La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED) anunciaron el inicio del proceso de remodelación de la Biblioteca Pedro Mir, el principal espacio de consulta e investigación de la universidad estatal. Sin embargo, por ahora no hay obras: el primer paso será un levantamiento técnico para evaluar el estado real del edificio antes de elaborar presupuestos y abrir una licitación.
El anuncio: un recorrido, un diagnóstico y promesas de licitación
El rector de la UASD, maestro Editrudis Beltrán Crisóstomo, y el ministro de Vivienda y Edificaciones, Víctor "Ito" Bisonó, encabezaron un recorrido por las instalaciones de la biblioteca en el que formalizaron el acuerdo de intervención.
Bisonó fue claro sobre los plazos: primero vendrá el diagnóstico técnico, luego los presupuestos y, después, la apertura de una licitación pública para ejecutar los trabajos.
"Vamos a hacer un levantamiento para hacer los presupuestos y luego lanzar la debida licitación para el rescate de la biblioteca", afirmó el funcionario.
El rector, por su parte, enmarcó la iniciativa dentro de un proceso más amplio de modernización institucional que incluye rediseño curricular, innovación tecnológica y la construcción de nuevas infraestructuras en la sede central y los recintos del país.
El contexto que el comunicado oficial omite: meses de denuncia estudiantil
Lo que el anuncio institucional no menciona es que la intervención llega tras una cadena de denuncias públicas. En febrero de 2026, el Frente Independiente de Estudiantes Revolucionarios (FIER) depositó una comunicación formal ante el Consejo Universitario exigiendo atención urgente para la biblioteca.
En ese documento, los delegados estudiantiles Ángel Franjul y José Lagares describieron un panorama crítico: ausencia de internet funcional, la mayoría de las computadoras fuera de servicio, filtraciones visibles en el techo y áreas de consulta bloqueadas con cintas de precaución.
La situación no era nueva. Desde agosto de 2025, medios nacionales ya documentaban el deterioro progresivo de un edificio que, cuando fue inaugurado durante el gobierno de Leonel Fernández, fue considerado uno de los más modernos de América Latina. Construido con más de 24,000 metros cuadrados distribuidos en cuatro niveles, el inmueble había sido equipado con una inversión de 20 millones de dólares.
La Biblioteca Pedro Mir de la UASD avanzaba al modelo CRAI —Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación— según informó Acento en noviembre de 2025, cuando su director, el Dr. Augusto Bravo, planteaba una transformación digital del archivo histórico. El anuncio de hoy, sin embargo, sugiere que antes de modernizar habrá que reparar lo básico.
Un acuerdo que ya tiene antecedentes: MIVED y la UASD
No es la primera vez que el MIVED interviene en la infraestructura universitaria. En 2024, el ministerio construyó el nuevo Centro Regional de la UASD en Azua con una inversión superior a los RD$1,229 millones, inaugurado por el presidente Luis Abinader. La alianza institucional entre ambas entidades tiene, por tanto, un historial concreto de ejecución.
Durante el recorrido también se destacaron otros proyectos en marcha en la sede central: la construcción de la Plaza del Estudiante, el Centro Multiservicios, la remodelación de los edificios Juan Isidro Jimenes (JJ), Máximo Avilés Blonda (AB) y Ciencias Modernas (CM). A futuro, se anunciaron la Ciudad Universitaria de Santo Domingo Este y una extensión de la UASD en Santiago Rodríguez.
¿Cuándo empiezan las obras?
Esa es la pregunta que los estudiantes esperan responder. Por ahora, el cronograma oficial no incluye fechas concretas de inicio de construcción. El viceministro Ernesto Mejía participó en el recorrido junto a su equipo técnico para realizar el levantamiento de las instalaciones, primer paso formal del proceso.
La presencia de la vicerrectora de Extensión, Rosalía Sosa, completó el cuadro institucional de un acto que, más allá del simbolismo, deberá traducirse en obras tangibles para los más de 170,000 estudiantes que dependen de la UASD como su única opción de educación superior pública.
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