Mario José Redondo Llenas, condenado por el asesinato de su primo de 12 años en 1996, cumplirá su pena de 30 años de prisión el próximo 5 de mayo. El caso, conocido como el “crimen del siglo” en República Dominicana, vuelve a la memoria colectiva con la inminente liberación del último condenado.
El crimen que paralizó al país
Era el 4 de mayo de 1996 cuando José Rafael Llenas Aybar, un niño de 12 años perteneciente a una familia de clase media-alta de Santo Domingo, fue reportado como desaparecido. Lo que en un principio pareció un extravío se convirtió en pocas horas en una tragedia que marcaría a toda una generación de dominicanos.
Su cuerpo fue hallado sin vida en el arroyo Lebrón, en Pedro Brand, con múltiples heridas de arma blanca. Tenía 12 años. Había sido asesinado por su propio primo.
La víctima no era un niño cualquiera en términos de su entorno social. José Rafael era primo lejano del pelotero de Grandes Ligas Winston Llenas, tercer primo del entonces presidente Hipólito Mejía y del vicepresidente Jacinto Peynado Garrigosa. Su familia tenía estrechos vínculos con figuras de los medios de comunicación y la política dominicana. Eso convirtió el caso en un escándalo de proporciones nacionales.
Quién es Mario José Redondo Llenas
Mario José Redondo Llenas era primo directo de la víctima. Fue él quien planificó y ejecutó el crimen junto a Juan Manuel Moliné Rodríguez. Según la acusación formal del Ministerio Público, el móvil del crimen estuvo vinculado a intereses económicos dentro del entorno familiar.
El caso adquirió una dimensión aún más oscura por las alegaciones que lo rodearon: se habló de posibles vínculos con una secta satánica y de la presunta participación de familiares de Teresa Meccia de Palmas, quien era en ese momento embajadora de Argentina en República Dominicana. Estas versiones nunca fueron probadas judicialmente, pero alimentaron el morbo y la cobertura mediática durante años.
Redondo Llenas fue representado por tres abogados a lo largo del proceso. Hoy, solo uno de ellos, Francisco Hernández, permanece con vida. Sus otros dos defensores, Artagnan Pérez Méndez y Tomás Belliard, fallecieron durante las tres décadas que duró su encarcelamiento.
El proceso judicial: de la condena a la casación
La sentencia condenatoria fue dictada el 14 de octubre de 2002, seis años después del crimen. La Corte de Apelación de Santo Domingo condenó a Redondo Llenas a 30 años de prisión y a Moliné Rodríguez a 20 años, luego de modificar el fallo de primera instancia, que incluía la figura del secuestro.
Ambos condenados intentaron un recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia, argumentando violación de sus derechos. La familia del niño asesinado pidió que el recurso fuera rechazado. La Suprema se reservó el fallo en mayo de 2004.
Los padres de José Rafael también se opusieron en su momento a cualquier posibilidad de libertad condicional para Redondo Llenas, según consta en registros de Diario Libre.
Moliné salió en 2016; Redondo sale en 2026
Juan Manuel Moliné Rodríguez, el cómplice, cumplió su condena de 20 años y quedó en libertad en mayo de 2016. Al salir, declaró públicamente: “Cumplí mi condena, y estoy muy arrepentido”.
Redondo Llenas, con la pena más larga, es el último en salir. Lo hará el 5 de mayo de 2026, exactamente 30 años después del crimen, habiendo cumplido íntegramente su condena.
Tres décadas en prisión, una herida que no cierra
El caso Llenas Aybar es recordado en República Dominicana como uno de los crímenes más impactantes de su historia reciente. La brutalidad del hecho, un niño asesinado por su propio primo, las conexiones políticas de la familia y los rumores que nunca fueron del todo aclarados lo convirtieron en un referente del periodismo judicial dominicano.
Treinta años después, la sociedad dominicana vuelve a preguntarse lo mismo que se preguntó en 1996: cómo fue posible. La liberación de Redondo Llenas no cierra el caso en la memoria colectiva. Lo reabre.
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