Hoy tenemos el regocijo literario de publicar la entrevista del doctor Manuel Matos Moquete, un gran escritor y lingüista dominicano, con más de una decena de libros publicados en diferentes géneros literarios, aunque él dice no creer en ellos, sino en la diversidad textual.
En la misma, el autor nos realiza un mapeo cuidadoso de sus criterios literarios, sus escritores favoritos y su trayectoria escritural y científica. Esta entrevista ha sido realizada para nuestro libro Un encuentro con la literatura dominicana, pero que en principio hemos querido dar a conocer por este medio, para que los lectores puedan ver cómo piensan nuestros escritores y cuál ha sido su proceso en el maravilloso mundo literario, para que sirva como un medio de enseñanza para los jóvenes escritores.
Desde la perspectiva de que la literatura es un proceso complejo y difícil, porque tiene que convertir el lenguaje común en una obra de arte o de creación.
Enegildo Peña: Cada escritor tiene su método para escribir. ¿Cómo lo hace usted?
Manuel Matos Moquete:
Escribir para mi forma parte íntegramente de mi modo de vida puesto que escribo siempre sin importar la forma o el género, en cualquier lugar y sobre temas diversos . Esa continuidad se manifiesta en el hecho que nunca estoy escribiendo una sola obra, sino que suelo empezar una de un género, otra de otro género y así sucesivamente hasta juntarse en mi taller cuatro o cinco obras, las que voy trabajando a la vez a las que voy dando salida simultáneamente hasta que una me convoca a meterme en el túnel con ella y no separarnos hasta verla publicada.
E.P.: ¿Pensaste desde niño que ibas a ser escritor?
M.M.M.:
No, no pensé, pero eso estaba inscrito en mi conciencia y mi carácter desde que tengo uso de razón. Empecé a interesarme en los libros y la lectura desde muy joven, y luego, en la necesidad de escribir hasta convertirse en mi modo principal de expresión del mundo de mis adentros en el que vivo sumergido la mayor parte de mi tiempo, dormido o despierto.
E.P.: ¿Cómo se diferencia el creador literario del lingüista?
M.M.M.:
Hay una continuidad y una intertextualidad evidente en todo lo que escribo en lo cual yo soy el centro, lo mismo si hablo de lingüística en un texto académico, de una experiencia personal en un testimonio o de un personaje ficticio como Margot en mi novela Los amantes de Abril. SOY UN MEMORIALISTA DE MI MISMO, ME ENCANTA CONTARME Y CONTAR A LOS DEMAS DESDE MI BIOGRAFIA . Y es eso lo que aparece en todo lo que escribo con apariencia de poesía, narrativa o ensayo. Mis obras me hicieron escritor y es lo que soy, además de educador e investigador.
E.P.: ¿La lingüística es una ciencia o una filosofía de la lengua?
M.M.M.:
La lingüística es una ciencia en la cual opera una filosofía que le sirve de fundamento epistemológico. Esa ciencia fue fundada entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX producto de las reflexión de Ferdinand de Saussure entre otros autores, pero él fue el pionero. Se destacan también los aportes de Román Jacobson y Mijaíl Bajtín, creador de la translingüística, a principios del siglo XX en Rusia, y posteriormente, en Francia autores como Rolland Barthes, Emule Benveniste y Henri Mechonnic, quienes en sus trabajos viajan en el filo del lenguaje como totalidad apartando dese del estructuralismo que predominó sin critica hasta mediados de siglo XX.
E.P.: En usted se une el escritor, a través de sus novelas, con un respetado lingüista. ¿No siempre es así?
M.M.M.:
Sucede que en mi formación no hay no hay frontera entre lingüística y literatura. Pero, independientemente de los títulos y en cualquiera de las disciplinas, la orientación era combinar la lengua y la literatura. Eso se concretó, cuando en los años 60 y 70 del pasado siglo los grandes esquemas y autores en Europa, revalidados de una tradición filológica, proclamaban la inseparabilidad entre la lengua y la literatura y entre las ciencias del lenguaje.
E.P.: ¿Cómo se desplaza de un género literario a otro?
M.M.M.:
Tampoco asumo la diferenciación entre el creador literario y el lingüista. Soy translinguista. Mis obras me hicieron escritor, hasta entonces era solo educador e investigador. Sin embargo, escribo no porque quiera ser escritor, nunca he tenido la pretensio0n, sino para poder vivir ser , reencontrarme en el género que fuera. De hecho, no tuvo una sola vocación. Tengo vocaciones múltiples: la literatura, el científico y, antes y fundamentalmente que, el militante político, el soñador de la libertad y la emancipación personal y social del ser humano.
E.P.: La mayoría de los escritores comienza con la poesía. ¿Fue su caso igual y qué significado tuvo en su vida?
M.M.M.:
Tampoco creo en los géneros literarios, creo en la escritura de cualquier género o estilo. Es la escritura. Fruto de la vocación y la labor escritural —concreción literaria—, a un escritor le preceden sus obras, lo inverso es una farsa. Usted puede ser periodista, medico, ingeniero, académico o nada , lo que lo revela como escritor es su escritura creativa y trascendente. Esa es la tradición que aprendí en los grandes escritores, sean ensayistas, novelistas o poetas, y hasta científicos y académicos.
E.P.: Cada vez que tengo la oportunidad de leer una de sus múltiples obras, puedo constatar la maestría que tiene utilizando la lengua como instrumento fundamental, en un país donde hay muchos escritores que no saben escribir, pero se autodenominan como tales.
M.M.M.:
Soy parte de una tradición del buen decir de los clásicos de la literatura y de los grandes pensadores , la que nos legaron Pedro Henríquez Ureña y Juan Bosch en nuestro país, y los Montaigne y los Cervantes y los Victor Hugo y los García Márquez Ahí bebí, hí me formé y ahí vuelvo constantemente , Esa es la tradición en la que me inscribo, y por eso, no me considero ni lingüista ni literato, soy translinguista y así lo expreso en mis obras e investigaciones académicas.
E.P.: En mi tesis de maestría en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español, descubrí que nuestro currículo da más importancia a los textos funcionales que a los literarios. ¿Cuál cree usted que es la causa? En su libro «La cultura de la lengua» (1986), en el introito de este excelente libro, dice: «La lengua es un significado de la cultura de un pueblo, lo que le permite captar el sentido de su historia y del mundo de objetos que lo rodea. Ella es la base de la tecnología y de la ciencia, y por ella son posibles» (pág. 8). ¿Toda vía lo sostiene?
M.M.M.:
Esa obra surgió como un programa que ha orientado todos mis trabajos desde su publicación en 1986. De ella han surgido otras obras, de manera expresa : Estudios translingüísticos y Narratividad del saber humanístico.
Lo primero en esa obras es que, como he dicho, no hago distinción entre la literatura y la lingüística, todo eso es lo mismo : lengua, creatividad lingüística. Para otros, no para mí, la creatividad es propia de las artes y de la literatura, y, por tanto, de los artistas y los escritores, ignorando que la lengua común es la primera expresión de creatividad en la sociedad y los individuos. Esto sugiere que todo el mundo es creativo puesto que la creatividad es una función intrínseca a las lenguas.
En eso consiste la cultura de la lengua: todo hablante vive inmerso en su lengua, piensa en su lengua , trabaja y se divierte en su lengua, la que le da sentido como sujeto y la que permite nombrar y comunicar sus otras actividades y eso no cambia. La cultura es, ante todo, lingüística.
E.P.: ¿Existe en la República Dominicana una auténtica cultura de la lengua?
M.M.M.:
Por lo dicho anteriormente está claro que sí, que existe una cultura de la lengua, lo único es que debe seguir desarrollándose a través de la familia, la escuela, los espacios sociales en la doble condición del español o el castellano como lengua general y el español dominicano como manifestación concreta de nuestra habla y cultura lingüística .
E.P.: Hay otro libro despampanante que usted escribió, titulado «Las teorías literarias en América Hispánica» (2004). Entre todas ellas, ¿cuáles fueron los aportes más significativos que usted encontró y se aplicaron a nuestras letras, a pesar de que a nosotros nos llega tarde casi todo de las corrientes literarias internacionales?
M.M.M.:
Ese libro plantea la necesidad de una teoría literaria propia para la América hispánica , partiendo de la indagación de los diversos proyectos fe teorización de la literatura desde cuando todavía no se podía hablar de literatura hispanoamericana . Saber eso implico leer a todos los teórico de nuestro continentes , entre ellos Pedro Henríquez Ureña como pilar fundamental del despertar cultural en la lengua y la literatura.
E.P.: Usted es un estudioso del discurso crítico en el país, con sus obras: «El lenguaje del progreso en los discursos de Leonel Fernández (…)» y «Propuestas, valores e ideologías en el discurso político dominicano». ¿Qué quería lograr con ellas?
M.M.M.:
En mis obras de investigación lingüística asumo la perspectiva del análisis del discurso, y esas y otras obras se proponen contribuir al desarrollo de esa disciplina de la lingüística desde la perspectiva translingüística, y a la vez ayudar a la cultura de la comprensión y análisis críticos de los discursos de los lideres políticos, y así propia una cultura política democrática en nuestra sociedad, Pero sobre toso, saber que los discursos son instrumentos de dominación y en ese sentido debemos educar a la población para que no sean simples receptores de esos discursos.
E.P.: Usted tiene otro libro que me llamó mucho la atención por estudiar el dialecto: El habla coloquial de Hipólito Mejía (…). Es otro de sus aportes en el habla dominicana. ¿Qué quiso revelarnos?
M.M.M.:
Esa obra forma parte de mis investigaciones en análisis del discurso, en la modalidad conocida como un idiolecto: aquí me centro en el de Hipólito Mejía, siempre en la búsqueda de aumentar la lectura, el análisis y la interpretación de los discursos para aumentar la cultura política y lingüística de nuestro país.
E.P.: De todas sus obras escritas, ¿con cuáles se siente más satisfecho?
M.M.M.:
De todas , cada una en su momento, su estilo y la entrañable voluntad de expresión, de las cuales te dejo estos títulos:
Poesía:
- Abismos. Poesía, Edición Manuel Matos Moquete
- Raíces y devoluciones Post prosopoeticos, Edición Publicaciones Matos Moquete.
Novelas:
- Larga vida, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- Los pobladores del exilio, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- La avalancha, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- Los amantes de abril, novela, Edición Cocolo Editorial.
- Dile adiós a la época, Edición Cocolo Editorial.
- En el atascadero, 1ra, edición Editora Universitaria, UASD
Memorias y testimonios:
- Plinio, los años terribles, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- El crisol y la criba. Relatos de aprendizaje, Instituto Superior de Formación Docente Salome Ureña, ISFODOSU .
- Caamaño, la última esperanza armada, testimonio, Videocine Palau.
Producción científica
- Discurso y acción: Manolo, Caamaño y El Moreno, INTEC.
- El discurso de juramentación presidencial en República Dominicana 1963-2012, con la coautoría de Reina Rosario Fernández, INTEC.
- Cien años de la enseñanza del español en República Dominicana: Perspectiva histórica, INTEC.
- Propuestas, valores e ideologías en el discurso político dominicano, INTEC.
- El lenguaje del progreso en los discursos de Leonel Fernández, Edición a cargo de Lizet Rodríguez Hernández .
2006, Estrategias de captación de la voluntad popular en las elecciones de 2004, Editora Nacional
- Estrategias de captación de la voluntad popular en las elecciones de 2004, INTEC.
- Estudios translingüísticos, Editora Nacional.
- Las teorías literarias en América Hispánica, INTEC.
–1992. Versión original: El discurso teórico en literatura en América Hispánica, Universidad Pedro Henríquez Ureña, UNPHU
- El habla coloquial de Hipólito Mejía, estudio de un idiolecto, INTEC.
Ensayos humanísticos generales:
- Mi isla mi lenguaje, Edición Manuel Matos Moquete
- Trayecto de una conciencia sublevada, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- Narratividad del saber humanístico, Edición Manuel Matos Moquete.
201o. Artículos de temporada, Edición Publicaciones Matos Moquete.
- La cultura de la lengua (edición ampliada) INTEC.
- En la espiral de los tiempos, Centro de Estudios Sociales Padre Juan Montalvo
–2005.2da: edición, Edición Publicaciones Matos Moquete.
1989 -1991: Artículos como columnista del periódico El Siglo
- La cultura de la lengua, Biblioteca Nacional
- Ensayos de crítica y análisis literarios
- Ejercicios de crítica apreciación literaria, Ministerio de Educación Superior , Ciencia y Tecnología, MESCYT
- Claves para el análisis de un poema Hay un país en el mundo, Publicaciones Matos Moquete
- La dominicanidad indignada en los cuentos de Juan Bosch,(ensayo), Edición Publicaciones Matos Moquete.
2017.4ta: edición, Edición, Publicaciones Matos Moquete.
E.P.: ¿En qué obras trabaja ahora?
M.M.M.:
Como dije, no trabajo una sola obra, tengo varias, unas en proceso de puesta en circulación: Por un enfoque global en la enseñanza del Español, editado por la UASD, una novela ya diagramada en proceso de revisión: Al final del pasillo, un libro de ensayos también en ese estado: Las novelas de Marcio Veloz Maggiolo: memoria, creación y cercanía, en fin, otros que pienso publicar entre 2026 y 2027.
E.P.: Un hombre de su experiencia, ¿qué aconsejar a los jóvenes escritores de nuestro país?
M.M.M.:
Podría responder con un catálogo de obras de autores dominicanos y de otros países que todos debemos leer, pero me parece más útil recordar que en literatura lo más importante es contar con una buena orientación en la lectura. En ese sentido es preciso seguir d esta recomendación de Pedro Henrique Ureña tomada de su texto ya clásico ASPECTOS DE LA ENSEÑANZA LITERARIA EN LA ESCUELA COMÚN (1930) y con la que siempre iniciaba mi clase de literatura dominicana en la UASD: BUENA ORIENTACION .
«Espero que no parezca extraño el tema que he aceptado: Aspectos de la enseñanza literaria en la escuela común. La literatura no existe como asignatura especial en los estudios primarios, pero tiene gran importancia en la enseñanza de la lectura y de la composición. Buena orientación literaria debería ser, pues, una de las condiciones del maestro. Buena orientación, nada más, pero nada menos; no se puede exigir, dentro de la situación actual del magisterio, extensa cultura, ni menos aún erudición, que estaría fuera de lugar en la escuela primaria; pero no es demasiado pedir buen gusto y discernimiento claro. Quizás en esa fórmula, buena orientación, podríamos compendiar todo el secreto de la enseñanza literaria, tanto en la escuela elemental como en la superior. Quien haya adquirido en las escuelas normales, o en los colegios nacionales, o en los liceos, o por propia cuenta, la buena orientación, estará en aptitud de acertar siempre. Buena orientación es la que nos permite distinguir calidades en las obras literarias, porque desde temprano tuvimos contacto con las cosas mejores. ¡Cuánta importancia tiene que el maestro sepa distinguir entre la genuina y la falsa literatura; entre la que representa un esfuerzo noble para interpretar la vida, acendrando los jugos mejores de la personalidad humana, y la que sólo representa una habilidad para simular sentimientos o ideas, repitiendo fórmulas degeneradas a fuerza de uso y apelando, para hacerse aplaudir, ¡a todas las perezas que se apoyan en la costumbre! Bien se ha dicho que el primero que comparó a una mujer con una rosa fue un hombre de genio y el último que repitió la comparación fue un tonto. Toda literatura genuina tiene sabor de primicia: aun cuando ninguno de los elementos de que se compone resulta estrictamente nuevo, queda la novedad de la manera, del acento, que nos revela cómo el escritor ha sentido de nuevo las emociones que expresa, aunque sean eternas y universales; cómo ha creado de nuevo sus imágenes, aunque surjan de cosas vistas por todos. Por eso, quien haya formado su gusto literario en la lectura de obras esenciales, de obras que representan creación e iniciación, discernirá fácilmente el artificio de las cosas falsas».
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