El viceministro de Colaboración y Asistencia a los Órganos del Sistema de Justicia, Pedro Luis Montilla, afirmó que el Ministerio de Justicia no tiene como objetivo asumir protagonismo dentro del sistema, sino coordinar de manera eficiente un entramado institucional que históricamente ha operado de forma dispersa.
“El Ministerio de Justicia no busca protagonismo. Lo que queremos hacer es una labor eficiente de coordinación”, expresó.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la Conferencia del Poder Judicial 2026, celebrada este viernes 10 de abril en la Ciudad Judicial, en un panel en el que también participó el ministro Antoliano Peralta y que fue moderado por Servio Tulio Castaños, presidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS).
No hay conflicto con el Defensor del Pueblo
Montilla aclaró que no existe solapamiento entre el Defensor del Pueblo y el Viceministerio de Derechos Humanos, ya que ambos cumplen funciones distintas dentro del sistema.
Explicó que, desde la fase de diseño del proyecto de ley, se verificó cuidadosamente que las competencias del Ministerio de Justicia no entraran en conflicto con otros órganos constitucionales.
“Cuando estábamos diseñando el borrador […] se verificó cuidadosamente que no hubiese solapamientos”, señaló.
El funcionario precisó que el Defensor del Pueblo tiene como función velar por que la actuación del Estado no vulnere derechos fundamentales y construir mecanismos de remedio cuando esto ocurre, mientras que el Ministerio de Justicia opera en una lógica más amplia, orientada a la coordinación del sistema, la formulación de políticas públicas y el cumplimiento de compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
“Al final del día, si hay un órgano que pertenece a ese sistema es el propio Defensor del Pueblo, pero que integra el sistema. La labor del Ministerio de Justicia es coordinarlo”, agregó.
Montilla también respondió a quienes califican los compromisos internacionales como “injerencia”, al considerar que se trata de una percepción que debe superarse progresivamente. En ese contexto, recordó una máxima del ministro Antoliano Peralta: “Nuestro trabajo era traer a la administración a su propia legalidad”.
Seis viceministerios para ordenar el sistema
El viceministro detalló que el Ministerio de Justicia está estructurado en seis viceministerios, diseñados para organizar funciones que antes estaban dispersas:
- Asuntos Penitenciarios, encabezado por Roberto Cintas, asume el régimen carcelario que anteriormente gestionaba el Ministerio Público, lo que, según Montilla, representaba una “contradicción lógica”.
- Políticas Públicas, enfocado en la prevención del crimen, diferenciada de la persecución penal, que corresponde exclusivamente al Ministerio Público.
- Derechos Humanos, orientado a articular un ámbito históricamente fragmentado entre múltiples instituciones.
- Representación Jurisdiccional, Judicial y Transmunicipal del Estado, a cargo de Solé Guevara, responsable de organizar la defensa legal del Estado, incluyendo temas de arbitraje internacional.
- Asuntos Registrales, encabezado por Paniagua, con impacto directo en los servicios a la ciudadanía al asumir funciones antes en manos del Ministerio Público.
- Colaboración y Asistencia a los Órganos del Sistema de Justicia, liderado por el propio Montilla, que articula la relación entre el Poder Ejecutivo y órganos como el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral, sin establecer jerarquías.
Coordinar sin imponer
Montilla subrayó que el Ministerio de Justicia no tiene autoridad jerárquica sobre los demás órganos del sistema de justicia, aunque sí cuenta con herramientas como la iniciativa y la gestión presupuestaria desde el Poder Ejecutivo.
“No se trata simplemente de trazar una pauta a la que los demás órganos del sistema se sumen, sino construir esa pauta entre todos los órganos”, concluyó.
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