Sobre mi mesa de trabajo, tengo tres (3) libros para niños de la autoría de Leibi Ng. (Santiago, República, Dominicana-24-5-54). Se trata de las obra "Agua de sal" (Narración-2013), la obra "Noris se Maquilla" (Narración-2025), escrito junto a Verouschka Freixas, y, por último, el libro titulado "Historia del Cíclope Ratón y su amigo el Bufón" (Narración-2025).

En ese mismo orden, he planificado su lectura crítica, para dar a conocer mi enfoque transcrítico sobre los universos signíficos y estéticos de estos libros para niños.

Iniciamos con el primero, "Agua de Sal", una narración auspiciada por la revista para niños "Tobogán": "La enciclopedia del niño". Impresa en Editora Alfa y Omega, con ilustración de Henry Cid. Primera edición-2013. Consta de 30 págs. Santo Domingo,República Dominicana.

Está encabezada por estos versos del poeta dominicano, Manuel del Cabral. Veamos:

"La del río/¡qué blanda!/Pero qué dura es ésta:/¡La que cae de los párpados/es un agua que piensa"//.
(Ver pág. #3, obra citada).

En su otra portada,contiene un escrito titulado "Agua de sal o la invención del asombro", calzado con la firma del narrador dominicano para niños, poeta y dramaturgo, César Sánchez Beras.

Releo esta obra y me encuentro con tema muy propio de la conducta de bellaquerías de la mayoría de los niños, ente ocho (8) y diez (10), como si la conducta de atosigar a sus demás compañeros y compañeras, fuese su misión, en términos conductuales.

En este caso, el problema no está en el tema presentado, sino en la firma y manera de exponer ese tema, desde el uso de la lengua y los términos usados en la narración y en la exposición de los hechos que aquí son narrados.

Y es que, al escribir para niños, hay que tener muy en cuenta a qué público va dirigido este escrito, salvo que en tal escrito, se privilegie la razón de "enseñar", por encima del principio literario o estético de recrear.

En este caso, la narración queda expuesta, a partir del uso de términos que no se corresponden con la realidad expresiva y  lingüística de niños de ocho (8), a diez (10) años. Aunque, repito, las conductas asumidas por los personajes, se corresponden con el actuar o con. comportarse de niños y niñas, a esa edad.

Además, la narración de los hechos, en cada escenario, es muy extensa y los conceptos usados en la narración, no son los más apropiados para el público, al cual va dirigida esa narración.

En otro orden, conviene decir aquí que, una cosa es escribir para niños-as y otra cosa es escribir sobre miños-as. En realidad, esa posible dicotomia, se está ocurriendo en algunos textos de nuestros-as autores-as nacionales.

Sin embargo, si pasamos al plano de las ilustraciones que configuran este libro, vemos que, a nivel visual, las imágenes interiores y la portada de la obra, son muy apropiadas para niños, por su configuración gráfica, su colorido y la armonía pictórica que contienen.

Esas ilustraciones, realizadas por el artista gráfico Henry Cid, mantienen la viveza, el rejuego de colores y las expresiones gráficas, apropiadas para este público de niños-as, al cual va dirigido este libro.

No pretendo aquí fijar lecciones de cómo escribir para niños, pero sí deseo externar algunos juicios que puedan contribuir a una orientación pertinente, al momento de escribir para ese público tan exigente, firmado por niños y niñas.

Adecuarse a sus gustos y preferencias, según su desarrollo biopsicosocial, es un aspecto esencial que debemos dominar y/o tener muy en cuenta, al momento de escribir para niños-as.

A pesar de lo más arriba expresado, hay aquí, detalles sobre la ternura y el vivir de los niños que la autora ha sabido plasmar en el proceso narrativo de esta obra.

El amplio sentido del potencial imaginativo de la autora, nos aproxima a la posibilidad de nuevas proyecciones estéticas que han de venir, siempre y cuando se canalicen en correspondencia con su público.

En este caso, la presencia del mar, de sus olas, sus algas, su sal y sus espumas, transformando, la vida de Rocío, nos asegura el potencial creativo de la autora, y eso, es un punto central para que, en el futuro inmediato, con mejor orientación estética y discursiva, nos pueda presentar sus nuevas ofertas editoriales para niños.

Espero que en sus nuevas propuestas, lo normativo y/o lo moralizante en la literatura infantil, en fin, la enseñanza, se la dejemos a los libros escolares de moral y cívica y a los textos pedagógicos o escolares.

Nuestra tarea aquí debe centrarse en el entretenimiento y hacer que el público de niños-as, se puedan entretener, aunque no puedan leer, porque es suficiente que puedan visualizar, ver y escuchar la lectura de las obras para niños-as.

Julio Cuevas

Poeta

Poeta, ensayista y crítico literario. Licenciatura en Educación, mención Filosofía y Letras-UASD. Maestria en Lingüística Aplicada-INTEC. Doctor en Derecho-O&M, con Maestria en Relaciones Internacionales, para el Área del Caribe-FLACSO-INTEC. Administración Cultural en Venezuela-OEA-CLACDEC. Fue Embajador, Encargado de Asuntos Culturales de la Cancillería dominicana. Ex-Secretario General de la Comisión Dominicana para la UNESCO. Es egresado de la Escuela Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores. Actual Embajador Adscrito. Doctorado en Filosofía para un Mundo Global, Universidad País Vasco. OBRAS: ¨Epistolario del Crepúsculo¨, (poemas, 1974), ¨Visión Critica en Torno a la Poesía de Víctor Villegas¨, (Ensayo, 1975), ¨Testimonio del Tiempo¨ (poemas, 1986), ¨Homenaje en Tono Oblicuo¨ (poemas, 1992), ¨Los Cantos del Hierofante¨ (poemas, 1997),¨Poemas Tierra Adentro¨ (poema, 2008) y Literatura Infantil para el Desarrollo de la Creatividad y el Pensamiento Crítico (Ensayo,2013). Profesor Escuela de Letras UASD.

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