República Dominicana se ha posicionado como un destino con estabilidad sociopolítica, crecimiento económico, seguridad jurídica y un marco legal que favorece la inversión extranjera.
No obstante, para competir en el mercado de empresas vinculadas a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), no basta con un buen clima de negocios.
El estudio Plan de atracción de inversión extranjera directa para empresas TIC en República Dominicana 2026-2036, identificó las limitaciones que inciden en la capacidad del país para atraer este tipo de inversión.
Entre ellas, la limitada disponibilidad de talento TIC para satisfacer la demanda del sector productivo, agravada por la fuga de profesionales hacia mercados internacionales.
También persisten brechas de género en la formación y participación en carreras ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), así como desigualdades territoriales en el acceso a infraestructura digital y conectividad.
A esto se suman brechas en la cobertura de fibra óptica, un ecosistema de innovación y de startups “aún incipiente, y restricciones en el acceso a financiamiento para el desarrollo tecnológico”.
Asimismo, se evidencia una débil integración entre la inversión extranjera en TIC y el tejido empresarial local, junto con la ausencia de incentivos específicos para la relocalización y atraer empresas del sector.
El documento también señala la dependencia de tecnologías extranjeras, el desarrollo aún incipiente del marco normativo y de las capacidades institucionales en ciberseguridad y protección de datos.
Frente a este panorama, el plan de acción se organiza en tres partes:
La primera fase:
- A corto plazo tiene foco el trabajo estatal.
- Se prioriza el fortalecimiento institucional, ajustes regulatorios y el diseño de programas de formación para crear capacidades básicas.
- Debe ejecutarse entre 2026 y 2028.
La segunda fase:
- Está pensado para el mediano plazo.
- El plan debe abordarse luego de superar la primera fase.
- Se contempla el escalamiento del talento, la consolidación de infraestructura y el desarrollo del ecosistema de innovación.
- Está pautado para el período 2029-2032.
La tercera fase:
- El una visión de largo plazo.
- Está fijado para el 2033-2036.
- La estrategia apunta a consolidar el posicionamiento del país como una plataforma regional de servicios TIC.
Para la década del 2036, el informe publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) detalla que el país tendrá el fortalecimiento de los encadenamientos productivos y garantizará la sostenibilidad de los resultados.
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