El director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), Leonardo Reyes Madera, informó que aproximadamente una de cada 10 edificaciones podría requerir una evaluación sísmica más detallada, a partir de los resultados de un levantamiento que la institución realiza en distintos sectores de Santo Domingo.
Reyes Madera explicó que Onesvie comenzó el trabajo con unos 1,100 edificios de diferentes usos en el ensanche Naco, de los cuales cerca de 850 ya han sido evaluados mediante un proceso preliminar que permite identificar posibles vulnerabilidades y determinar cuáles estructuras necesitan estudios adicionales.
La información fue ofrecida durante una entrevista con el periodista Federico Méndez en el programa Esferas de Poder, que se transmite por RNN Canal 27.
El funcionario aclaró que una eventual recomendación de evaluación no significa que una edificación esté en peligro inminente de colapso.
“Nadie está diciendo que se te va a caer tu edificio porque el formulario te diga que tienes que revisarlo”.
Un mapa para identificar las estructuras que requieren mayor revisión
Reyes Madera explicó que el trabajo consiste inicialmente en levantar información sobre los edificios, incluyendo cantidad de pisos, tipología estructural y uso, para elaborar una especie de mapa que permita establecer prioridades.
Además de Naco, Onesvie realizó un levantamiento en todo el ensanche Quisqueya y, según el funcionario, el proceso había alcanzado alrededor del 30 % de las edificaciones de Piantini.
La intención es continuar sector por sector para identificar posibles vulnerabilidades y establecer las vías que podrían mantenerse disponibles para facilitar el acceso de los organismos de emergencia después de un terremoto.
Los resultados serán comunicados a las juntas de vecinos y a los propietarios de las edificaciones evaluadas, mientras que, una vez concluidos los procesos, Onesvie prevé hacer públicos los resultados.
La evaluación preliminar no equivale a un diagnóstico estructural
La metodología descrita por Reyes Madera apunta primero a identificar edificaciones que necesitan una revisión más profunda.
En consecuencia, el hecho de que una estructura sea incluida en el levantamiento no implica por sí mismo que presente una falla estructural.
Onesvie ha utilizado previamente evaluaciones visuales rápidas como mecanismo para detectar posibles vulnerabilidades y establecer prioridades para estudios técnicos especializados.
El código sísmico no elimina todos los riesgos
Reyes Madera sostuvo que todas las edificaciones, independientemente de que tengan uno o varios pisos, deben considerar los efectos de los terremotos tanto en su análisis como en su diseño estructural.
Según explicó, las edificaciones construidas bajo el reglamento sísmico vigente desde 2011 no deberían presentar problemas frente a un terremoto si el reglamento fue aplicado correctamente, se utilizaron materiales con controles de calidad y hubo una supervisión adecuada durante la construcción.
El planteamiento introduce una distinción importante: cumplir con un reglamento de diseño no sustituye la necesidad de verificar que las especificaciones hayan sido realmente respetadas durante la construcción.
Acento ha documentado anteriormente los esfuerzos de Onesvie para identificar vulnerabilidades estructurales y la necesidad de reforzar edificaciones existentes cuando los estudios determinen que presentan deficiencias.
- Onesvie explica inspecciones visuales realizadas en Naco
- Onesvie y CONEP unen fuerzas para blindar edificaciones ante sismos
- 76 años después del terremoto del 4 de agosto de 1946
- Onesvie fortalece programa Mesa Sísmica para reducir riesgos y vulnerabilidades estructurales
- ¿Qué recomienda Onesvie tras los recientes sismos registrados en República Dominicana?
República Dominicana arrastra una larga memoria sísmica
Reyes Madera recordó que el 4 de agosto se cumplieron 80 años del terremoto de 1946, uno de los eventos sísmicos más importantes registrados en la historia reciente del país.
El terremoto de 1946 tuvo una magnitud estimada de 8.1 y provocó daños importantes en distintas zonas de República Dominicana. Cuatro días después se produjo una fuerte réplica que también afectó estructuras previamente debilitadas.
El director de Onesvie sostuvo que las ocho décadas transcurridas desde aquel evento no deben interpretarse como una garantía de seguridad, sino como un período durante el cual el país ha seguido construyendo y, con ello, acumulando nuevas estructuras que deben ser revisadas.
En 2022, el propio Reyes Madera había advertido en Acento que República Dominicana había avanzado en información sísmica, reglamentos y formación especializada, pero también planteaba la necesidad de evaluar y eliminar vulnerabilidades en construcciones existentes.
Prevenir antes de que ocurra el terremoto
Para Reyes Madera, la prioridad no debería ser esperar un terremoto para determinar qué edificaciones presentan problemas, sino revisar y reforzar desde ahora las estructuras que lo necesiten.
Mencionó entre las infraestructuras que requieren atención los edificios de uso público, hospitales, escuelas, elevados, puentes peatonales, presas y acueductos.
La Onesvie comenzó concentrando su trabajo en escuelas y posteriormente amplió sus evaluaciones a otras edificaciones públicas, hospitales y, desde 2020, estructuras del sector privado, según explicó el funcionario.
La institución, dijo, tiene como misión identificar vulnerabilidades, plantear soluciones y remitirlas a los organismos responsables de ejecutar las intervenciones necesarias.
La prevención también depende de las rutas de acceso
El levantamiento que realiza Onesvie no se limita a los edificios. Reyes Madera explicó que uno de sus objetivos es identificar las vías que podrían permanecer disponibles para el acceso de los servicios de emergencia tras un terremoto.
En un escenario de daños generalizados, la disponibilidad de rutas alternativas podría resultar determinante para que los organismos de respuesta lleguen a las zonas afectadas.
La preocupación adquiere especial importancia en sectores de alta densidad constructiva como Naco y Piantini, donde la concentración de edificios puede complicar tanto la movilidad como las labores posteriores a un evento sísmico.
Onesvie y el sector privado han desarrollado recientemente iniciativas para identificar vulnerabilidades y priorizar evaluaciones técnicas en edificaciones, mientras la institución también trabaja con otros organismos en la reducción del riesgo sísmico.
“Ningún país está preparado” para un gran terremoto
Reyes Madera cuestionó la idea de que República Dominicana pueda considerarse completamente preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud.
Su planteamiento es que la preparación debe entenderse como un proceso permanente de reducción de vulnerabilidades, más que como la expectativa de que el país pueda controlar las consecuencias de un fenómeno natural de gran escala.
“Más que pensar falsamente que podemos estar preparados”, afirmó, la prioridad debe ser revisar lo construido y corregir las debilidades que puedan ser identificadas.
El funcionario comparó las edificaciones con un laboratorio natural: estructuras asentadas sobre un suelo que eventualmente será sometido a movimientos sísmicos. La prevención, en ese escenario, consiste en conocer de antemano cuáles son las vulnerabilidades y corregirlas mientras todavía existe la posibilidad de hacerlo.
Compartir esta nota
