La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, planteó la necesidad de construir un nuevo contrato social basado en el respeto, los valores, la empatía y la ampliación de oportunidades para los sectores más vulnerables.
Ello, al advertir sobre el peso que tienen los jóvenes en las estadísticas de criminalidad y violencia del país.
Durante una conferencia en La Vega sobre violencia y criminalidad, la magistrada sostuvo que la sociedad dominicana debe asumir una responsabilidad colectiva frente a fenómenos como los homicidios, la violencia intrafamiliar, los feminicidios y la delincuencia juvenil.
La violencia que nace de los conflictos cotidianos
Reynoso llamó la atención sobre el hecho de que una parte importante de los homicidios registrados en República Dominicana está vinculada a conflictos sociales que escalan hasta convertirse en hechos violentos.
Según explicó, la tasa de homicidios se sitúa actualmente en 7.2 por cada 100,000 habitantes. Sin embargo, señaló que alrededor del 60 % de los asesinatos ocurren en circunstancias difíciles de prevenir porque surgen de disputas personales, riñas y conflictos cotidianos.
"Por cualquier conflicto"
La procuradora lamentó que personas pierdan la vida por situaciones aparentemente triviales, como discusiones vecinales, problemas de convivencia o desacuerdos momentáneos.
Según expuso, los reportes diarios de las autoridades reflejan episodios de violencia originados por discusiones relacionadas con ruido excesivo, ofensas verbales o conflictos de escasa magnitud que terminan en tragedia.
A su juicio, el lenguaje agresivo constituye muchas veces el primer paso hacia la violencia física.
Más del 80 % de los implicados en delitos tiene menos de 35 años
Uno de los datos que más preocupación generó durante su exposición fue el perfil etario de las personas vinculadas a hechos delictivos.
La titular del Ministerio Público informó que durante 2025 la institución recibió 236,783 denuncias y casos.
De acuerdo con las estadísticas citadas por la funcionaria, más del 80 % de las personas denunciadas o identificadas en investigaciones penales tiene menos de 35 años de edad.
Para Reynoso, esta realidad obliga a revisar el papel de la familia, la escuela y las instituciones en la formación de las nuevas generaciones.
Un problema que involucra a toda la sociedad
La procuradora sostuvo que los jóvenes involucrados en hechos delictivos son producto de dinámicas sociales acumuladas durante años y que el país debe concentrarse en identificar soluciones antes que responsables.
En ese sentido, defendió la necesidad de un acuerdo nacional que involucre al Estado, los partidos políticos, las iglesias, las organizaciones comunitarias, el sector cooperativo y otros actores sociales.
Violencia intrafamiliar y feminicidios
La magistrada también expresó preocupación por los efectos de la violencia dentro de los hogares.
Indicó que 73,295 de los casos recibidos por el Ministerio Público durante 2025 corresponden a violencia intrafamiliar, violencia de género y delitos sexuales.
Asimismo, advirtió sobre las consecuencias que tienen los feminicidios y las agresiones contra las mujeres en la reproducción de patrones violentos entre niños y adolescentes.
Según explicó, los menores que crecen en ambientes marcados por la violencia doméstica pueden llegar a normalizar esas conductas y reproducirlas posteriormente en otros espacios de convivencia.
Educación y valores
Como parte de las soluciones, Reynoso defendió una revisión del modelo educativo para que las escuelas no se limiten a la enseñanza académica, sino que refuercen la formación en ciudadanía, convivencia y resolución pacífica de conflictos.
A su juicio, la educación y la familia deben convertirse en los principales espacios para construir el tipo de ciudadano que demanda una sociedad menos violenta.
Compartir esta nota
