. El presidente de los Estados Unidos no tiene problemas en entenderse con los chavistas y maduristas, mientras presiona y juzga a Nicolás Maduro y a su esposa en un sistema judicial que parece ser también controlado por Trump.