La corta vida de las flores construye su conflicto alrededor de una pareja de mediana edad que espera su primer hijo y que, precisamente cuando parece haber alcanzado una etapa de estabilidad, se ve obligada a revisar toda esa base sobre lo que está construido su relación.
Este largometraje escrito por Juan Antonio Bisonó y dirigido por Pablo Lozano se mueve dentro del drama romántico, pero evita caer en simplicidades pues la llegada del hijo actúa como detonante de una revisión retrospectiva en que Rommel (Héctor Aníbal) y Roxanna (Judith Rodríguez) deben preguntarse no solo qué sienten el uno por el otro, sino hasta qué punto la relación que han construido responde a una elección consciente o a circunstancias que los fueron conduciendo hasta allí.
La estructura narrativa encuentra su principal fuerza en esa tensión entre presente y pasado. La historia parte de una aparente normalidad doméstica y afectiva, pero introduce progresivamente un elemento de incertidumbre que modifica la percepción de lo que el espectador había aceptado como una relación consolidada.
En este caso todo queda absorbido bajo la excelente dirección de Pablo Lozano quien, apuesta por una narración contenida, apoyada principalmente en el trabajo actoral, la interacción entre los personajes y una puesta en escena íntima.
El guion de Bisonó trabaja con una estructura de revisión emocional en la que la memoria adquiere una función narrativa activa.
La pregunta sobre si Rommel y Roxanna se unieron por amor o por azar convierte la historia de pareja en una investigación sobre la propia memoria, donde la verdad objetiva importa menos que la manera en que cada personaje interpreta su pasado.
La película concentra buena parte de su dramaturgia en las conversaciones, las revelaciones y las modificaciones en la relación entre los protagonistas. Aquí radica su fuerza, pues el espectador se convierte en un voyerista (aunque el cine es puramente voyerista), de esas confesiones que hacen los personajes en ese espacio íntimo y doméstico.
Aunque pudiera parecer que ese mismo espacio reducido y las constantes conversaciones pudieran producir una narración estática, no obstante, los giros de los diálogos y las confrontaciones sucesivas mantienen activa la estructura.
Esto unido a la correcta utilización de la cámara de Pedro Juan López, el diseño de producción de Lorelei Sainz y la dirección de arte de Elvis Mariñez que convierten estos espacios en refugios esenciales para la naturaleza de los personajes.
Las actuaciones de Héctor Aníbal y Judith Rodríguez constituyen uno de los elementos centrales de la propuesta. Rommel y Roxanna necesitan funcionar simultáneamente como pareja estable y como individuos que comienzan a descubrir zonas desconocidas de la relación.
Héctor Aníbal construye a Rommel desde una contención que permite que las fisuras del personaje aparezcan progresivamente, mientras Judith Rodríguez dota a Roxanna de una presencia capaz de pasar de la seguridad cotidiana a las dudas lógicas de una relación de pareja dejando que el cambio emocional no sea de manera abrupta más bien natural y lógico.
Frente a ellos está el trabajo de Isabel Spencer (Nube) como esa terapeuta que va ayudando a Roxanna a sobrellevar su estado, ese personaje que pivota entre ambos como un equilibrio existencial.
De forma tangencial, se encuentra Yasser Michelén (Arturo) quien representa ese pasado, ese recuerdo nostálgico que gravita sobre la vida de ambos, quizás, sin saber lo mucho que esto le impide tener una buena compenetración, pero que a su vez es el eslabón y la razón por la cual están juntos.
Su participación resulta importante porque evita que el conflicto quede encerrado exclusivamente en una dinámica de dos personajes ya que esta figura externa funciona como punto de contraste y permite observar a Rommel y Roxanna desde otra perspectiva.
Reconocida con el premio a Mejor Guion, Mejor Actor, Mejor Actriz y Mejor Película en el Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD 2026, La corta vida de las flores puede valorarse como un drama de pareja que encuentra su singularidad en desplazar el conflicto romántico tradicional hacia la línea que trata de explicar lo que ocurre cuando dos personas que han construido una vida juntos deciden examinar retrospectivamente las razones que los llevaron hasta allí.
Aquí está el detalle de una sencilla historia convertida en un relato profundo y muy revelador.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota
