La industria de la seguridad privada en República Dominicana sostiene más de 62,000 empleos formales, genera ventas anuales superiores a los RD$ 24,000 millones y aporta cerca de 90 millones de horas de vigilancia al año. Con esos números sobre la mesa, Freddy González Estrada, presidente de la Asociación Dominicana de Empresas de Seguridad (Adesinc), abrió este martes el conversatorio "El rol de la mujer en la seguridad ciudadana: liderazgo, desafíos y oportunidades", celebrado en el hotel Embassy Suites by Hilton de Santo Domingo.
Pero más allá de las cifras, González Estrada lanzó un reclamo directo a las autoridades presentes: "Llevamos 16 años esperando por la promulgación de la Ley de Seguridad Privada", dijo ante los ministros de Interior y Policía, Faride Raful, y de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre. "Solicitamos a viva voz su firme compromiso para dotarnos de nuestro marco regulatorio", agregó.
Una "quinta fuerza táctica" sin ley propia
El dirigente empresarial definió al sector como una "quinta fuerza táctica" del país, ubicada detrás de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, pero igualmente indispensable para la estabilidad operativa de múltiples sectores productivos.
"Hoy no hablamos desde la intuición, sino desde la certeza del impacto directo que generamos", afirmó González Estrada. "Esta solidez nos permite sentarnos a la mesa con el Estado, no para solicitar favores, sino para ofrecer soluciones tangibles, experiencia comprobada y una estructura de orden inquebrantable."
Para el presidente de Adesinc, la seguridad privada no es un simple producto comercial: "Es un derecho fundamental que permite el florecimiento de la libertad. Cuando una madre camina segura, cuando una empresaria lidera con confianza y cuando el turista se siente protegido en nuestro suelo, estamos presenciando el verdadero triunfo de nuestra labor."
De la fuerza bruta a la inteligencia estratégica
González Estrada planteó que la protección ciudadana atravesó una transformación profunda: dejó de estructurarse bajo criterios de fuerza bruta para sostenerse en la inteligencia, el orden institucional y la dirección estratégica. Con una metáfora que marcó el tono del evento, describió al sector así: "La seguridad, bien entendida, es como un faro: no necesita gritar su presencia, solo requiere ser una luz constante para que los demás lleguen a puerto seguro."
En ese marco, destacó que la incorporación de la mujer aporta "una sensibilidad y un rigor metodológico indispensables" para un sector que históricamente se pensó en clave exclusivamente masculina. "El liderazgo moderno no es una cuestión de fuerza física, sino de integridad y de esa capacidad única de cuidar la vida en todas sus dimensiones", sostuvo.
Homenaje a la mujer en el Día de las Madres
El conversatorio se realizó en el marco del Día de las Madres, y González Estrada aprovechó el momento para rendir homenaje a las mujeres que integran el sector. "Honramos a aquellas mujeres que, con mano firme y visión clara, gestionan crisis y diseñan estrategias de protección. Ustedes son la prueba fehaciente de que el liderazgo moderno no es una cuestión de fuerza física", expresó.
El dirigente extendió también un reconocimiento especial a las directivas y colaboradoras de las empresas agremiadas. Adesinc, fundada en 1982, agrupa hoy a cerca de cien empresas reguladas y se posiciona como el principal referente gremial de la seguridad privada en el país.
La conferencia central estuvo a cargo de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful. También participaron el teniente general Carlos Fernández Onofre, ministro de Defensa y el mayor general Francisco Ovalle Pichardo, director de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
González Estrada cerró su intervención con un llamado a la unidad entre el sector privado y el Estado: "Que el diálogo sea el puente hacia un país donde la seguridad hable un solo idioma: el de la excelencia. Sigamos adelante, con la unidad como escudo y la visión de largo plazo como nuestra guía."
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