La República Dominicana no espera que llegue el desastre para reaccionar. Ante la creciente amenaza del fenómeno "El Niño" —que según la NOAA tiene un 62% de probabilidad de formarse entre junio y agosto de 2026 y podría convertirse en uno de los más severos de los últimos treinta años— la Defensa Civil Dominicana y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) han acelerado una estrategia de prevención que combina ciencia, tecnología e inteligencia artificial para anticiparse a sus impactos.
De la reacción a la prevención: un cambio de paradigma
El director ejecutivo de la Defensa Civil y presidente de la CNE, Juan Salas, fue enfático al describir el nuevo enfoque institucional: "El calentamiento global está modificando el comportamiento de los fenómenos climáticos. Hoy en nuestro país se reduce el riesgo de desastres con más herramientas científicas e inversiones en áreas estratégicas".
Ese giro —de la respuesta reactiva a la gestión anticipada del riesgo— se materializa en acciones concretas. Una de las más relevantes es el mapeo de 53 sectores vulnerables del Distrito Nacional, zonas donde históricamente se registran inundaciones y deslizamientos. Este levantamiento georreferenciado permite a las autoridades tomar decisiones informadas antes de que ocurra una emergencia, no después.
La Defensa Civil, junto a los organismos que integran el Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres, mantiene un monitoreo continuo de las condiciones climáticas mediante sistemas de información, análisis de datos y herramientas de georreferenciación que identifican zonas de riesgo y orientan la planificación preventiva.
IA para salvar vidas: el simulador con el INTEC
Uno de los avances más significativos es la alianza entre la Defensa Civil y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), que trabajan en el desarrollo de un simulador basado en inteligencia artificial para la toma de decisiones en gestión de riesgos y emergencias climáticas.
El proyecto, que se enmarca en la Cátedra UNESCO de Cambio Climático, Resiliencia y Sistemas Complejos del INTEC, busca simular escenarios de eventos extremos, evaluar impactos potenciales y explorar estrategias de adaptación. La herramienta está diseñada para las condiciones ambientales, geográficas y socioeconómicas específicas del país, lo que la convierte en un instrumento de alto valor para las autoridades dominicanas.
Esta colaboración académico-institucional ya dio sus primeros frutos en septiembre de 2025, cuando ambas entidades organizaron un taller sobre predicción de inundaciones con IA, financiado por Global Support and Development (GSD) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).
AlertaDo: la app que convierte a la ciudadanía en primera línea de alerta
La estrategia tecnológica no se limita a los organismos del Estado. La Defensa Civil puso a disposición de la población la aplicación móvil gratuita lertaDo, que permite a cualquier ciudadano reportar incidencias en tiempo real desde su teléfono. La herramienta contribuye a georreferenciar el riesgo y agiliza la respuesta institucional ante emergencias, convirtiendo a la ciudadanía en un actor activo del sistema de prevención.
¿Qué tan cerca está el "Súper El Niño"?
La urgencia de estas medidas tiene un nombre: el posible "Súper El Niño" de 2026. Según proyecciones publicadas por Acento, organismos como la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierten que el fenómeno podría intensificarse hacia finales de año, coincidiendo con la temporada de huracanes, lo que elevaría considerablemente el nivel de riesgo para el Caribe.
América Latina y el Caribe enfrentarían efectos desiguales pero severos: desde sequías hasta inundaciones, con presiones adicionales sobre la inflación, la agricultura y la generación de energía. Para República Dominicana, un país donde las tormentas tropicales lideran los eventos climáticos desde 1995 y donde los costos directos e indirectos de los desastres naturales entre 1960 y 2017 se estimaron en US$8,610 millones, la preparación no es opcional.
La capital dominicana, además, concentra decenas de puntos críticos donde miles de familias viven bajo amenaza permanente. Como documentó Acento en abril pasado, las inundaciones en Santo Domingo responden no solo a fenómenos naturales, sino a una combinación de factores que incluyen la ubicación geográfica y las condiciones de urbanización.
Coordinación interinstitucional como eje del sistema
La respuesta dominicana ante este escenario no descansa en una sola institución. La Defensa Civil opera en coordinación con todos los organismos del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta ante Desastres, que incluye gobernaciones provinciales, alcaldías y los Comités de Prevención, Mitigación y Respuesta (CPMR) a nivel local.
Salas subrayó que construir ciudades resilientes "es un compromiso que requiere seriedad, tecnología y resultados medibles". Una frase que, en el contexto de un posible "Súper El Niño" en camino, suena más a hoja de ruta que a retórica institucional.
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