El santoral del 14 de marzo recuerda a reinas, obispos, mártires y religiosos que dejaron un legado espiritual en la historia del cristianismo.
A continuación, te presentamos los santos principales de esta fecha y otros nombres que también forman parte del santoral católico.
Santos principales del 14 de marzo
Santa Matilde de Sajonia
Santa Matilde nació en Alemania en el siglo X y fue esposa del rey Enrique I de Sajonia. A pesar de su posición como reina, se distinguió por una vida marcada por la humildad, la oración y la caridad hacia los más necesitados.
Tras la muerte de su esposo, dedicó gran parte de su vida a obras de beneficencia. Fundó hospitales, monasterios y otras instituciones destinadas a ayudar a los pobres y enfermos. Su legado es recordado como un ejemplo de cómo el poder y la fe pueden ponerse al servicio de los demás.

Beato Jacobo Cusmano
El Beato Jacobo Cusmano fue un sacerdote italiano del siglo XIX conocido por su profunda sensibilidad hacia los pobres. Fundó la Congregación de los Siervos de los Pobres, una comunidad dedicada a atender a quienes vivían en condiciones de abandono y miseria.
Su obra se caracterizó por una intensa acción social inspirada en el Evangelio. Cusmano promovió la caridad organizada como una forma concreta de vivir la fe, impulsando iniciativas para alimentar, educar y asistir a los más necesitados.

Otros santos celebrados el 14 de marzo
Beata Eva del Monte Cornelio fue una religiosa del siglo XIII que vivió en Lieja, en la actual Bélgica. Desde su vida de retiro colaboró con Santa Juliana de Lieja para impulsar la instauración de la fiesta del Corpus Christi, que celebra la presencia de Cristo en la Eucaristía. Su dedicación ayudó a difundir esta devoción que hoy es una de las celebraciones más importantes del calendario litúrgico.
Beato Agno de Zaragoza fue un religioso nacido en España que perteneció a la Orden de los Frailes Menores. Después de ejercer como canónigo, ingresó a la vida franciscana y más tarde fue nombrado obispo. Desarrolló su ministerio incluso fuera de su país, trabajando por la expansión de la fe y el fortalecimiento de la Iglesia en distintas regiones.
Beato Plácido Riccardi fue un presbítero de la Orden de San Benito que vivió en el siglo XX. A pesar de sufrir enfermedades que afectaron gravemente su salud, mantuvo una intensa vida de oración y fidelidad a la regla benedictina. Su ejemplo es recordado como testimonio de perseverancia espiritual en medio del sufrimiento.
San Alejandro de Pidna fue un cristiano del siglo IV que sufrió martirio por su fe en la región de Macedonia. Aunque se conocen pocos detalles sobre su vida, la tradición cristiana lo recuerda por mantenerse firme en su fe hasta la muerte, convirtiéndose en símbolo de fidelidad en tiempos de persecución.
San Lázaro de Milán fue un pastor de la Iglesia que dirigió la comunidad cristiana en Milán durante el siglo V. Su liderazgo espiritual ayudó a fortalecer la fe en una época marcada por transformaciones políticas y religiosas en el Imperio romano tardío.
San Leobino de Chartres fue un obispo de la Galia que destacó por su dedicación pastoral y su compromiso con la vida espiritual de su diócesis. Es recordado por su ejemplo de servicio y por fortalecer la organización eclesial en su región.
Santa Paulina de Fulda fue una mujer consagrada del siglo XII conocida por su vida de fe y devoción dentro de una comunidad religiosa en Alemania. Aunque los detalles de su vida son escasos, la tradición la recuerda por su piedad y su dedicación a la vida espiritual.
Cuenta regresiva para la Semana Santa
En 2026, el Domingo de Ramos se celebrará el 29 de marzo y el Domingo de Resurrección el 5 de abril. Desde este 14 de marzo faltan 15 días para el Domingo de Ramos y 22 días para el Domingo de Pascua, avanzando así la cuenta regresiva hacia la Semana Santa, el período más importante del calendario cristiano.
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