Un gran número de conductores militares de las Fuerzas Armadas no ha logrado renovar su licencia de conducir, debido a que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) aún no ha instalado los equipos ni entregado los materiales necesarios para iniciar la expedición de la nueva credencial en las oficinas ubicadas en el Ministerio de Defensa.
La renovación de licencias está detenida desde el 2 de marzo, fecha en que el Intrant informó sobre el inicio de la distribución de la nueva credencial de conductor, diseñada con mayores medidas de seguridad, material en policarbonato y biometría avanzada. A partir de entonces, cientos de choferes militares han resultado perjudicados debido a la falta de equipos y materiales actualizados para emitir el nuevo documento al personal de las Fuerzas Armadas.
Las instituciones y dependencias militares han resuelto que los conductores con licencias vencidas no están autorizados para operar vehículos oficiales. Esta medida, que busca reforzar la seguridad y garantizar el cumplimiento de las normativas actuales, ha generado, de acuerdo con fuentes castrenses, complicaciones para el traslado eficiente de equipos y personal, afectando la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas en materia de movilidad.
La emisión y renovación de la licencia de conducir para los integrantes de las instituciones militares se realiza en el Ministerio de Defensa; sin embargo, al acudir a las oficinas, los solicitantes se encuentran con un aviso que dice: "No estamos brindando el servicio hasta nuevo aviso, estamos instalando equipos. Para más información, llame al celular 809-604-3322 y 849-222-2808”.
Un oficial subalterno, quien sirvió como fuente para el periodista de Acento, relató que este martes se comunicó con las oficinas correspondientes para solicitar información actualizada sobre la situación. No obstante, le informaron que debía volver a llamar el próximo lunes, ya que hasta ese momento no se habían recibido los equipos ni el material para iniciar el proceso de renovación del documento en cuestión.
La situación afecta de manera considerable a instituciones clave como el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de la República Dominicana, además del Ministerio de Defensa. Esto incluye todas sus dependencias operativas, abarcando desde las unidades tácticas y logísticas hasta los cuerpos especializados en seguridad y defensa, como el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (Cesac), el Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep) y otros.
Del mismo modo, otras instituciones vinculadas estrechamente a las Fuerzas Armadas, como la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI), también se ven afectadas, dado que dependen en gran medida de choferes militares para el traslado de equipos, suministros y personal.
Todo el personal militar, así como los asimilados y la Reserva de las Fuerzas Armadas, depende de las oficinas del Intrant en el Ministerio de Defensa para la expedición y renovación de su licencia de conducir. Los afectados señalan que las autoridades debieron haber planificado mejor este proceso para evitar que las operaciones de transporte de las instituciones militares se vieran perjudicadas.
Aquellos cuya licencia esté vencida no solo se exponen a conducir de manera ilegal, sino que también pueden enfrentar multas significativas impuestas por la Digesett, además de poner en riesgo la seguridad vial.
Compartir esta nota