Esta vez, Grupo de Investigación TALLIS y las facultades de Magisterio y de Filología, Traducción y comunicación de la Universidat de Valencia (España), abre sus puertas a una antología de cuentos de autores de la República Dominicana, organizada por dos mujeres: Ana Sevilla-Pavón y Elia Saneleuterio. Más un cuerpo de coordinadores locales y traductores, compuesto por Rocío Domene-Benito, María Alcantud-Díaz, Juan Aderso Riveras, Farah Hallal Muñoz.

El cuerpo de traductores son: Manuel Gil-Fernández, Catalina Sheliding, Semplice, Andrea Manent Luján, Andrea Candel Galán, Carmen Medina Gómez, Paula Fons Magraner, Jaume Joan Buforn Baldó, Elia Saneleuterio y Ana Sevilla-Pavón.

Los 8 relatos antologados están escritos por cuatro mujeres y dos hombres, todos profesionales de la educación: Ramón Núñez Hernández con tres cuentos: “Agua Clara” (Pág. 25), “Los cangrejos de Barahona y Santiago” (Pág. 59) y “Lochy, la perrita de mi abuela” (pág. 85); y Marlex I. Rodríguez Santiago: “La hora desgraciá” (Pág. 41); Ysabel Florentino: “El resguardo de abuela” (Pág. 49); Héctor Santana: “Un diluvio de Moringa” (Pág. 65); Natacha Féliz Franco: “Toño Bemba” (Pág. 73); Johanna María Frías Núñez: “Sueños de un verano sin fin” (Pág. 79).

El bloque de estrategias didácticas estás compuesto por mujeres muy calificadas en el área, ellas son:
Recopilación y difusión de los TALLIS de la República Dominicana para el fomento de competencias lingüísticas, literarias, interculturales y solidarias, a cargo de: Ana Sevilla-Pavón. (Pág. 93)

Taller de creación TALLIS “Mucho más que playas: cuentos dominicanos, a cargo de: Elia Saneleuterio. (Pág. 117)
Hibridismo entre la didáctica de la lengua y la literatura y otros saberes: situaciones de aprendizaje desde la dominicanidad, a cargo de: Rocío Domene-Benito. (Pág. 135)

Aprendizaje de lenguas a través de la literatura intercultural: inglés y valores educativos mediante el análisis de dos cuentos de República Dominicana, a cargo de: María Ibor Ramón. (Pág. 165)

Formación de la comunidad educativa crítica desde la didáctica del patrimonio: una experiencia intercultural en la República Dominicana, a cargo de: Rocío Domene-Benito y Ana Sevilla-Pavón, (Pág. 169)

“Mucho más que un paraíso caribeño…”, está impreso también en inglés con el título “Much More than a caribbean Paradise… Tales from the Dominican Repúblic”, y estructurado en dos bloques. Una literaria que finaliza en la página 92 y un segundo bloque didáctico, iniciando en la página 93 hasta la última página, es decir 189, todo distribuido en 189 páginas, tamaño 5 ½ x 8, más tres página en blanco al final.

La ilustración de la cubierta e interiores, así como el diseño de la portada y la diagramación, es compartida. Cover illustratión: Itzel Then Hallal (Toño Bemba, Un diluvio de Moringa, Sueños de un verano sin fin, El resguardo de Abuela y La hora desgraciá). Enmanuel Núñez Arache (Agua Clara, Los cangrejos de Barahona y Santiago, y Lochy, la perrita de mi abuela).

El diseño de la portada está a cargo de Farah Elena Hallal Muñoz, quien también es autora del interesantísimo y bien detallado prólogo, abarcando desde la página 15 a la 23. Favor leerlo detenidamente cuando tenga el libro en la mano porque en este prólogo nada sobra ni falta. Farah Elena es muy profesional en esta disciplina analística haciendo observaciones muy precisas en torno a elementos simples y que llama mucho a la atención como son, el recurso referente a la abuela y el mar, casi utilizado en todos los relatos.

Falta mencionar con mucho honor y distinción, por su aporte aplicado en este trabajo a, Farah Elena Hallal Muñoz quien es: Escritora y la responsable del diseño y ejecución de programas de fomento de la lectura y la escritura en la República Dominicana.

Como podríamos ver, el libro no contiene dedicatoria, pero si un agradecimiento en la página 11-13 dirigido a los divulgadores de la cultura y su desarrollo, donde explica que sin su apoyo sería imposible la realización del proyecto “Cuentos TALLIS de República Dominicana”, con la alta calidad de contenidos académicos, adecuado para la transmisión de aspectos culturales y lingüísticos en la República Dominicana.

Extiende, además, un sincero agradecimiento hacia el Vecerrectorado de Internacionalización y cooperación de la Universidat de Valencia; a las autoridades y participantes de la Facultad de Humanidades de la UASD y del Ministerio de Educación de República Dominicana; así como las autoridades y participantes del grupo de investigación TALLIS y las facultades de Magisterio de Filología, Traducción y Comunicación de la Universitat de Valencia (España).

También a los colaboradores, a los coordinadores locales de ambas universidades, y a quienes han narrado, escrito, ilustrado, traducido o editado, y a todas aquellas personas que han hecho posible su publicación.

La prologuista observa que en los relatos hay varias referencias al mar y la abuela, y el desconocimiento de los habitantes de su entorno, es decir, la zona costera. Por eso se hace la pregunta, y al mismo tiempo se responde positivamente transcribiendo pequeños fragmentos como muestra fehaciente.

Así pregunta la autora: ¿es posible vivir en República Dominicana y no conocer el mar? Perfectamente. En esto se fijó el profesor Ramón Núñez Hernández al escribir su relato: “Agua Clara está lejos del mar y de todo lo que significa avance. Creo que nació destinada para nido de calamidades. Es solo un pueblecito corriente como cualquiera, con gente muy alegre a pesar de su infinita carencia, solidarios unos con otros, apegados a las tierras secas, tierras que ellos preñan y hacen parir a base de sangre y sudor, cuando suele llover”.

Esa pobreza imperdonable sale también a la luz con el profesor Héctor Santana cuando escribe: “Quise impresionar a la clase. En un principio, me propuse escribir sobre una tarta. Es que la semana pasada mami -que se dedica a la limpieza de la casa de un importante jugador de béisbol- llevó una revista con una tarta en la portada. Pequeña. Con deliciosos ornamentos en marrón, de cuyas hojas chorreaba crema pastelera. Pero desistí”.

Ysabel Flrentino en su cuento: El resguardo de abuela”, un cuento que deja ver e vínculo indestructible que nos une a la figura de la abuela:

“Nunca te quites el resguardo de tu cintura, Catalina. Oyes la voz de abuela cruzando el umbral de tus recuerdos. No quieres llorar, pero una lágrima no se contiene y corre despavorida de tu ojo izquierdo. Mueves la cabeza intentando huir de ese instante en tu memoria. Es inútil. Ves otra vez la silueta de abuela sentarse en su mecedora de guano que siempre estuvo en medio de la sala; reafirmando sus huellas en el piso de tierra que tratas de borrar para o recordar que un día saliste de aquí”.

Y para reafirmar Féliz Franco también nos trae la figura emblemática de la abuela: “Toño Bemba solía salir a nuestro paso para que mi generosa Abuela le obsequiara un chele, el cual reclamaba extendiendo sus manos. Pienso que sabía contar porque pasaba con detenimiento las monedas de una mano a la otra, a veces le seguía en la cuenta y ese día veinte centavos engrosaron su fortuna”.

O Johanna María Frías Núñez en “Sueños de un verano sin fin”: “Mientras corrían y reían, los llama a lo lejos su abuela, una mujer robusta, y en su momento un poco enojada y cansada. Ellos vivían en una casita cerca del mar”.

Ramón Núñez Hernández en “Lochy, la perrita de mi abuela”: Mamá y papá visitaban cada dos semanas a la abuela Norma. La abuela Norma vivía sola en una casa grande y vieja, oscura, con mucho tiesto en los rincones y el patio sombreado por árboles, ubicada en la calle Dos de Mayo, en un poblado de Alborluz”.

En el libro veremos autores de oficio como es el caso de Héctor Santana (1965), profesor en la Escuela de Letras. Santana tiene una importante trayectoria como poeta, novelista, ensayista y cuentista. Además, ha ganado premios importantes en los géneros de novela y cuento.

Otro caso es el de Marlex Rodríguez Soto (1991), profesora, poeta y cuentista que en el 2023 obtuvo el premio de cuentos en el concurso “Escribir desde las aulas” convocado por el Ministerio de Educación de la República Dominicana.

También tienen reconocida trayectoria Ysabel Florentino (1981), poeta, cuentista, graduada en Educación mención Lingüística y Literatura; Natacha Féliz Franco (1970), periodista, narradora y poeta; y Ramón Núñez Hernández (1955), narrador, ensayista y educador, docente de Lengua Española, Investigación y Crítica Literaria, e Historia de la Literatura en la Universidad Autónoma de Santo (UASD).

Agrego, además, Johanna María Frías Núñez, quien es también egresada de la Escuela de Letras y docente, laborando como Ayudante de Profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Johanna por el momento está en España cursando un doctorado en Lengua y Literatura, aunque los problemas de salud les han hecho una mala jugada y no la deja avanzar.

En la contraportada, las autoras del el libro introducen un breve comentario referente al entramado del trabajo muy significativo, que dice:

“Mucho más que un paraíso caribeño… cuentos de la República Dominicana recoge ocho relatos producidos en un taller de escritura en el marco del proyecto “Cuentos TALLIS de la República Dominicana: recopilación y difusión para el fomento de competencias lingüísticas, literarias, interculturales y solidarias”, de la v1 convocatoria de Proyectos de Cooperación del Vicerectorat d`Internacionalitzatio i Cooperació de la Universitat de Valencia. En ellos aparece una atmósfera incompatible con esa idealización que supone vivir en una isla que tiene verano y playas todo el año.

"Los autores de la parte literaria son escritores de oficio o en ciernes: Héctor Santana (1965), Marlex Rodríguez Soto (1991), Ysabel Florentino (1981), Natacha Féliz Franco (1970) o Ramón Núñez Hernández (1955), quienes jugaron en igualdad de condiciones que otros participantes, todos miembros de la comunidad educativa de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, como Johanna María Frías Núñez. Sus textos nos conducen por las tierras y costumbres dominicanas y, al ir acompañados de una serie de propuestas didácticas, diseñadas dese el grupo de investigación TALLIS por varias profesoras y egresadas de la Universitat de Valencia, convierten a este libro en un inspirador de metodologías de trabajo creativas, eficientes y productiva, que estimulan el autoconocimiento, convocan la memoria personal, fortalecen la autoestima e invitan a que afloren rasgos culturales comunes y útiles para hacer propicio el intercambio oral e intercultural.”

Para finalizar, me falta explicar que la obra contiene también un glosario de términos en inglés y en español, (Ver págs. 185-189) en donde el lector o la lectora puede verificar conceptos y significados de términos desconocidos usados por los narradores, más la referencia bibliográfica, e incluye como anexo, un cuestionario de evaluación de las actividades formativas, apropiado para maestros y maestras e interesados en nutrirse con más profundidad sobre el trabajo y el entramado de nuestro universo cultural.

También yo, como autor agradecido y hablando por todos los narradores, felicito al proyecto “Grupo de investigación TALLIS. Tirant Humanidades”, Valencia año 2025 por abrirnos la brecha para salir hacia el exterior (otros mundos), y así expandir la lectura de nuestros trabajos creativos, lo que facilita que nuestros cuentos sean leídos y estudiados en otro idioma (Inglés) y otra tierra lejana (España), además de la nuestra, República Dominicana, donde la lectura agoniza en la sala de cuidado intensivo y parece no tener cura. (Santo Domingo, julio 28 del año 2026

Ramón Núñez Hernández

Profesor y escritor

Ramón Núñez Hernández es escritor y profesor universitario. Autor de la novela "Una vez un niño maravilla". Estudió literatura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, academia de la cual ha sido profesor. Es autor de los libros de enseñanza Cuaderno de Lengua Española Básica I y II.

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