Las Fuerzas Armadas avanzan en la selección de oficiales y alistados para promociones de rangos en febrero. Sin embargo, especialistas sugieren limitar los ascensos hasta el grado de mayor, ya que hay más coroneles y generales de los permitidos por la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas.
Actualmente, los cuerpos castrenses cuentan con 105 generales y almirantes activos. De ellos, 58 pertenecen al Ejército, que se encarga de la defensa terrestre; 20 están en la Armada, responsable de la seguridad marítima; y 27 forman parte de la Fuerza Aérea, que protege el espacio aéreo nacional.
La cantidad actual de altos mandos no cumple con la regulación militar, que establece que debe haber un general por cada 1000 soldados. Dado que las Fuerzas Armadas tienen alrededor de 52 miembros, deberían contar con 52 generales; sin embargo, en este momento hay el doble de esa cifra, según datos oficiales.
De manera similar, en el rango de coronel se registra actualmente un total de 1,304 oficiales en las tres instituciones militares: 617 en el Ejército, 440 en la Fuerza Aérea y 247 en la Armada de la República Dominicana. Esta cantidad excede considerablemente los límites establecidos en la Tabla de Organización y Equipo (TOE) de las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con expertos consultados por periodistas de Acento, la cantidad de altos oficiales muestra una tendencia al alza, ya que el Poder Ejecutivo otorga más ascensos que retiros en los rangos de general y coronel. Esta situación plantea desafíos significativos para las Fuerzas Armadas en términos de estructura organizativa, eficiencia operativa y gestión económica.
Por otro lado, el número de mayores generales y generales de brigada, así como sus equivalentes en la Armada de la República Dominicana, supera lo establecido por la ley militar. Se estima que más de 50 oficiales continúan en servicio activo contraviniendo de la normativa 139-13, ya que han excedido el tiempo reglamentario para su retiro.
Las comisiones de las distintas ramas militares elaboran listas de ascensos siguiendo la normativa vigente. Al terminar este proceso, envían los documentos al Ministerio de Defensa para su revisión. Finalmente, estos se presentan al presidente de la República, quien, según la Constitución, tiene la facultad de aprobar o rechazar los ascensos previstos para el mes de febrero.
En el ámbito militar, se han sugerido medidas como la posibilidad de que el Poder Ejecutivo suspenda los ascensos a coronel y general durante los próximos dos años. Además, se propone crear un plan de pensiones que permita reducir entre un 30 % y un 40 % el número de estos cargos. No obstante, quienes respaldan esta propuesta admiten que podría suscitar opiniones diversas dentro del sector castrense.
Por consiguiente, el Poder Ejecutivo podría optar por no realizar ascensos de oficiales superiores durante el presente año, una decisión que cuenta con precedentes. Por ejemplo, en febrero de 2017, las promociones se limitaron al rango de primer teniente debido a la elevada cantidad de oficiales superiores existentes en ese entonces, situación que aún persiste.
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