Fraila Méndez se levanta cada mañana sabiendo que tiene una audiencia y se acuesta cada noche sabiendo que fue reenviada. Así lleva cuatro años. Desde el 6 de febrero de 2022, cuando su hijo Luis Ángel González Méndez —seis años, mellizo, "el más ñoño de sus hijos, el que le tiene miedo al frío"— desapareció del Batey Paja, en Vicente Noble, Barahona, mientras jugaba en la calle con otros niños.
Esta semana, Fraila llegó hasta Santo Domingo para contar su historia en el programa Mirada Femenina de Acento.com.do. Vino desde Barahona, como ha venido decenas de veces a tocar puertas de instituciones que no le abren. Vino porque no se rinde. Y porque en noviembre, Luis Ángel cumplirá 10 años.
¿Cómo fue la desaparición de Luis Ángel González Méndez?
El día de la desaparición, Fraila no estaba en su casa. Estaba en Barahona. Fue Anderson Daniel Pérez González —expareja suya, padre de otro de sus hijos— quien apareció en el sector. Les dio diez pesos a todos los niños que jugaban afuera, menos a Luis Ángel. El niño se quedó. Cuando los demás regresaron del colmado, ya no estaba.
Las cámaras de seguridad del sector captaron a Luis Ángel marchándose con Anderson. Los niños que jugaban con él lo confirmaron como testigos. Al día siguiente, el 7 de febrero de 2022, desde el celular de Joanny Méndez —pareja sentimental de Anderson en ese momento— se realizó una llamada desde la residencia del sospechoso exigiendo dos millones de pesos por el rescate del niño. La Policía Nacional certificó esa llamada. Los cruces de llamadas entre ambos imputados desde el 4 y 5 de febrero también fueron documentados por investigadores del INACIF.
"Puedo decir que fue planificado", dice Fraila. "Hay pruebas. Hay testigos. Hay videos. Y aun así, no hay justicia."
18 meses presos, absueltos, y un nuevo juicio que nunca empieza
Anderson Daniel Pérez González y Joanny Méndez fueron a prisión preventiva. Cumplieron 18 meses. Luego, la jueza del tribunal colegiado los absolvió, argumentando que las pruebas eran insuficientes. El Ministerio Público y los representantes legales de Fraila apelaron. La Corte de Apelación anuló la sentencia por violación al debido proceso y ordenó un nuevo juicio en febrero de 2024.
Desde entonces, no se ha celebrado una sola audiencia.
Cada vez que hay una fecha fijada, algo pasa: el abogado de la defensa se queda sin gasolina, el vehículo se avería en el camino, un juez no puede presidir porque ya conoció la fase preliminar, falta un testigo, la otra parte pide que estén todos los testigos reunidos —son 15— para debatir el caso en una sola jornada, algo que resulta imposible en la práctica.
"Yo siento que el caso se me va a caer y no va a ser por culpa mía".
Fraila Méndez
En la última audiencia, cuando el juez volvió a reenviar el caso, Fraila expresó en sala su indignación. Sintió que el juez se burló. "Yo entiendo que un juez tiene que ser parcial", dijo, "pero antes de ser juez es padre. Cualquier fiscal antes de ser fiscal tiene que ser padre o madre."
El abuso que también está engavetado
El calvario de Fraila no termina en la búsqueda de su hijo. En el camino, un procurador la abusó sexualmente. Le prometió que sabía dónde estaba Luis Ángel y que se lo devolvería. Fraila denunció. Ese expediente también lleva dos años sin moverse en la Procuraduría.
Es decir: el Estado dominicano le falló dos veces. Primero, al no encontrar a su hijo. Segundo, al no protegerla a ella cuando fue victimizada por uno de sus propios funcionarios.
Hoy Fraila recibe terapia psicológica y psiquiátrica, no como acompañamiento en la búsqueda de Luis Ángel, sino como sobreviviente de violencia sexual. Fue derivada a esa atención por la propia Procuraduría, la misma institución que tiene engavetada la denuncia contra el funcionario que la agredió.
Una madre que sostiene sola lo que el Estado no sostiene
Fraila tiene cinco hijos. El mellizo de Luis Ángel tuvo que salir del país por la situación. Estudia Derecho. Trabajaba cuidando dos niñas, pero los reenvíos continuos, los viajes a Santo Domingo, los permisos imposibles de sostener, le costaron el empleo. Hoy está desempleada.
"El que no tiene dinero aquí no puede moverse", dice. "Y yo tengo que trasladarme desde Barahona, tengo niños que dependen de mí".
Ha recorrido el país pegando afiches. Llegó hasta la frontera con la esperanza de que alguien la llamara con información. Fue miembro de la asociación Son Irreemplazables y luego de la Asociación de Familiares de Desaparecidos. Ha servido de apoyo psicológico informal a otras madres que estaban a punto de rendirse.
"Yo siempre les digo: yo llevo cuatro años luchando. No se puede rendir."
Más de 231 familias en la misma espera
El caso de Luis Ángel no es una excepción. Según datos de la Fundación Gael Camilo, al menos 231 familias de niños y niñas desaparecidos han reportado sus casos sin recibir respuesta institucional adecuada. En los últimos diez meses anteriores a enero de 2026, se registraron más de 1,050 desapariciones en todo el territorio nacional.
El 3 de junio de 2026, el presidente Luis Abinader promulgó la Ley 25-26, que crea el sistema «Alertas RD», un mecanismo de difusión masiva e inmediata para casos de personas desaparecidas, con activación obligatoria en menos de 24 horas tras el reporte. Es un avance. Pero Fraila lo escucha con la distancia de quien sabe que las leyes no bastan si las instituciones no funcionan.
"Yo he visto muchos casos que se resuelven de un día a otro", dice. "¿Por qué el mío, con tantas pruebas, con culpables identificados, no tiene respuesta?".
Un llamado que no puede quedar sin eco
Desde Mirada Femenina, hacemos un llamado directo a la procuradora Jenny Berenice Reynoso: el caso de Luis Ángel González Méndez no puede seguir siendo un expediente más. Hay pruebas. Hay imputados identificados. Hay una sentencia anulada que ordenó un nuevo juicio hace más de dos años. Y hay una madre que viaja desde Barahona, sola, enferma, sin trabajo, para exigir lo que es su derecho: saber qué pasó con su hijo.
La justicia que llega tarde no es justicia. Y la justicia que no llega a las provincias, que no llega a las mujeres pobres, que no llega cuando la víctima no tiene poder ni dinero, no merece llamarse justicia.
Fraila Méndez no está pidiendo un favor. Está exigiendo un derecho.
Fraila Méndez puede ser contactada a través de la Asociación de Familiares de Desaparecidos de República Dominicana. Si tienes información sobre el paradero de Luis Ángel González Méndez, puedes comunicarte con la Policía Nacional al 911.
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