Fue presentada la actualización de la Contribución Nacionalmente Determinada de la República Dominicana (NDC 3.0 RD-2025), instrumento que orientará las prioridades y metas nacionales frente al cambio climático.
La NDC 3.0 reafirma que la adaptación al cambio climático continúa siendo una prioridad nacional, dada la alta vulnerabilidad de República Dominicana como pequeño Estado insular en desarrollo y la creciente exposición de sus comunidades, ecosistemas, infraestructuras y sectores productivos a sequías, inundaciones, huracanes, erosión costera y otros impactos climáticos.
La NDC 3.0 eleva la ambición climática de República Dominicana al establecer una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 28 % para 2030 y un 32 % para 2035, con respecto al escenario tendencial.
De la meta prevista para 2030, un 8.5 % constituye un compromiso no condicionado, que será impulsado con recursos nacionales y otras fuentes gestionadas por el país, mientras que el 19.5 % restante está condicionado al acceso a financiamiento externo, transferencia de tecnología, fortalecimiento de capacidades y cooperación internacional.
En materia de adaptación, la NDC 3.0 incorpora un componente más robusto, compuesto por 41 medidas y 155 metas específicas en siete sectores prioritarios, orientadas a fortalecer la resiliencia de los recursos hídricos, la agricultura y la seguridad alimentaria, las ciudades, la salud, el turismo, los recursos costero-marinos, los ecosistemas, la biodiversidad y los bosques.
La implementación de estas prioridades requerirá una inversión a US$ 23,719 millones: aproximadamente US$ 11,468 millones para mitigación y US$ 12,251 millones para adaptación.
Al mismo tiempo, el instrumento incrementa la ambición nacional en materia de mitigación y fortalece la integración de la acción climática en la planificación pública, las políticas sectoriales, la inversión y el desarrollo territorial.
“La presentación de la NDC 3.0 no representa el cierre de un proceso, sino el inicio de una etapa aún más determinante: su implementación. Su verdadero valor se medirá por nuestra capacidad para convertir los compromisos climáticos en políticas, inversiones y resultados concretos para las personas, los sectores productivos y los territorios”, afirmó Ana Emilia Pimentel, viceministra de Cambio Climático y Sostenibilidad del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Las autoridades destacaron que la implementación de las metas climáticas requerirá una acción coordinada entre el sector público, el sector privado, el sistema financiero, la cooperación internacional, la academia, los gobiernos locales y la sociedad civil, así como la integración de las prioridades climáticas en la planificación, el presupuesto y la inversión pública, junto con mecanismos financieros que movilicen recursos nacionales e internacionales.
Financiamiento para convertir las metas en resultados
Uno de los mensajes de la presentación fue que el incremento de la ambición climática debe estar acompañado de recursos financieros, capacidades institucionales, tecnologías apropiadas y alianzas sostenidas.
En ese sentido, las autoridades convocaron al sector privado, la banca, los organismos de cooperación y los fondos climáticos internacionales a fortalecer su participación en la movilización de inversiones y en el desarrollo de soluciones financieras adaptadas a las prioridades nacionales.
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