La estela de emoción dejada por el Super Bowl LIX en Luisiana cede oficialmente su lugar a la gran expectativa que rodea a la edición de 2026.
Tras la victoria de los Ravens el año pasado, el mundo del deporte enfoca ahora toda su atención en el inminente Super Bowl LX.
Esta nueva cita, programada para el 8 de febrero, marca el regreso del trofeo Vince Lombardi a la costa oeste de los Estados Unidos.
El Levi’s Stadium será el epicentro de una revancha histórica entre dos potencias que han marcado la última década del fútbol americano.
Los New England Patriots llegan a este compromiso con el objetivo de superar el empate técnico en títulos que mantienen con los Steelers.
Por su parte, los Seattle Seahawks buscan redimirse de su última derrota en finales, apoyados en una defensa que apenas permitió puntos esta temporada.
El impacto financiero del Super Bowl LX ya se percibe en la hotelería de California, con habitaciones que superan los US$ 1,500 por noche.
La inversión publicitaria ha roto techos históricos, alcanzando los US$ 7.5 millones por cada spot de televisión durante la transmisión oficial.
Además, la confirmación de Bad Bunny asegura que el componente cultural del evento mantenga el brillo alcanzado en la edición anterior en Nueva Orleans.
El despliegue logístico para el Super Bowl LX garantiza que esta edición sea la más tecnológica y conectada en la historia de la competición.
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