¿ Poesía negroide”, “poesía negra”, “poesía negrista”, “poesía afroantillana” o “afroamericana”?
- Ernesto Ayala-Dip (1993) usa el término de poesía étnica para referirse a la narrativa de escritoras afronorteamericana como Morrión Premio Nobel 1992, que trata sobre la idiosincrasia cultural y social de los negros norteamericanos.
Iván Carrasco M. 1995) titula un trabajo “Las voces étnicas en la poesía chilena actual” (Carrasco M. Iván Las voces étnicas en la poesía chilena actual, Revista Chilena de Literatura, No. 47 nov., 1995, pp. 57-70)
Bárbara Gudaitis (2001), en otro trabajo con el título “¿Qué es la literatura étnica? Indaga el concepto.
No nos proponemos abundar acerca de esos conceptos ya consagrados en cierto ámbito de la crítica y que ya forman parte del saber escolar. Solo diremos, de entrada, que implican una disimetría.
Habría que designar también un tipo de poesía de presencia hispana con nombres como poesía hispanoide, poesía blanca o poesía blanquista. También que tienden a reducir la poesía a la dimensión racial, menoscabando otras dimensiones importantes.
Esas separaciones implican de por sí una discriminación con respecto al concepto mismo de poesía. No existen poesías blancas ni negras.
Otra vertiente en la que algunos críticos inscriben ese tipo poesía de esos y otros autores es la poesía étnica. La bibliografía acerca de esa vertiente poética es amplia.
En 2001, una noticia del periódico El Tiempo, Colombia da cuenta de la realización de un primer encuentro internacional sobre ese tipo de poesía. Magda Zavala (2006) en su trabajo “Poesía, género y etnia en Centroamérica” identifica en Centro América dos vertientes de la poesía étnica, una indígena en Guatemala, otra, afrocostarricense.
Tampoco queremos detenernos en la crítica de ese concepto, en cuanto se aplica a esos autores. Solo diremos que, de ser válido, en los poetas aquí estudiados, la poética étnica no sería necesariamente similar a la producida por autores nativos o no en torno a etnias indígenas o africanas en diferentes países.
No se plantea como reivindicación racial o cultural ante una ancestral e insufrible segregación como aún hoy se da en otras sociedades: es el caso, con gradación menor que en el pasado, de los negros norteamericanos o el de algunas etnias indígenas en América latina, Asia y África.
En nuestro medio hay segregación, pero no de ese tipo ni grado. Hay segregación más bien social, que es la misma que comparte sin distinción alguna toda la población pobre y miserable. Pero no hay segregación racial ni cultural. Por tanto, la literatura étnica podrá tener cabida, pero en base a otras motivaciones.
Observamos que, en definitiva, esas dos designaciones, poesía negra o negroide y poesía étnica, son similares; ambas conducen a la búsqueda de la identidad mediante la postulación de un cierto esencialismo de las etnias indígenas o africanas.
A esas designaciones y otras similares de carácter sociológico, histórico o antropológico, oponemos el enfoque poético, que es la orientación de este trabajo, a su vez apoyado en conceptos a continuación planteados.
Nicolás Guillen, cubano, Luis Palés Matos, puertorriqueño y Manuel Cabral (dominicano son tres ilustres escritores antillanos e hispanoamericanos que, aunque se les conoce más como poetas, cuentan con una amplia y reconocida producción literaria en diversos géneros. Sus poesías abarcan diversos motivos: amor, muerte, sociedad, cultura, etc., y diferentes estilos, recursos y modos poéticos.
Una parte de la poesía de esos autores, que es la que aquí tratamos, la más marcadamente transcultural caribeña, ha sido designada como “poesía negroide”, “poesía negra”, “poesía negrista”, “poesía afroantillana” o “afroamericana”.
Caribe insular hispánico
De acuerdo o en desacuerdo con esas designaciones, algo es seguro: he aquí a tres grandes poetas oriundos de países(Cuba, Puerto Rico y República Dominicana) ubicados en la región estudiada desde la perspectiva de la lingüística bajo el concepto de Caribe insular hispánico por Sergio Valdés Bernal en su obra Lengua nacional e identidad cultural del cubano(1998).
Caribe insular hispánico es una denominación usada para delimitar, lingüísticamente, a esos tres países de otros conglomerados caribeños no hispánicos, como son los de habla inglesa, francesa y otras lenguas; también de otros países que forman parte del Caribe hispánico pero que no insulares, como, por ejemplo: Venezuela, Colombia y México.
Esa delimitación es pertinente y significativa en función de estas situaciones. En primer lugar, en Cuba, Puerto Rico y República Dominicana no existen hoy lenguas africanas ni aborígenes. Se habla herencia de esa lenguas, término que se aplica a determinadas remanencias en el léxico, hábitos y costumbres, pero aun todo eso merece estudios más sistemáticos y aplicados, sobre todo, en lo que concierne a las llamadas palabras aborígenes.
En segundo lugar, las obras de los poetas nombrados no han sido producidas en las lejanas lenguas aborígenes. Y, aunque en sus poesías hay palabras, expresiones , ritmos, de apariencias pertenecienticas a las lenguas africanas, nada de eso ha sido comprobado. Esas poesías se escribieron y se leen en lengua española.
En tercer lugar, en el supuesto de que las tales expresiones africanas(o aborígenes de las lenguas indígenas precolombinas en algunas poesías dominicanas del siglo XIX), esas lenguas no bañan el universo social y el universo interior de esos autores, quienes a lo mejor no las hablan, las escuchan ni las escriben, y mucho menos piensan y sueñan en ellas.
Sin embargo, esa delimitación no implica fronteras humanas y culturales entre el Caribe hispánico insular y los demás países caribeños y de toda Latinoamérica. De hecho, algunos poemas de los autores estudiados se enmarcan en el amplio espacio del Caribe o las Antillas: “Guillén, “Un son para niños antillanos”; Palés Matos : “Canción festiva par ser llorada”; Manuel del Cabral: “Trópico picapedrero”.
La delimitación Caribe insular hispánico permite subrayar el grado de cercanía entre Cuba, Puerto Rico y República Dominicana, países particularmente hermanados por la geografía, la cultura y la historia. Basten los nombres de José Martí, Máximo Gómez y Eugenio María de Hostos, grandes íconos de esa hermandad.
En cuanto a la poesía de Guillén, Palés Matos y Del Cabral, esta se articula en torno a la relación entre dos de los tres componentes de la población y la cultura de Cuba, Rep. Dom. Y Puerto Rico.
El negro, de procedencia africana, y el blanco, mayoritariamente de procedencia hispana. El tercer componente es el aborigen de esas islas, que no sobrevivió a la colonización española.
La convivencia y la integración de las comunidades transculturales caribeñas en las tres islas están sustentadas en una diversidad de vínculos entre el elemento de procedencia africana, negro, y el de procedencia hispana, el blanco.
En las sociedades de esos países, así en las poesías de esos autores, es una convivencia conflictiva. Es una convivencia marcada por la aceptación y el rechazo; por la identificación y la discriminación; por la solidaridad la indiferencia y el desamparo; en mayor o menor medida, del blanco hacia el negro, del negro hacia el blanco.
Perspectiva translingüística y transcultural
Partiendo de esas relaciones, el conocimiento, la comprensión y la búsqueda de sentidos en cualquiera de las manifestaciones compartidas por los elementos sociales, raciales y culturales de las islas del Caribe hispánico invitan, como un requerimiento inapelable, a abrazar una perspectiva comparativa de carácter transcultural; como la inaugurada por el antropólogo cubano Fernando Ortiz(1973),la aplicada a la literatura por el crítico literario uruguayo Ángel Rama(1984) y la sintetizada por Víctor Silva Echeto, Rodrigo Browne Sartori(2011), para quienes la transculturación “Implica una relación fluida entre culturas, en lugar de la mera imposición de una sobre la otra.”
Ahí residiría la literatura caribeña, en la interacción de significantes entre las enunciaciones y los discursos poéticos o literarios de los autores del área cultural denominada Caribe.
Pero, atención, cualesquiera que sean los elementos culturales y los puentes tendidos mediante la transculturación, es válido decir, empleando una expresión de Emile Benveniste, que la lengua es el sistema semiótico interpretante de los demás subsistemas semióticos de una sociedad, los cuales son sus interpretados: hábitos, costumbres, artes, etc.).
Asimismo, en el conjunto de las relaciones entre los mundos presentes en la poesía de esos autores, el mundo hispánico es el interpretante del mundo caribeño y el mundo africano. Es el mundo dominante con respecto a las manifestaciones de cualquier otra lengua , la religión, la música, la alimentación, la vida diaria, de naturaleza hispánica con los matices del mundo caribeño e isleño hispánico.
El mundo africano está presente, pero en condición subalterna como interpretada del mundo hispánico-caribeño, que es el que da sentido, el sentido de mayor relevancia a ese tipo de poesía étnica.
Desde luego, cuando hablamos de mundo hispánico no se trata del mundo español ni de la lengua de Castilla. Mucho menos de la hispanofilia como culto a todo lo proveniente de la “Madre Patria”.
Ni siquiera hablamos de la lengua como formas o estructuras. Hablamos de la naturaleza translingüística y transcultural de los pueblos del Caribe insular hispánico, con todo el mestizaje que esto implica.
Como significante, la perspectiva translingüística y transcultural en la poesía de esos autores implica referirse a expresiones mediante las cuales Víctor Silva Echeto y Rodrigo Browne Sartori denominan los productos restantes de la interrelación cultural en América: indígena-colonial, anticolonial-poscolonial y moderna-posmoderna.
Esos autores hablan de contextos de “terceros espacios que van produciendo otra cosa”; “enunciaciones discontinuas “; “ambivalencias y ambigüedades de varios mundos y realidades”.
La poesía de Guillén, Palés Matos y Del Cabral invita e induce a la búsqueda de “terceros espacios” en sus discursos, en sus enunciaciones. Son espacios que hacen posible hablar de literaturas caribeñas por la cercanía transcultural y translingüística.
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