En medio de las preocupaciones por el aumento de los combustibles y su impacto en el costo de vida, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos Polanco, sostuvo que la volatilidad de los precios responde a factores internacionales y aseguró que el diálogo permanente del Gobierno con los sectores productivos ha sido clave para contener una escalada mayor en la economía dominicana.
Consultado sobre el riesgo de que las alzas en los carburantes se trasladen a la comida y a los servicios —especialmente por el costo del transporte de camiones que llevan productos desde las provincias hasta la capital—, De los Santos reconoció que existe una “tradición” de traspasar esos incrementos a toda la cadena de precios. Sin embargo, afirmó que en esta ocasión el manejo se ha apoyado en la concertación.
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“Todo el mundo sabe que cuando el combustible sube, la tradición ha sido todo el tiempo que todo sube”, planteó, aunque atribuyó la estabilidad relativa a la “visión” del presidente Luis Abinader y a la coordinación con gremios y actores económicos. A su juicio, esa dinámica de conversaciones ha sido “elemental” para sostener la estabilidad operativa en un contexto de aumentos.
De los Santos advirtió, no obstante, que el escenario podría cambiar si no se logra estabilizar el precio del combustible en los próximos meses. “Se llegará el momento” en que, de no frenarse esa tendencia, el impacto se reflejaría con más fuerza en los precios internos, sostuvo.
En ese punto, ubicó el origen del problema fuera de las fronteras nacionales. “No es un problema local, que no depende de la República Dominicana”, insistió, al referirse al conflicto en Medio Oriente y su efecto sobre el petróleo. Incluso hizo un llamado a que la situación internacional se resuelva con rapidez o, al menos, permita “cierto nivel de estabilidad” en el barril.
En defensa del Ejecutivo, el presidente del Senado reiteró que el Gobierno mantiene comunicación “constante” con el sector empresarial, bancario y laboral para reducir al máximo el impacto local de lo que ocurre a nivel internacional. “Hay que felicitarle”, expresó sobre Abinader, al sostener que el diálogo y la participación de los sectores han sido el “verdadero éxito” de la gestión.
Pero el intercambio también dejó en evidencia el malestar ciudadano por el costo de la canasta básica. Los entrevistadores insistieron en que “la comida está cara” y que esa es la queja de amas de casa y compradores en mercados, supermercados y colmados. Además, marcaron distancia con la lectura oficial al advertir: “La población no piensa que hay estabilidad”.
De los Santos respondió con una pregunta al país: si se esperaba que, en un contexto internacional adverso, la República Dominicana mostrara el nivel de estabilidad que —según él— exhibe hoy. Llegó a afirmar que no hay otro país del área con condiciones similares, y defendió el manejo gubernamental como una respuesta “magistral” ante la crisis, aunque evitó calificarlo de perfecto.
Sobre el llamado a los comerciantes, reconoció el comportamiento en cadena de los precios —“a ti te empujan y tú empujas a quien te queda adelante”—, pero insistió en que la continuidad de la mesa de diálogo es el mecanismo que, a su entender, puede sostener la estabilidad y evitar mayores aumentos.
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