La herencia por la corona del WTA 1000 de Madrid que el pasado año cayó sobre los hombros de la número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka, acabará en una sucesora inesperada, la joven rusa Mirra Andreeva o, sobre todo, la ucraniana Marta Kostyuk.
En una competición en la que las principales favoritas descarrilaron del cuadro femenino precipitada y apresuradamente, la pupila moscovita de Conchita Martínez, con 19 años recién cumplidos, y Kostyuk, que ha ganado todos los partidos sobre tierra batida que ha jugado, han aprovechado la situación.
Sabalenka, uno del mundo, y la kazaja Elena Rybakina, segunda, cayeron en cuartos de final; la número tres, la polaca Iga Swiatek, en tercera ronda; y la estadounidense Coco Gauff en octavos. Por el camino quedaron su compatriota Jessica Pegula o la italiana Jasmine Paolini, como la ucraniana Elina Svitolina.
Andreeva parte como evidente favorita
Sin tanta repercusión como las anteriores, Kostyuk y Andreeva han atravesado por el torneo hasta alcanzar la final que se disputará el sábado y en la que esta última, que el lunes será la séptima jugadora del mundo haga lo que haga en el último partido de la Caja Mágica, parte como evidente favorita.
La pupila de Conchita Martínez afrontará su tercera final de 2026 tras las de Linz y Adelaida, que ganó.
También atesora más experiencia en momentos cumbre. La de Madrid será la tercera presencia por un título WTA 1000. Las otra dos, Indian Wells y Dubai en 2025, las ganó. Es ya la primera adolescente en disputar tres finales de este rango en el circuito.
También será la de la Caja Mágica la tercera que disputa sobre tierra en las siete que ha jugado y que le proporcionaron los triunfos en Iasi, en 2024, además de la de Linz.
En definitiva, Andreeva jugará en Madrid su séptima final en busca de su sexto trofeo, el tercero en 2026, para dar lustre a un recorrido sobre arcilla casi impecable. De doce partidos que ha jugado, ha ganado once. Solo perdió ante la también moscovita Rybakina, que juega por Kazajistán desde 2018.
"No me considero la favorita para el partido porque sé que quien llega a una final es una rival difícil. He aprendido a no preocuparme por la clasificación de mi rival ni por su apellido", afirmó.
"Voy a intentar salir a la cancha y hacer lo que tengo que hacer para concentrarme en el plan de juego que creamos con Conchita; y eso es lo único que puedo controlar", opina la rusa, que el miércoles cumplió 19 años.
Una única vez la rusa ha jugado frente a Kostyuk
Sin embargo, el único cara a cara entre ambas terminó del lado de la ucraniana. Fue meses atrás, a principio de año, en pista dura, en Brisbane. Ha sido esta la única vez en la que la rusa ha jugado frente a Kostyuk.
La ucraniana, que no había perdido un solo set en Madrid hasta jugar con Anastasia Potapova en las semifinales, acumula diez partidos ganados en polvo de ladrillo. Eso le llevó a conquistar el torneo de Rouen, hace una semana, el primero de 2026 y el segundo de su carrera junto al de Austin que consiguió en 2023.
Será su sexta final. Perdió las de San Diego en 2024 y este año en Brisbane, donde previamente ganó a Andreeva.
"Aquella fue en una cancha completamente diferente y una superficie distinta, como todo lo demás. Fue un partido muy difícil. Estoy feliz porque al fin y al cabo es una final", opina la ucraniana, que califica a Andreeva como "una jugadora muy sólida que golpea la bola muy fuerte y tiene un saque muy potente. Serán condiciones muy diferentes", apuntó la jugadora de Kiev, de 23 años.
Andrreva ha superado a lo largo de la competición a las húngaras Panna Udvardy (7-5 y 6-2), Dalma Galfi (6-3 y 6-2) y Anna Bondar (6-7(5), 6-3 y 7-6 (5), a la canadiense Leylah Fernandez en cuartos (7-6(1) y 6-2 y a la estadounidense Hailey Baptiste por 6-4 y 7-6(8).
Kostyuk, por su parte, decimoséptima de la clasificación, que ascenderá al decimoquinto si sale con el título, ganó en segunda a la estadounidense Caty McNally por 6-2 y 6-3, a la kazaja Yulia Putintseva, 6-1 y 6-3, a la estadounidense Jessica Pegula 6-1 y 6-4, a la checa Linda Noskova, 7-6 (1) y 6-0 y a la austríaca de origen ruso, en semifinales, Anastasia Potapova por 6-2, 1-6 y 6-1.
El sábado será un día de gran recompensa económica para la campeona: la ganadora se llevará a casa 1.007.165 € (aproximadamente 1,18 millones de dólares); la finalista, 535.585 € (627.000 dólares). (EFE, Santiago Aparicio)
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