Desde el pasado 19 de enero, las autoridades no se han vuelto a referir de manera pública al caso de la niña de tres años de edad Brianna Genao, declarada desaparecida el 31 de diciembre de 2025 en la comunidad rural de Barrero, municipio Imbert, provincia Puerto Plata.
Para esa fecha, la ministra de Interior, Faride Raful, anunció que los agentes del FBI que se habían sumado a la búsqueda de la menor se retiraban de la zona, pero que mantenían el seguimiento al caso.
Justo al completarse tres meses de la desaparición, Barrero ha vuelto a su calma habitual: ya no hay vigilancia policial y los campesinos ya no son cuestionados cuando caminan por sus fincas.
No hay rastros del paradero de Brianna Genao, a quien vieron por última vez en el colmado de Cornelio, el alcalde pedáneo de la comunidad, pasadas las 5:00 de la tarde del 31 de diciembre, cuando los lugareños se preparaban para el festejo de recibimiento del año 2026.
Ante el silencio de las autoridades, la madre de la menor, Yésica González Rosario, mantiene viva la esperanza de reencontrarse con su hija a través de las publicaciones en su cuenta de Instagram, espacio que usa para llamar la atención de las autoridades y sensibilizar a los distintos sectores.
"Aunque muchos digan que publicar no servirá de nada, yo no voy a rendirme. Si este es el medio que tengo para buscarte, lo usaré una y otra vez, hasta encontrarte. Nunca dejaré de buscarte, mi niña", es la descripción que Yésica González escribió en una fotografía de su hija publicada el 21 de marzo en su cuenta de Instagram.
A la fecha, no ha habido informaciones oficiales relacionadas con algunas posibles pistas localizadas en la zona próxima a la casa de la bisabuela de la niña, como las sandalias tipo crocs encontradas cerca del río entre el 3 y el 5 de enero, y el levantamiento de una manta de color rosa el pasado 12 de enero, cuyo hallazgo generó revuelo en la comunidad de Barrero.
Una fuente comentó a Acento que la comunidad ha retomado su ritmo poco a poco, sin despejar la preocupación por la desaparición de la menor.
Mientras se esperan noticias de la niña Brianna, aún no se aclara la situación de los tíos abuelos de la menor, Rafael y Reyes Rosario Núñez, quienes, según las autoridades, habrían confesado que mataron y enterraron el cuerpo de la niña.
Los hermanos Rosario Núñez fueron apresados e interrogados, pero luego quedaron en libertad tras no encontrarse sustento legal para mantenerlos en prisión.
La fuente consultada confirmó que los dos hombres siguen bajo vigilancia de agentes de la Policía en la casa materna y que son sustentados económicamente por gente de la comunidad, ya que no han podido volver a trabajar.
Rafael Rosario Núñez trabajaba en un parque de zona franca en el municipio Villa Bisonó (Navarrete), en tanto que su hermano Reyes hacía labores agrícolas en la comunidad de Barrero.
Compartir esta nota
