El presente análisis (primero de tres) enfoca la perspectiva crítica de uno de los movimientos más osados de la literatura del siglo XX en República Dominicana, creado por Manuel Rueda en 1974. El pluralismo, más que una innovación formal, representó una separación radical con la linealidad del verso, con la lectura única y con la concepción cerrada del arte poético. Rueda, en sus ideas teóricas y en trabajos como «Con el tambor de las islas», establece una poética que se caracteriza por la simultaneidad, en la que los elementos de espacio, música y palabra se fusionan con una ética compleja.
En este contexto, revisamos las voces esenciales de la crítica literaria latinoamericana y dominicana. José Alcántara Almánzar enfatiza que el movimiento es radical y fundacional, resaltando su vocación integradora y su demanda intelectual. José Mármol destaca el pluralismo como un momento crítico en la evolución de la lengua poética nacional, enfatizando su alcance teórico y su eco en las Antillas. Pedro Conde Sturla analiza su controversial y renovador impacto en el entorno cultural de la década de los setenta, mientras que Ramón Saba lo ubica dentro de la tradición de «La Poesía Sorprendida» y destaca su naturaleza estructural y combinatoria. Jeannette Miller, por su parte, destaca la combinación de palabra, música y gráfica como una expresión moderna; Néstor E. Rodríguez extiende el análisis a la faceta mítica, simbólica e insular de la obra Ruedeana.
Desde estas perspectivas, examinaremos cómo el pluralismo no solo modificó la estructura del poema, sino que también estableció una ética de sentido abierta, multidimensional y colaborativa. En ese tránsito hacia la Estratopoesía, la no linealidad deja de ser un método y se transforma en una manera de reflexionar sobre el lenguaje, la identidad y la experiencia actual.
…Rueda nació en Montecristi, el 27 de agosto de 1921. Vivió allí hasta los 10 o 12 años. Luego su familia se muda a Santo Domingo, fue uno de los pocos poetas que le escribe a la frontera y al conflicto con Haití. Surge la figura del rayano, ese ser de dos mundos y dos culturas. En su libro «La criatura terrestre» aparece esa temática que se repetirá a lo largo de su obra. Alcántara Almánzar, J. (2025).
El pluralismo poético, movimiento creado por Manuel Rueda, es una de las aportaciones más radicales y vanguardistas de la poesía latinoamericana en la segunda mitad del siglo XX. Esta no es solamente una técnica experimental o una ruptura formal aislada; es, más bien, una poética integral que redefine la relación entre el verso, el sentido, la música, el idioma y quien lee. En el texto «Con el tambor de las islas», Rueda desarrolla un método y teoría que se basan en una intuición fundamental, la experiencia moderna (en lo que respecta a la historia, cultura y percepción) no puede ser finalmente expresada por medio de un solo sentido.
El escritor y premio nacional de literatura José Alcántara Almánzar, plantea lo siguiente sobre el movimiento Pluralista.
«El pluralismo fue un movimiento en el que Rueda rompe con el formato convencional del verso y toma como modelo la estructura de la música. Crea el «bloque poético», donde los versos se distribuyen como en un pentagrama y pueden leerse en múltiples direcciones. Era una propuesta innovadora que exigía gran conocimiento literario y musical. Por eso ese movimiento tuvo pocos continuadores». Alcántara Almánzar, J. (2025).
El poeta y premio nacional de literatura José Mármol, plantea lo siguiente sobre el movimiento Pluralista.
«El precedente más importante del retorno, en la evolución poética dominicana, a hacer del lenguaje el problema central de la poesía, lo constituye el Pluralismo, creado por el destacado escritor, poeta y músico Manuel Rueda, quien lo da a conocer por medio de una conferencia dictada el 22 de febrero de 1974, titulada “Claves para una poesía plural”, concretizadas en el poema o “pluralema” llamado “Con el tambor de las islas-Génesis”, que también leyó en el marco de su intervención» Mármol (2019)
Para el profesor meritísimo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) Pedro Conde Sturla,
…el pluralismo tuvo por lo menos el mérito de sacudir la modorra provincial de nuestras letras, perturbando por cierto el sueño de la Joven Poesía y sirviendo de catalizador a un proceso de reagrupación y actualización de jóvenes y no tan jóvenes. Como travesura al fin, el pluralismo provocó más escándalo que reflexión, pero no dejó de tener efectos positivos, renovadores, lo que indujo a la temprana adhesión a conocidos artistas de la pluma, el pincel y el teclado. Dicho sea de paso, el pluralismo no arrastró simplemente a grupos de admiradores en pos del maestro inimitable, más bien hizo precipitar inquietudes que estaban en el aire, planteando diversas opciones de búsqueda en el terreno de la práctica de la escritura. Conde Sturla, P. (2011)
Para Ramón Saba, Rueda fue un integrante tardío de La poesía sorprendida, compartiendo espacio con Franklin Mieses Burgos, Antonio Fernández Spéncer y Mariano Lebrón Saviñón entre otros y tiene la honra de haber sido el creador del Movimiento Pluralista en el 1974 con sus textos «Claves para una poesía plural» y «Con el Tambor de las Islas». Esa forma pluralista consistía en la incorporación de elementos en cuyas variaciones, combinaciones y permutaciones se podían construir una enorme cantidad de poemas. Saba, R. (2013).
De esta manera, el pluralismo surge como una solución a dos crisis, la de la lírica tradicional y la del mensaje poético que se piensa unidireccional. Rueda propone una poesía de simultaneidades que, en lugar de dividirla o reducirla a la nada, puede reflejar la complejidad del mundo contemporáneo. El pluralismo, además, se encontraba profundamente influenciado por corrientes internacionales, entre ellas la poesía concreta brasileña, la propuesta estética de Octavio Paz y los caligramas de Guillaume Apollinaire.
Un ejemplo de caligrama elaborado por el autor del artículo….
El pluralismo se resiste a concebir el verso como una sola unidad horizontal. El poema, aparte de leerse de izquierda a derecha, puede ser leído también de múltiples maneras, en forma diagonal, simultánea, vertical o regresiva. Esta ruptura no es aleatoria, sino que está en línea con una visión del ser humano contemporáneo como un individuo que experimenta situaciones al mismo tiempo.
«Como puede advertirse, el pluralismo es, en cuanto teoría, una propuesta inteligente, finamente elaborada por un prosista de fuste, músico y poeta de inteligencia brillante, y destinada, por cierto, a personas inteligentes. Ahora bien, en la práctica, en la realización práctica, las cosas funcionan de otra manera o mejor dicho no funcionan. Con el pluralismo sucede un poco como en la fábula de Andersen». Conde Sturla, P. (2011)
En la sección poética, Rueda sustituye el verso lineal por una sección que mezcla componentes sonoros, gráficos y espaciales, en la que se entrelazan palabras, sonidos, espacios y silencios. El bloque no descompone el poema, sino que lo hace más denso. En él, las simultaneidades actúan como alteradores permanentes del sentido.
Jannette Miller, sobre Manuel Rueda plantea lo siguiente:
En 1974, Manuel Rueda, el pianista y poeta seguidor de los simbolistas, que venía del Chile de Huidobro, fundó el Pluralismo, un movimiento literario de vanguardia que mezclaba palabra, música y gráfica en el texto y expuso su manifiesto en una conferencia en la Biblioteca Nacional titulada “Clave para una poesía plural”. El Pluralismo removió la poesía que se había hecho hasta ese momento en nuestro país. Miller, J. (2023, 26 de agosto).
El pluralismo considera el poema como un acorde, donde el sentido se deriva de la interrelación entre elementos y no de su orden. Así como en la música, donde las variaciones, resonancias e inversiones alteran la función del conjunto sin fracturar su unidad.
De acuerdo con Rueda, el lenguaje no está precedido por el significado; este último aparece a partir de la resonancia sonora. La palabra es una unidad polisémica cuyo sentido se establece por medio de su vibración, su posición y su vínculo con otras palabras. Esta noción le proporciona a la poesía un carácter corporal, rítmico y oral.
Rueda quiso sacudir una poesía dominicana que, en los años 70, se había vuelto ideológica y de consignas políticas. Más que vanguardista —palabra que él rechazaba— su obra mostraba una profunda modernidad y actualización con los movimientos literarios del momento. Intentaba desacralizar una práctica literaria petrificada y renovar el panorama cultural. Alcántara Almánzar, J. (2025).
En la lectura activa y la coexistencia de textos múltiples, el pluralismo arrebata al poeta su condición de propietario exclusivo del sentido. De la misma manera que un músico se convierte en intérprete al leer una partitura, el lector también lo hace. Cada lectura produce un poema distinto; no hay una única interpretación o texto definitivo.
Una de las principales fortalezas del pluralismo es su gran capacidad fundacional. Rueda no imita a los modelos europeos de forma mimética, sino que crea una poética situada que tiene la capacidad de integrar la música, las tradiciones folclóricas, los mitos, la historia colonial y la modernidad en cuanto a tecnología.
Otra de sus fortalezas esenciales es su capacidad para integrar. El pluralismo no extingue la tradición, sino que la transforma. Entiende a la vanguardia como un movimiento imprescindible, no como un fin en sí mismo, y valora lo novedoso sin descartar lo heredado.
«La introducción del pentagrama musical al lenguaje poético, por parte de Rueda, en forma de lo que denomina “bloque” o “pentagrama poético” invita, precisamente, a la idea de que el poema es en sí mismo una manifestación de la palabra en la mente abierta, plural, del lector, y que su escritura y su lectura pueden ser infinitas.» Mármol (2019).
Asimismo, el pluralismo introduce una ética de la apertura. Al estar en contra de cualquier tipo de dogmatismo estético, se opone a la interpretación única y al mensaje cerrado. El poema se muestra como un espacio de colaboración y libertad.
«Al igual que Yelidá en el poema homónimo de Hernández Franco, en la obra de Rueda Makandal encarna el ideal de la perfección andrógina representado en la religión vudú por la fusión del dios Damballah-wèdo con su consorte divina Aïda-wèdo, que en Las metamorfosis de Makandal lleva por nombre “Anaïsa”, como se le conoce en el vudú dominicano: “Yo el fuerte Makandal/ ¡soy Anaïsa!”. Y, más adelante: “Tú no eres negro ni eres blanco./ De qué color serías/ Makandal de todos los colores”. » Rodríguez, N. E. (2003).
El pluralismo brinda innovaciones dentro de la tradición literaria que delimitan de manera precisa el panorama de las poéticas experimentales. Una de sus aportaciones más relevantes es la incorporación estructural de la música en el poema como modelo de composición, no solo como una alusión metafórica, sino también como un componente que ordena el ritmo, la simultaneidad y la manera en que se organiza el significado.
«Si Cage establece la imposibilidad del silencio, Rueda establece la imposibilidad de no comunicar. Si bien era de un lenguaje universal y científico la apuesta estética y discursiva pluralista, no es menos cierto que, como el mejor ideal postumista y la mejor praxis poética de «La Poesía Sorprendida», en su horizonte brillaba, como especifica Alcántara Almánzar (2014) “el marco de una visión antillana”. Rueda retomará este tema en el poema “Las metamorfosis de Makandal” (1998), obra culminante de su extraordinaria, única carrera poética» Mármol (2019).
Asimismo, la multilinealidad se establece como el eje principal de la lectura; esto implica abandonar la idea de un único camino y dar prioridad, en cambio, a la existencia simultánea de múltiples vías interpretativas. Desde esta perspectiva, se entiende al poema como una estructura polidimensional que posibilita diferentes niveles de percepción y significado, en la que el lector no solo interpreta, sino que además desarrolla activamente el texto.
Otra característica del pluralismo es la revalorización de las tradiciones populares y los rituales como fuentes activas para la experimentación estética. En vez de verlos como objetos decorativos o de épocas pasadas, los integra como energías culturales dinámicas que tienen la capacidad de dialogar con las formas poéticas más complejas de la modernidad. En este marco, el pluralismo prevé debates que más adelante cobrarían relevancia en la teoría literaria actual, como la idea de lector activo, la noción de texto abierto y la no linealidad del significado. Sin embargo, lo realiza a través de la poesía misma, sin hacer uso de tecnologías externas ni de otros medios que no sean la escritura, lo cual incrementa su valor histórico y conceptual.
No obstante, esta apuesta no está exenta de tensiones y restricciones. El pluralismo, como todas las poéticas radicales, se enfrenta a peligros que forman parte de su complejidad formal. Para algunos lectores, la densidad estructural puede aumentar el límite de acceso y llegar a producir en ocasiones una sensación de saturación sensorial. Asimismo, la excesiva amplitud del significado dificulta que se sistematice como un método que pueda ser replicado de manera sencilla, lo cual ha obstaculizado su difusión a gran escala. Sin embargo, no se deben ver estos límites como fracasos, sino como resultados normales de una propuesta que prioriza la libertad y la exploración por encima de la homogeneización o de la facilidad interpretativa.
Desde un punto de vista crítico, el pluralismo no debería ser visto como una simple curiosidad de carácter experimental o como un evento marginal en la vanguardia dominicana; al contrario, sería una contribución importante a la poesía latinoamericana. La razón de su relevancia es que ha desarrollado una poética consistente en la que la teoría, la forma y la visión del mundo están interconectadas de manera orgánica. El pluralismo es un punto de vista ético sobre la lengua, más que una manera de reconocer. Afirma que el significado es diverso, que la experiencia humana no puede ser reducida a una sola interpretación y que la poesía debe generar espacios resonantes en los que la complejidad del mundo tenga cabida sin ser simplificada.
MOVIMIENTO PLURALISTA (Santo Domingo, R. D. 27 de febrero de 1974)
Conscientes de que Manuel Rueda ha creado las bases para un auténtico movimiento literario, del que puede considerarse como primer Manifiesto el texto que lleva por título «Claves para una Poesía Plural» y su primer exponente como obra de arte soberana el poema «Con el Tambor de las Islas – Génesis», los abajo firmantes suscribimos plenamente sus postulados estéticos que han abierto el camino a un arte nuevo, representativo de nuestra época y de las exigencias del hombre contemporáneo.
Este arte, plural e integral, con sus aportes decisivos de multilinealidad y multitextualidad, aparece como una posible liberación de la literatura a niveles extranacionales, al romper sus esquemas rutinarios y sustituirlos con nuevas dimensiones técnicas y expresivas.
Al firmar el presente documento de adhesión, nosotros, poetas, novelistas, músicos, dejamos constituido el MOVIMIENTO PLURALISTA, verdadero acontecimiento del arte dominicano, que habrá de lograr con tales aportes repercusión y trascendencia.
Santo Domingo, R. D.
27 de febrero de 1974
Luis Manuel Ledesma
Marcio Veloz Maggiolo
Manuel Simó
Diógenes Valdez
Alexis Gómez
Margarita L. de Espaillat
A esta lista se agregaron posteriormente los nombres de Iván García, Apolinar Núñez, Orlando Menicucci y Geo Ripley.
(Transcripción del documento incluido al final de «Con el tambor de las islas». Pluralemas)
MOVIMIENTO PLURALISTA
- El pluralismo postula la liberación del verso desde la linealidad hacia el espacio y la simultaneidad.
- El poema deja de ser una secuencia única para convertirse en una estructura polidimensional.
- El bloque poético sustituye al verso como unidad expresiva fundamental.
- La palabra es una célula polisémica cuyo significado depende de su resonancia sonora y de sus relaciones.
- El poema se organiza por acordes, a la manera de la música, y no por encadenamientos lógicos lineales.
- El lector es un intérprete activo y participa en la creación del sentido.
- El pluralismo rechaza el mensaje preconcebido y la interpretación única.
- La tradición no se destruye: se transforma y se integra a la experiencia contemporánea.
- La poesía plural es comunitaria, ritual y abierta.
- El poema es anterior a la crítica; toda teoría es secundaria frente a la obra viva.
- El arte plural abre puertas, no las cierra.
- El pluralismo afirma la multiplicidad de significados como condición de la comunicación.
- El poema es un organismo vivo, no un objeto cerrado.
- La poesía plural responde a la simultaneidad de la experiencia moderna.
- El pluralismo proclama una poesía de integración, libertad y resonancia.
(Manuel Rueda, 1974)
Bibliografía utilizada
Alcántara Almánzar, J. (2025). Manuel Rueda: de las noches a las metamorfosis de Makandal [Conferencia]. Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), Santo Domingo, República Dominicana.
Conde Sturla, P. (2011, 21 de agosto). La asonada pluralista. Acento.
Mármol, J. (2019, 26 de junio). El pluralismo de Manuel Rueda. El Día.
Miller, J. (2023, 26 de agosto). Gracias, Manuel Rueda… Hoy Digital.
Rodríguez, N. E. (2003). Manuel Rueda, el exorcista del cuerpo insular dominicano. En La expresión americana.
Rueda, M. (1975). Con el tambor de las islas. Santo Domingo, R. D.: Editora Taller.
Saba, R. (2013). Trayectorias literarias: Manuel Rueda. Dominican Miami.
Créditos fotografías e imágenes.
Fotografías tomadas de la base de datos del Centro León y de la Fundación Corripio y su apartado del Premio Nacional de Literatura.
Las imágenes del pluralismo fueron tomadas de los libros de Manuel Rueda.
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