Para el Estado dominicano, la reactivación del Plan Nacional de Regularización de bancas mediante el decreto 197-26 representa un paso decisivo para controlar un mercado informal y altamente lucrativo.
La disposición, emitida por el presidente Luis Abinader, tiene como objetivo aumentar la recaudación fiscal, reducir irregularidades y fortalecer la transparencia en el sector de juegos de azar.
La medida impacta directamente a miles de bancas de lotería establecimientos dedicados a la venta de quinielas y otros juegos autorizados por el Estado que deberán someterse a un proceso de depuración, validación y formalización para cumplir con las normativas vigentes.
Rol de la DGII
En este proceso, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) asumirá un rol clave en la supervisión fiscal, la verificación del cumplimiento tributario y la integración de estos negocios al sistema formal.
El decreto también reorganiza el Consejo Consultivo encargado de dar seguimiento al plan, incorporando representantes del Estado y del sector, con la misión de velar por la correcta implementación de la regularización.
Para los operadores, el impacto se traduce en mayores exigencias legales y fiscales, lo que implica más controles, pero también la oportunidad de operar bajo un marco de seguridad jurídica. En tanto, para los usuarios, la medida apunta a ofrecer servicios más confiables, con mayor supervisión y garantías.
Con esta disposición, el Gobierno busca reordenar un sector que mueve millones de pesos y que durante años ha operado con altos niveles de informalidad, marcando un avance hacia su regulación integral.
Conformación del organismo
El organismo estará conformado por un representante del Ministerio de Hacienda y Economía, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII); el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), el administrador de la Lotería Nacional, dos miembros de su Consejo Consultivo, un delegado de Federación Nacional de Bancas de Lotería (Fenabanca), un representante de los concesionarios, uno de la Asociación de Bancas de Apuestas Deportivas, otro de la Comisión Hípica Nacional, un representante de la Asociación de Casinos de Juegos y el arzobispo coadjutor monseñor Carlos Tomás Morel Diplán.
Asimismo, el decreto instruye al Ministerio de Hacienda y Economía, en coordinación con ese consejo, a elaborar, proponer y adecuar los instrumentos normativos necesarios para viabilizar la continuación efectiva del proceso de regularización, mientras que temporalmente el administrador de la Lotería Nacional fungirá como coordinador operativo, administrativo y de seguimiento.
La pieza legal, firmada el 26 de marzo de 2026, también deroga el Decreto 295-22, dejando sin efecto la estructura anterior y consolidando un nuevo esquema institucional para la supervisión de bancas, puntos de venta, apuestas deportivas, casinos y otros juegos de azar.
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